El Racing presenta sus credenciales
Empata con el Villarreal un partido en el que el equipo local contó con dos goles de ventaja

Este 16 de agosto no quedará como un día cualquiera en Santander . Después de 14 años el Racing regresó a un partido de Primera División. Los de José Alberto, en un Sardinero abarrotado, disfrutaron de una sensación tan especial como añorada porque habían pasado más de 5.000 días desde la última vez. Todos los goles se dieron en la primera mitad. El Racing marcó los dos primeros y el Villarreal igualó en un minuto.
La alineación del Racing mostró entre los elegidos con Sergio Canales, que llevaba 16 años sin disputar un partido con el club en el que comenzó su carrera. El cántabro (35 años) vuelve a casa tras una larga carrera que después de salir de Santander le llevó a Real Madrid, Valencia, Real Sociedad, Betis y al mexicano Monterrey, que es donde ha jugado las tres últimas campañas. En su anterior etapa cántabra jugó 39 partidos (7 goles). El primer once santanderino también tuvo a Agirrezabala, portero fichado al inicio de semana . El ex del Athletic llega con galones al plan de trabajo de José Alberto.
La excitación del momento la quiso silenciar Mikautadze, que en 9 minutos probó dos veces a Agirrezabala, pero el Racing no se dejó intimidar. Los cántabros se pusieron por delante en el minuto 20 con un gol de Andrés Martín tras marcar un penalti cometido por Comesaña sobre Salinas. El árbitro Miguel Sesma pitó la falta fuera del área pero la revisión del VAR fue contundente . Apenas cinco minutos antes el conjunto local había perdido por lesión a Pedro Felipe, con una rotura en la musculatura isquiosural de la pierna derecha.
El Villarreal, en el que se estrenaba Iñigo Pérez como entrenador, tenía tarea por delante ante un Racing que se había quitado los nervios y que impedía que los amarillos jugasen con la naturalidad que se les supone. Diez minutos antes del descanso el pejino Sergio Martínez, debutante en la categoría, marcó un golazo que dejó de piedra a los castellonenses. Cualquiera diría que el trabajo estaba medio hecho, pero el Villarreal es un compendio de calidad: Gueye y Pepé igualaron el duelo con dos picotazos soberbios en poco más de un minuto.
El equilibrio del primer acto anunciaba un segundo tiempo agradable para el ojo del aficionado. Y el primero en querer llevarlo a término fue Iñigo Vicente, que exhibió calidad con dos buenos pases de tacón . El Racing no acuso el golpe moral de un empate tan rápido e igual que hizo en la primera mitad trató de acogotar a un Villarreal que concedía demasiado espacio. Andrés Martín tuvo la posibilidad de hacer el 3-2 en una acción en la que no tuvo el mejor de los controles y en la siguiente puerta fue Agirrezabala el que impidió que Ayoze pusiera el 3 en el marcador del Villarreal .
Fue entonces cuando Iñigo Pérez quiso intervenir metiendo tres cambios de golpe con todavía más de 30 minutos por delante . Al submarino se le podía haber hecho de noche cuando la hora de partido el árbitro se limpió un posible empujón de Romero que de pitarse era roja. En el tramo que hubo hasta la despedida el Racing mantuvo el empuje ante un Villarreal que con menos balón encontró la manera de acercarse. Y siempre se topó con Agirrezabala.





