La obra de arte de Bellingham: un taconazo de esmoquin

Hace semanas que es el mejor jugador del Real Madrid. Con goles o sin ellos, pero la versión de Jude Bellingham en esta temporada es de un nivel altísimo. La prolongación de todo lo que se vio en el Mundial y apenas se dejó ver durante la pasada campaña.
En la casa del AEK dejó un gol de época, de esos que se recuerdan, de los que se unen para siempre al recuerdo de un partido. De un fuerte pase cruzado de Cucurella sacó un recurso extraordinario para mandar la pelota a las redes de Alberto Brignoli . Un taconazo brillante para alejar la pelota de cualquier intento griego de soñar con evitar el empate.







