Un Butarque bajo mínimos en el Rayo Vallecano - Alavés
El choque entre ambos se jugó en Leganés con una grada con 4.280 espectadores confirmados por LaLiga

El Rayo Vallecano - Deportivo Alavés de la segunda jornada de la temporada 2026-27 será recordado como uno de los más enrevesados de la historia del cuadro franjirrojo y de LaLiga. El encuentro se jugó en Butarque debido al rechazo de la cautelar por parte de la Comunidad de Madrid y a menos de 48 horas de que comenzara el encuentro no se sabía ni donde se iba a jugar, ni siquiera si habría entradas para los aficionados.
Con el anuncio de las entradas para los rayistas (que no para los hinchas babazorros) hubo gran diversidad de opiniones. Las peñas publicaron un comunicado en el que confirmaban su intención de no ir que ya propusieron en la asamblea del 2 de agosto y finalmente acudieron alrededor de cuatro mil rayistas y menos de cien aficionados del Deportivo Alavés (4.280 espectadores en total). Una cantidad ínfima teniendo en cuenta las 14.400 localidades de Butarque.
Cuando estaba a punto de comenzar el encuentro, gran parte de los aficionados que se encontraban en la grada miraron al palco y dedicaron una sonora pitada al presidente Raúl Martín Pesa.
Para muchos rayistas el resultado de este encuentro era lo de menos y es que este público lo único que quiere es jugar en su casa, en su estadio. Los aficionados del Rayo que acudieron animaron a los futbolistas, que agradecieron su presencia devolviendo esos aplausos.


