Real Madrid y Barça, un inicio con cautela y freno de mano: "Al 30-40%, como mucho"
MARCA analiza junto a un especialista en control de cargas y prevención de lesiones en el fútbol de élite el arranque de los dos favoritos al título liguero y cómo el Mundial puede afectarles

R eal Madrid y Barça vuelven al ruedo este fin de semana tras ausentarse de la jornada 1 que dio el pistoletazo a LaLiga EA Sports 2026-27. Una vuelta llena de asteriscos para ambos, pues el Mundial terminó el 19 de julio , la competición nacional arrancó el pasado 15 de agosto y los dos colosos de nuestro fútbol, cargados de internacionales que llegaron hasta las últimas rondas, empezarán con muchos de sus cracks 'justos' para la vuelta al cole.
El calendario ya avisa de que este no es un inicio normal. Y para ello, MARCA ha querido aportar luz sobre el momento de forma en el que pueden llegar ambos -y también sus mundialistas- con un especialista en la materia . J osé Luis Felipe Hernández es catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha y sport scientist en la UD Las Palmas que también pasó por otros clubes de nuestro fútbol como Real Valladolid o CD Numancia. El especialista en el control de carga y la prevención de lesiones en el fútbol de élite , pone una cifra a la sensación que puede dejar este primer Madrid y este primer Barça: " Se espera un rendimiento muy bajo con respecto a las versiones que se esperan en marzo-abril, que es cuando ellos deben llegar al pico de competición con la Champions: un 40% como mucho".
Y, para él, ni siquiera los dos parten del mismo punto. " En el Barça, que mantiene un poco más el bloque, el modelo de juego y todo eso, igual al 40%. En Madrid vamos a darle un 20 o un 30 ", explica, teniendo en cuenta además el cambio de entrenador y de dinámicas en el conjunto blanco.
La gente no puede pretender ver a un Vinicius a tope en la jornada 1 o 2
"Los que no han ido al Mundial han tenido cuatro o cinco semanas de vacaciones y después cuatro o cinco semanas de pretemporada. Estamos hablando de diez semanas... y los que sí que lo han jugado y han llegado casi hasta el final tienen una película completamente distinta ", cuenta. El problema es que esas diez semanas no se pueden recuperar de golpe. El Mundial comprimió el calendario, la temporada está empezando y la propia competición se convierte prácticamente en una prolongación de la pretemporada. Por eso el aficionado puede encontrarse con una situación aparentemente contradictoria: un jugador que entrena, juega, parece encontrarse bien y, sin embargo, todavía está lejos de su techo.
Entiendo que si va mal las primeras jornadas un técnico eche la vista al banquillo y vea a Vinicius o a Mbappé y se le pasen muchas cosas por la cabeza
"Los sistemas de recuperación que tienen hoy en día los clubes y los futbolistas en su casas son increíbles y han cambiado mucho de aquí a cinco años atrás, pero no podemos pretender ver a un Vinicius a tope en la jornada 1-2 ", señala. Y, con esto, su recomendación es clara: "Hay que tener mucha paciencia y esperarle para la jornada 6-7, aunque al aficionado le cueste entenderlo. Los staffs lo tienen claro en este aspecto, pero claro... luego hay casos especiales y, yo entiendo que un entrenador eche la vista al banquillo si vienen mal dadas los primeros partidos y vea jugadores de la talla de Vinicius, Rodri, Mbappé... y se le pasen muchas cosas por la cabeza ". Es una idea especialmente importante en dos clubes en los que la paciencia suele cotizar muy barata.
El desgaste de un Mundial no se resume en los minutos jugados. Hay una parte evidente, los partidos de máxima exigencia, los descansos cortos, los viajes, el calor y los esfuerzos acumulados, pero también existe otra mucho más difícil de medir.
" Lo que más les va a afectar ahora a los jugadores es en la cabeza ”, sostiene Felipe Hernández. El futbolista pasa más de un mes fuera de casa, cambia de compañeros, horarios, rutinas y métodos de entrenamiento, no tiene su familia cerca y todo ello mientras compite por el título más importante de su deporte. " Todo eso lo metes en una coctelera y es una locura para una persona, sea deportista de élite o no ”, resume.
Lo que más les va a afectar ahora a los jugadores es en la cabeza, la parte mental
El contexto tampoco ayuda. " Han jugado partidos a 40 grados, yendo de una sede a otra, con dinámicas distintas a las que están acostumbrados durante la temporada, con otro cuerpo técnico, otros compañeros... y, claro, luego han jugado partidos a vida o muerte prácticamente un mes entero, un Mundial. Es una barbaridad", recuerda. " Vienen de partidos de élite al máximo nivel, al máximo rendimiento, con un calor increíble, mucha presión, jugándote mucho . Los jugadores se adaptan a todo aunque parezca una barbaridad, son animales competitivos", añade. Por eso el Mundial deja una mochila que no desaparece el día que el jugador se marcha de vacaciones.
Aquí aparece una de las grandes batallas de los cuerpos técnicos durante las primeras jornadas : resistirse a utilizar a un jugador simplemente porque puede jugar. Y no es fácil, especialmente en Madrid y Barça, donde un mal comienzo puede generar ruido inmediatamente.
Quizás es mejor ahora que estos jugadores entrenen menos y descansen más, aunque cueste entenderlo
José Luis Felipe lanza una reflexión que debería acompañar a cada decisión de los entrenadores: " ¿Qué es mejor: perder un partido ahora en agosto-septiembre que no perderlo en abril-mayo?" . La respuesta está relacionada con la planificación de toda la temporada, porque el objetivo no es acumular el máximo número posible de minutos, sino llegar al tramo decisivo en las mejores condiciones.
"Que entrene menos ahora quizá es mejor, y que descanse más quizá sea mejor aunque, vuelvo a decir, a muchos les cueste entenderlo ; a veces, menos es más", puntualiza. Jugar 90 minutos volver a jugar 90 y repetir puede parecer una demostración de fortaleza, pero también convertirse en un problema si el cuerpo todavía no ha terminado de asimilar el esfuerzo anterior.
El fútbol de élite ya no se juega solo con los ojos
José Luis Felipe lleva una década trabajando en el entorno de los datos para utilizarlos y recuerda una frase que ha escuchado muchas veces: "Esto no es atletismo" . Su respuesta a todos los que dudan de su trabajo es contundente: "Nada más lejos de la realidad, pero sí que hay puntos en común".
El fútbol de élite también es correr, acelerar, frenar, repetir esfuerzos, trabajar la fuerza y recuperar. Y cada vez es más necesario medir todo ello: GPS para controlar desplazamientos y esfuerzos, plataformas de fuerza para analizar la fatiga neuromuscular, sistemas para controlar el sueño o la frecuencia cardiaca en reposo .
Pero la pregunta que atañe a este momento, con el debut liguero de Madrid y Barça a la vuelta de la esquina y con algunos de sus jugadores 'al límite' casi antes de empezar, la pregunta es si realmente se puede saber cuándo un jugador está en riesgo de lesionarse. " La respuesta rápida es sí. La respuesta larga es no” , contesta: "Se puede controlar mucho, pero no todo".
"Un futbolista puede pasar tres horas en la ciudad deportiva y otras 21 fuera de ella, pero... ¿Qué pasa en las 21 horas restantes? Ahí no hay control, ahí no hay GPS, ahí no hay nada y eso lo tienes que intentar adivinar ”, explica. Por eso el descanso se convierte en un dato tan importante como los kilómetros recorridos: cómo duerme el jugador, cómo asimila el entrenamiento y cómo llega psicológicamente al día siguiente.
Si el jugador durmiendo mucho y descansando bien y si asimila bien los entrenamientos, todo hará que la fatiga sea menor, y eso Flick y Mourinho lo saben bien
"Los jugadores siempre juegan con fatiga, siempre juegan con estrés, siempre juegan con presión, por eso la clave para mí es el descanso . Si está durmiendo mucho y descansando bien, si está asimilando bien los entrenamientos... todo hará que la fatiga sea menor, y eso Flick y Mourinho, en este caso, lo saben bien ”, recuerda. La cuestión no es eliminar la fatiga, sino evitar que supere el límite que el futbolista puede soportar.
En el radar: Diomandé y Bellingham, Rodri y Pedri...
Pero, como es de esperar, todos los jugadores responden igual a una misma carga y el perfil físico es determinante para afrontar un inicio de temporada atípico como este. En el conjunto dirigido por José Mourinho, el especialista José Luis Felipe pone dos nombres especialmente bajo el radar con los que él tendría cuidado en estas fechas.
El primero, Yan Diomande , por su carácter explosivo y por todo lo que rodea a su adaptación: nuevo equipo, nuevo país, enorme inversión económica y presión mediática. "Para mí sería un jugador a tener muy en cuenta en estos milímetros de los números, y no porque haya llegado lejos en el Mundial; es un jugador muy explosivo que repite esfuerzos de manera constante y a todo esto le sumas que ha cambiado de ciudad, de país, de club, un salto gigante en su carrera, ha costado mucho dinero... muchas cosas para alguien tan joven", apunta.
El segundo es Jude Bellingham, por el tipo de futbolista que es, con mucha ida y vuelta y una enorme cantidad de acciones de alta intensidad: " Es un jugador al que creo que le cuesta recuperar y también le tendría bajo el radar ", añade. En cambio, hay un jugador que le genera menos preocupación: Kylian Mbappé . " Es un animal competitivo y este muchacho está ya al 100%, no sé cómo lo hace , pero tú le ves y no parece que acumule en sus piernas todo lo que lleva, tanto de la temporada pasada como del Mundial con Francia", indica.
Más allá de los nombres, el patrón que plantea José Luis Felipe es interesante. Los jugadores de banda y los perfiles explosivos suelen sufrir más: laterales, extremos e interiores que realizan esfuerzos de ida y vuelta a gran velocidad acumulan una cantidad importante de acciones de alta intensidad. Y aquí aparece una diferencia fundamental, ya en clave azulgrana. Rodri Hernández, reciente fichaje de los de Flick, puede recorrer muchos kilómetros, pero una gran parte de ellos son a baja intensidad. Otros futbolistas pueden recorrer menos distancia total y, sin embargo, someter a sus músculos a muchas más aceleraciones y sprints . “Creo que aquí la clave siempre está en la alta intensidad”, explica.
Precisamente, uno de los jugadores a vigilar durante estas semanas sería el excentrocampista del City y capitán de la selección. Su llegada al equipo azulgrana combina nuevo club, nuevo entorno y ausencia de una pretemporada convencional, por lo que reclama prudencia con su incorporación al equipo. " Con Rodri hay que tener un poquito de paciencia con él, que aterrice, que esté tranquilo, que se ubique ...", cuenta, reafirmando lo explicado anteriormente con la gestión de esfuerzos. " Él no va a hacer mucha alta intensidad realmente que pueda poner su cuerpo tan al límite como otras posiciones . Él llega para dar un posicionamiento táctico mejor al equipo, como hacía Busquets , pero no repetirá esfuerzos constantes como sí un Lamine ", explica.
Con Rodri hay que tener paciencia y también con Pedri, que tiene tendencia a lesionarse
El segundo nombre es Pedri , no porque haya tenido una carga extraordinaria en el Mundial, sino precisamente por la necesidad de administrar sus esfuerzos con cuidado. " Precisamente porque tiene esa tendencia a lesionarse, como vimos en 2024, creo que ahora el Barça debe empezar a cuidarle poco a poco y a no correr riesgos . Es verdad que ha acumulado una barbaridad de minutos en verano -857 en el Mundial- pero yo extremaría la cautela", justifica.
La importancia de la tecnología para igualar fuerzas
La tecnología permite saber mucho más que antes. Los clubes pueden controlar la carga externa, la respuesta interna, la fatiga neuromuscular, el sueño y la evolución de cada jugador. Pero la información no sirve de nada si la competición obliga a ignorarla. A su juicio, la democratización de los datos también ha permitido competir mejor a los equipos con menos recursos. Todos tienen información de sus rivales y pueden encontrar la manera de hacerles daño.
" Un equipo que no tiene la carrera de Mbappé o el regate de Lamine puede intentar encontrar en los datos la manera de neutralizarlos . Los equipos pequeños saben cómo le pueden hacer daño a los grandes a través de los datos, y por eso, entre otras cosas, ya no hay ligas de 100 puntos como antes... y cualquiera de puede pintar la cara", explica.
Un equipo que no tiene la carrera de Mbappé o el regate de Lamine puede intentar encontrar en los datos la manera de neutralizarlos
El Madrid y el Barça parten con una ventaja que no necesita estadísticas para ser evidente: tienen futbolistas capaces de resolver partidos por sí mismos. Pero la élite ya no se puede permitir ignorar la información. " Son herramientas fundamentales, sin esto, hoy en día estás muerto ", dice. Por eso, cuando Madrid y Barça salten al césped en estos primeros partidos, quizá la pregunta no debería ser si están bien o mal, sino cuánto de lo que serán capaces de ser en abril pueden enseñar ya en agosto.
La respuesta de José Luis Felipe Hernández es contundente: todavía poco. Al Barça, alrededor del 40%; al Madrid, entre el 20% y el 30% . Lo demás tendrá que llegar con el tiempo, con minutos bien administrados y, sobre todo, con paciencia. Porque el Mundial terminó en julio, pero para ellos la temporada de verdad apenas está empezando.



