El Levante recupera la alegría
Gana al Athletic el partido aplazado con dos destellos de Brugué y la puntilla de Eyong

El Levante se agarra al aplazado ante el Athletic para dar la segunda alegría de la temporada a sus aficionados. La cita pendiente se aclaró antes del descanso con un doblete de Roger Brugué tras dos acciones más que desafortunadas de una zaga que hizo honor a la tonalidad pastel de su camiseta. ¡Menudos regalos! Los de Luis Castro plantearon el duelo con riesgo porque hasta el 1-0 no temieron dejarle el balón al Athletic. Se la jugaron a la carta de la falta de acierto en el remate que acompaña este curso a los leones. Y les salió mejor que bien.
El Athletic arrancó con ganas de pisar el área rival . En el minuto 7 Rincón remató un centro de Yuri -los dos laterales estaban en el área- y en el 9’ Ryan voló a mano cambiada para desviar un buen remate de Berengue r. Además. Johaneko no atinó en un remate de cabeza. Enfrente, el Levante vivía de los arreones de calidad de Thiago Fernández. El argentino inició la jugada que acabó en el 1-0, pero su pase lo complicaron los defensores porque hubo hasta cinco rechaces en el área hasta el remate ganador de Brugué.
Y todavía con el pulso sin acomodarse un balón atrás de Jauregizar lo interceptó Iván Romero , éste se la dio a Thiago Fernández...y acabó en gol porque el disparo del argentino lo rechazó Simón, pero a ese balón sin dueño llegó antes Brugué que un mal perfilado Yuri. El Levante había empezado a echar el candado a un tesoro que no tenía pinta de que nadie se lo iba a levantar.
El paso por el vestuario trajo dos cambios en el Athletic y ninguno en el Levante. Los entrenadores aleccionaron a los suyos en dos direcciones diferentes : Castro pidió firmeza para no convertir en tormento todo lo bueno que tenían mientras que Terzic, sacando a Iñaki Williams y Canales, quiso acercar al equipo a la zona de Ryan. Le fue mejor a Castro porque en un buen rato la única amenaza para Ryan llegó con un pase atrás sin sentido alguno de Ndukwe. Pese a la urgencia, el Athletic se manejaba con la misma contundencia que el suelo de un parque infantil: blandito y sin asperezas .
El 2-1 floreció desde un penalti transformado por Berenguer . Maroan estuvo ágil para meterse delante de Olasagasti, que le dio por detrás antes que a un balón con el que soñaba el delantero. Lo advirtieron desde el VAR y la revisión llevó más de cuatro minutos. Fue poco después cuando Laporte acabó expulsado porque el árbitro entendió que había hecho falta a Requena, que estuvo más listo en la acción. Los leones, picados en su orgullo, trataron de atosigar al Levante y merodearon el gol con un empuje sin puntería frente a un Levante que no podía permitirse el tropiezo. Eyong calmó los nervios en el 98’ al aprovechar un rechace de Simón.






