El Elche aplica la máxima pena al Rayo
Los de Anselmi golean en Vallecas con dos tantos de penalti y dejan muy tocado al equipo madrileño, que falló un lanzamiento desde los once metros con 0-2

El Elche sumó su segundo triunfo de la temporada , segundo a domicilio , en Vallecas gracias a una gran actuación ante un Rayo que fue deshaciéndose con el paso de los minutos. En un estadio algo más apagado de lo normal, los de Anselmi golearon gracias a dos goles de penalti de Redondo y de Niño y a un tercero de Valera en el segundo tiempo. Antes, con 0-2, Ciss mandó una pena máxima al larguero que podría haber cambiado todo.
Con un ambiente enrarecido tras lo ocurrido ante el Athletic y con la expectación sobre si habría nuevas protestas en el estadio, el Rayo arrancó bien. Lanzado. De hecho, a los 40 segundos ya reclamaron un penalti por un manotazo de Sangaré sobre Álvaro que el árbitro no consideró punible. Eso sí, el efecto inicial apenas duró 15 minutos , con Camello teniendo las dos mejores para los locales. La segunda, con todo a favor en la semiluna tras un pase atrás de Pedrosa que mandó arriba con todo a favor.
Sin embargo, con el paso de los minutos, el equipo empezó a partirse, el Elche a hilar buenas jugadas y ser profundo… y ahí empezó a llegar el jaleo. Cepeda y Villar avisaron probando a Audero, que vio poco después como Lejeune derribaba a Revivo dentro del área y el colegiado señalaba penalti. Ahí llegó Redondo para abrir la lata con un disparo a media altura que adivinó el guardameta, aunque su estirada no fue suficiente para evitar el 0-1.
Se rozaba la media hora y los de Anselmi se soltaron la melena, de nuevo con Revivo haciendo protagonista a Audero y con Fer Niño probando la madera de su portería con un buen remate en el área. Y, precisamente este último, sería el que aumentaría la renta de los suyos tras un penalti de Ciss, precipitado, derribando a Lema r que tuvo que comprobarse en el monitor de VAR . Ahí el ariete, que ya lleva seis dianas, no falló y engañó al meta rayista. Dos penaltis, dos goles... pero habría más, esta vez para el otro bando.
Una mano de Sangaré , que pasaba por ahí cuando Álvaro bajaba en el área rival un balón llovido, fue señalado como infracción y C iss, con la idea de lamer sus heridas tras el cometido en su propio área, se atrevió con el lanzamiento . A pesar de ello, la valentía no fue premiada y el larguero escupió su derechazo. El Elche siguió creciendo y los de la franja, cuando podían maquillar un poco el panorama y afrontar de otra manera la segunda parte, se dieron de bruces contra un muro. De hecho, pudo ser peor si Audero, el mejor de los de Beñat San José, no hubiese sacado una mano brutal a un cabezazo a bocajarro de Revivo en el añadido del primer acto.
Tras el paso por vestuarios, los rayistas salieron de nuevo con todo, con Tsitaishvili como hombre de refresco y referencia para agitar el avispero. Sólo su mera actitud de coger la pelota, encargar hacia adentro y buscar un tiro o un centro ya encendía al Estadio de Vallecas.
Pero, como decía antes, no era el día del Rayo. La más clara al inicio la tuvo Pedro Díaz, que tras un par de indecisiones en defensa del Elche, sacó un derechazo directo a la escuadra que tapó con mano firme un segurísimo Dituro . Y, como era de prever, los visitantes, bien armados, tranquilos y seguros, esperaban con el paso de los minutos ir encontrando espacios al contragolpe para sellar el triunfo.
Así se fue rompiendo el partido, convirtiéndose en un ida y vuelta gracias también a las imprecisiones de ambos bandos. Y en una de esas jugadas, Valera aprovechó un buen balón de Buonanotte en el ecuador del segundo acto para definir con clase, picadita, ante Audero.
Aquello dejó K.O. a los madrileños, que incluso tuvieron que dar 'gracias' por no recibir más tantos. Tete Morente, que salió en el tramo final para seguir aportando picante, vio cómo la cruceta le devolvía una volea 'a lo Mendieta' que hubiese sido otro puñal en el corazón vallecano.
Al final, tres puntos que viajan hacia Elche y que permiten respirar a los ilicitanos fuera del descenso ... y oportunidad perdida en Vallecas para recuperar una alegría que, con todo lo ocurrido fuera del terreno de juego, era más que necesaria.






