Un estelar Morillas frena al Majadahonda
El Real Jaén regresó a la senda de la victoria después de una derrota y dos empates consecutivos

El fútbol, de vez en cuando, se niega a seguir el guion de las estadísticas. El Real Jaén lo demostró este domingo con una victoria por 1–0 que contradice casi todos los números del partido, pero que refleja a la perfección las dos virtudes que más valen en Primera Federación: acierto arriba y seguridad bajo palos. Un tanto de David Serrano al filo de la media hora y una actuación monumental de su portero bastaron para doblegar a un Rayo Majadahonda que mereció mucho más por juego, por ocasiones y por ambición, pero que se marchó de nuevo con las manos vacías.
Real Jaén: Jaime Morillas, Javi Moyano, J. Álvarez, David Serrano, Moha, Busi (Mauro 60'), Adri Paz (David Gómez 60'), Nacho Castillo (A. Caballero 60'), Mario Martos (David Márquez 85'), Moha Keita y Peque Polo (Fran Gallego 72').
Majadahonda : Prieto, A. Sotillos (Rubén Quintanilla 78'), Dani Ramos, Juan Durán, D. Gallardo (Óscar Mesa 77'), Tarsi Aguado, David Del Pozo (Antonio Amaro 66'), G. Calçada (Neco Celorio 71'), José Cambra, Y. Yoshimura (Ismael Álvarez 77') y Manín.
Gol : 1-0 (32'): Serrano.
Árbitro : Martínez Montalbán. Tarjetas amarillas a Moha y J. Álvarez por parte del Real Jaén; y a Moha Keita, David Del Pozo, José Cambra y Y. Yoshimura por parte del Rayo Majadahonda.
Campo : La Victoria. 7.362 espectadores.
Un partido de dos relatos opuestos
Los datos pintan un escenario de asedio visitante. El Rayo Majadahonda firmó 22 disparos, 10 de ellos entre los tres palos, frente a los apenas 6 remates (uno a puerta) del conjunto local. La estadística de goles esperados es demoledora: 2,43 para el Rayo por 0,17 del Jaén. El equipo madrileño generó siete ocasiones claras —siete— y las desperdició todas. También mandó en la posesión (55% frente al 45%) y en las entradas al último tercio (86 por 40). En casi cualquier otro domingo, ese guion termina en goleada visitante.
Pero el fútbol se juega en las dos áreas, y en una de ellas el Real Jaén tuvo un muro. En la otra, un francotirador.
El momento que lo decidió todo
El único gol del encuentro llegó en el minuto 32. David Serrano, defensa, apareció para rematar un centro servido por Moha Keita y firmar el 1–0 que acabaría siendo definitivo. No fue un tanto de dominio ni de insistencia: fue un zarpazo aislado en un partido en el que el Jaén apenas pisó el área contraria con peligro. La jugada llegó, además, en un tramo caliente, con el Rayo ya amonestado por partida doble —David Del Pozo en el 27 y José Cambra en el 31— por su nerviosismo creciente.
A partir de ahí, el encuentro se convirtió en un monólogo visitante contra un portero inspirado.
Morillas, figura absoluta
Si hubo un nombre propio en el Nuevo La Victoria, fue el de Jaime Morillas. El guardameta local firmó 7 paradas, todas ante disparos desde dentro del área, y cerró el partido con una valoración perfecta de 10, además de un registro de 2,25 goles evitados. Fue, literalmente, la diferencia entre la victoria y la derrota. Cada vez que el Rayo encontró el hueco, ahí estaba Morillas para negárselo.
El contraste con la portería contraria fue absoluto: Miguel Prieto, en el Rayo, no tuvo que realizar ni una sola parada en todo el encuentro. El Jaén ganó un partido en el que su portero trabajó siete veces más que su rival y su delantera apenas inquietó.
La frustración de un Rayo generoso pero romo
El relato individual del Majadahonda resume su drama. Manin Gonzaga fue un torbellino de intenciones: 8 disparos, 4 a puerta, un balón al palo y unos goles esperados de 1,32 solo para él. No marcó ninguno. Gonzalo Calçada, el más inspirado con la pelota (nota de 7,7 y dos ocasiones claras creadas), repartió generosidad sin premio. José Cambra, con 3 disparos y 3 pases clave, y un Alejandro Sotillos que estrelló un remate con un xG de 0,43, completaron un retrato de equipo que lo intentó todo menos acertar.
El propio desglose lo confirma: 7 ocasiones claras falladas. Un dato tan abultado que explica por sí solo por qué el Rayo Majadahonda sigue atascado en la zona baja.
Lo que dice la clasificación
La victoria consolida a un Real Jaén muy competitivo. Con este triunfo, los andaluces suman 15 puntos (4 victorias, 3 empates, 1 derrota) y se instalan en la quinta posición del Grupo 2, a solo dos puntos del liderato que comparten Villarreal B y Real Zaragoza con 17. Es un arranque de temporada notable para un club que, a este ritmo, se sitúa de lleno en la pelea por las plazas de privilegio.
En la otra cara de la moneda, el Rayo Majadahonda profundiza en su crisis. El conjunto madrileño es decimonoveno con apenas 4 puntos (1 victoria, 1 empate, 6 derrotas) y marca la zona de descenso. Es, de hecho, el partido que mejor define su temporada: merecer y no sumar. La diferencia de goles (-4) todavía no es alarmante, pero la dinámica de resultados sí lo es, con seis derrotas en ocho jornadas.
El Real Jaén planteó un 4-5-1 replegado y resistente, confiando en la solidez defensiva —37 despejes, con Javi Moyano firmando 13 de ellos como capitán— y en la verticalidad puntual de Moha Keita, el jugador más desequilibrante de los locales, autor de la asistencia del gol y de una ocasión clara generada. El Rayo, con su 4-2-3-1, dominó el balón y el territorio, pero chocó una y otra vez contra el ordenado bloque jienense y contra la figura de Morillas.
Pronóstico de cara al futuro
El Real Jaén demostró que sabe ganar incluso cuando el juego no le acompaña, una cualidad de equipos que aspiran a estar arriba todo el año; su reto será generar más para no depender siempre de la inspiración de su portero. El Rayo Majadahonda, en cambio, necesita con urgencia transformar su claro dominio en goles: el día que ajuste la puntería, los resultados cambiarán, pero el tiempo para reaccionar y escapar del descenso empieza a apremiar.
Un 1–0 que miente en los números y dice la verdad en la tabla.






