Primera derrota en Las Gaunas
El conjunto rojillo logra vencer por la mínima al Logroñés con un tanto de Peru Rodríguez

Con un único disparo entre los tres palos que importó de verdad, el Mirandés se llevó de Las Gaunas tres puntos de altísimo valor en el derbi riojano-burgalés de la décima jornada del Grupo 1 de la Primera Federación. El 0-1 se forjó en la segunda mitad, cuando el visitante supo aprovechar la superioridad numérica que le regaló la expulsión local justo antes del descanso. Un tanto de su central, Peru Rodríguez, bastó para romper la igualdad de un duelo directo que reordena la parte alta de la tabla.
UD Logroñés : Fermín Sobrón, Camacho, Bolo, Cabetas, Navarro, Rivero (Miguel Marí 73´), Latif, Asenjo (Zabala 60´), Miguelete, Amigo (Anai Morales 60´), Santana (Papa Ba 38´) y Berto Rosas( Baselga 73´)
CD Mirandés : Jesus Ruíz, Carlos Navarro (Riki 46´),Peru, Joaquín Fernández, Aguirregabiria (Arrillaga 61´), Dorrio, Auria, Jorge González (Arón Rodrigo 84´), Raúl Martínez, Rodri (Verde 74´) y Unzueta (Lozano 74´)
GOLES: 0-1 (56´) Peru Rodríguez
ÁRBITRO : Sergio Escriche . Tarjetas amarillas a Carlos Navarro, Riki, Zabala, Jesús Ruiz y Jorge González. Tarjeta roja a Latif Issman (47´)
CAMPO : Las Gaunas. 5000 espectadores.
Un partido roto por la roja del descanso
El choque, disputado ante 6.387 espectadores, se mantuvo sin goles durante toda la primera mitad pese a que el Logroñés, con el balón (56% de posesión) y mayor volumen de pase (356 por 281), llevó la iniciativa. El conjunto local tuvo la ocasión más clara del encuentro —el único "balón de gol" del partido fue suyo— pero no encontró portería: terminó el duelo con apenas un disparo entre los tres palos de doce intentos totales.
El guion cambió en el minuto 45. Latif Issman vio la tarjeta roja, confirmada tras revisión del VAR, y dejó al Logroñés con diez para toda la segunda mitad. A partir de ahí, el Mirandés ajustó el peso del partido pese a ceder la pelota, y encontró premio en el 56': un centro-pase de Josué Dorrio lo remató Peru Rodríguez para firmar el 0-1 definitivo.
Las cifras de un triunfo de oficio
El reparto estadístico refleja un duelo más equilibrado de lo que su desenlace sugiere. Ambos equipos dispararon doce veces, pero el Mirandés fue más preciso en lo decisivo (dos tiros a puerta por uno del Logroñés) y claramente superior en los duelos: ganó el 56% de los enfrentamientos, el 86% de sus entradas y mandó en el juego aéreo (14 de 22 duelos por alto). También dominó las entradas al último tercio (67 frente a 43), síntoma de un equipo que, con un hombre de más, supo llevar el balón a zonas de peligro sin asumir riesgos atrás.
Los goles esperados avalan el resultado: 0,77 para el Mirandés frente a 0,64 del Logroñés, con una diferencia aún más nítida en los remates a puerta (0,66 por 0,28). La dureza también fue visitante —17 faltas y cuatro amonestaciones del Mirandés por diez faltas, una amarilla y la roja del Logroñés—, prueba de un planteamiento competitivo que supo gestionar la ventaja hasta el pitido final.
Peru Rodríguez y Jesús Ruiz, los nombres del partido
El gran protagonista fue Peru Rodríguez. El central no solo marcó el gol que decidió el derbi, sino que firmó una actuación completa: ganó seis de ocho duelos, cuatro de ellos aéreos, completó nueve de diez balones largos y se fue con la mejor valoración del encuentro (8,7). Pocas veces un defensa reúne tanto trabajo defensivo y, encima, el tanto de la victoria.
Por detrás, el meta Jesús Ruiz sostuvo el resultado con una nota de 7,4: una parada clave dentro del área, tres despejes de puños y doce recuperaciones. En el costado ofensivo, Rodri Puertolas (7,3) fue el mejor conductor visitante con tres regates completados y seis acarreos progresivos, mientras que Josué Dorrio aportó la asistencia del gol.
En el Logroñés, pese a la derrota, destacó David Navarro (7,3), autor de la ocasión más clara de su equipo y el jugador más incisivo con el balón en los pies. El capitán Sergio Camacho (6,9) y Quique Rivero (6,9) también estuvieron por encima de la media en un día en el que la inferioridad numérica condicionó todo lo demás.
Lo que cambia en la clasificación
El resultado tiene lecturas opuestas para ambos. El Mirandés, con 17 puntos (5 victorias, 2 empates, 3 derrotas en diez jornadas), se instala en la tercera plaza del Grupo 1, empatado con el Racing de Ferrol pero por delante por diferencia de goles (+3 frente a +2). Un derbi ganado a domicilio ante un rival directo que vale doble en la pelea por el ascenso.
El Logroñés, por su parte, encaja un pinchazo doloroso en casa. Se queda con 20 puntos (6 victorias, 2 empates, 2 derrotas) y, aunque conserva la segunda posición, ve cómo el líder CD Lugo —22 puntos y un partido menos— puede ampliar distancia. El conjunto riojano, que es de los más goleadores del grupo con 20 tantos a favor, se marcha de blanco de su propio feudo y comprueba que la élite del grupo no perdona los errores: la expulsión de Issman marcó el partido de principio a fin.
El Mirandés ganó un partido que exigía cabeza más que brillo. Supo esperar, castigó a balón parado y apretó los dientes en los duelos para defender un marcador mínimo que, a la vista de los goles esperados, hizo justicia. El Logroñés, condicionado desde el descanso, no logró traducir su dominio del balón en ocasiones claras y paga caro un error disciplinario en la zona más alta de la tabla. En la parte alta del Grupo 1, donde apenas cinco puntos separan al segundo del sexto, cada derbi pesa como una final.






