El Coria aprovechó el conservadurismo del filial rojiblanco
Los locales, que llevaban cinco jornadas consecutivas sin ganar, remontaron tras el descanso

El fútbol no siempre premia al que más la toca. El CD Coria lo demostró este domingo en la octava jornada del Grupo 1 de Primera Federación, al imponerse por 2-1 al filial del Athletic Club pese a ceder el balón, el ritmo y casi todo lo demás. Dos golpes en el arranque de la segunda parte bastaron para tumbar a un rival que mandó durante noventa minutos pero se quedó sin recompensa.
Coria: Javi Garrido; Álex Blanco, Trapero, Iñaki León, Jacobo; Sergio Gómez (Moreno 65'), Edu Llorente; Benji (Ramos 61'), Gallastegi (Tapia 61'), Toper (Calleja 78'); y Palacín (Morcillo 78').
Bilbao Athletic : Mikel Santos; Belategi (Dani Pérez 70'), Larrea, Monreal, Ilyas; Lete, Sola (Beñat García 70'), Adrián Pérez (Oyono 78'); Huestamendia (Selton 70'), Vizcay y Conde (Korkut 91')
Gol : 0-1: min. 28, Lete. 1-1: min. 47, Toper. 2-1: min.63, Trapero.
Árbitro: Álvarez Rodríguez (Comité Castellano-Leonés). Amonestó a Conde, Lete, Sergio Gómez, Palacín, Blanco, Trapero y Moreno.
Un dominio estéril del filial bilbaíno
Los números del partido dibujan a un equipo visitante volcado sobre el área local. El Athletic Club B monopolizó el 71% de la posesión, completó 481 pases precisos frente a los 158 del Coria y disparó doce veces, por cinco de los locales. También mandó en las entradas al último tercio (77 frente a 44). Y sin embargo, el marcador se le escapó.
La explicación está en la eficacia. El Coria generó 1,02 goles esperados y transformó dos de sus tres ocasiones claras; el filial acumuló 0,82 de xG y solo materializó una de las dos que tuvo. A ello se sumó una muralla defensiva: los locales firmaron 26 despejes y bloquearon siete remates rivales. El meta Javi Garrido, con dos paradas y un valor de 0,36 goles evitados, sostuvo a los suyos cuando el guion apretaba.
Así se fraguó la remontada
El partido se abrió del lado vasco. En el minuto 28, Enaut Lete adelantó al Athletic Club B tras asistencia de Ilyas El Arbaoui, un tanto validado por el VAR en el 31. Con ese 0-1 se llegó al descanso, y el filial parecía encaminado a confirmar su superioridad.
Pero el Coria salió transformado del vestuario. En el 47, apenas iniciada la reanudación, Alejandro Toper igualó la contienda rematando un pase de Edu Llorente, autor de la ocasión manifiesta que valió el empate. El golpe reactivó a los locales, que en el 56 respiraron cuando el VAR desestimó un penalti reclamado por los visitantes tras una acción de Danel Belategi.
La sentencia llegó en el 63. Alberto Trapero, central de 1,92 metros, apareció para firmar el 2-1 definitivo y culminar una remontada tan breve como contundente: dos goles en dieciséis minutos. A partir de ahí, el Coria se replegó, acumuló tarjetas —hasta cinco amarillas— y resistió el asedio final sin conceder.
Trapero, de central a héroe
El defensa fue el gran protagonista con la mejor valoración del encuentro, un 7,7. Además de su gol, ganó ocho de sus once duelos, completó tres entradas con éxito y aportó solidez en una tarde en la que la zaga local tuvo que multiplicarse. Toper, con un 7,1, sumó el otro tanto y un disparo a puerta, mientras que Edu Llorente, pese a su 6,8, dejó la asistencia decisiva y la única gran ocasión creada por el Coria.
En el filial, Enaut Lete fue el más destacado con un 7,4 gracias a su gol, seguido de Javi Sola (7,2), que ganó siete de sus ocho duelos antes de ser sustituido. El central Iker Monreal Agundez, uno de los jugadores de mayor valor de mercado del encuentro, firmó en cambio una tarde agridulce: 77 pases buenos y mucho peso en la salida de balón, pero un 6,1 lastrado por el error que acabó derivando en gol. El meta Mikel Santos cerró con un pobre 5,9 y un balance de -0,78 en goles evitados.
Lo que cambia en la clasificación
El triunfo es oro puro para el Coria en su pelea por salir de los puestos bajos. Los extremeños escalan posiciones en la zona delicada: llegaban decimoséptimos con 2 victorias, 2 empates y 4 derrotas, y estos tres puntos los acercan a la salvación en un grupo durísimo. Con 12 goles a favor y 16 en contra, su asignatura pendiente sigue siendo la solidez defensiva, pero este domingo la encontraron cuando más la necesitaban.
Para el Athletic Club B, el tropiezo frena su buena dinámica. El filial era quinto con 12 puntos (3 victorias, 3 empates y 2 derrotas) y 13 goles a favor por 10 en contra, instalado en la zona noble a la caza de los puestos de cabeza que ocupan el CD Lugo —líder destacado con 22 puntos y aún invicto—, la UD Logroñés y el Racing de Ferrol, ambos con 16. Esta derrota deja a los de Bilbao empatados a 12 con un nutrido grupo de perseguidores, lo que convierte cada jornada en una batalla por no descolgarse.
Alberto Trapero se ha ganado el foco: un central que marca y además lidera atrás es un lujo para un equipo en apuros. En el Coria también merece seguimiento Alejandro Toper, cuya movilidad en ataque (66,9 de progresión con el balón) fue un incordio constante. En el filial, Enaut Lete confirma su olfato, y conviene no perder de vista a Selton Sánchez, que desde el banquillo repartió juego con un 6,8 en apenas veinte minutos.
El 2-1 de esta octava jornada es un recordatorio de que en Primera Federación el acierto pesa más que el dominio. El Athletic Club B jugó mejor, pero el Coria jugó más listo: aguantó el chaparrón, golpeó en el momento justo y defendió con uñas y dientes un triunfo que puede marcar su temporada. Para el filial, toca revisar por qué tanta posesión se tradujo en tan poco. Para el Coria, toca celebrar y, sobre todo, creer.





