Iñigo Pérez deja el Rayo Vallecano: "Me importaba saldar la deuda con la afición, ahora me encuentro en paz"
El técnico navarro pone fin a su periplo en Vallecas tras cuatro temporadas

Ya es oficial. Iñigo Pérez deja de ser entrenador del Rayo Vallecano . Pese al hermetismo de él mismo con su decisión, tanto las voces desde el vestuario como las que provenían del palco nunca han invitado al optimismo. Fue el presidente Martín Presa quien lo anunció en rueda de prensa: "Hoy es un día de despedida, estamos para despedir a Iñigo Pérez, que ha sido entrenador en los últimos dos años y medio" , fueron las palabras del máximo mandatario. Después de cuatro temporadas, una como segundo de Andoni Iraola y tres como primer técnico, Iñigo Pérez se va del Rayo Vallecano como una auténtica leyenda el club y posiblemente el mejor entrenador de la historia.
Iñigo se quiso despedir de jugadores y afición : "Decliné la oferta muy agradecido. El primer año no es fácil entregar el equipo, con lo que conlleva salvarte, a alguien sin experiencia como primer entrenador. Después, hilando estos dos años, este último mes es el reflejo que vengo diciendo. Uno, me importaba saldar la deuda con la afición, que es el motor fundamental. Nos contestaron el otro día. Tenía mucha ilusión por conseguir hitos importantes, el año pasado lo conseguimos entrando en Europa y este año yendo a la final. Quería vivirlo con estos jugadores y aficionados."
"La otra, la más importante, era generar recuerdos. También lo hemos hecho. Más allá de la derrota del otro día, se ha cumplido y me encuentro verdaderamente en paz. T odos sabéis el agradecimiento que os tengo. Sois los únicos que no solo sois mis jugadores y me tenéis amor, también hay varias personas que me habéis sostenido, también como persona. Cuando digo que no encontraré nunca a un grupo como este, hago referencia esto. Jamás compartiré esto. Os lo agradeceré de por vida", continuó Iñigo ante los medios y un buen puñado de jugadores y compañeros que acudieron a su despedida, como Trejo, Isi, Camello, Balliu, Lejeune, Adrián López, Pacha Espino, Óscar Valentín, Fran Pérez o Unai López.
Es la decisión más complicada: "Es muy difícil, pero es necesario. Hay que ser capaz de que la añoranza no sea una tristeza de la que no puedes salir. En lo deportivo, son ciclos que se van cerrando. Siempre hay que ir poco a poco. A pesar de ser un equipo humilde, los éxitos que vamos consiguiendo están alcance de pocos. Echaré de menos todo. No habrá nada que diga 'me he librado de esto'".
En qué momento tomas la decisión: "No hay momento concreto. Para ser entrenador del Rayo hay que saber que eres un privilegiado. La pureza que hay aquí no se encuentra y te das cuenta. Necesitas tener un tipo de energía determinada. Me he dado cuenta que no era el mismo tipo de energía esta temporada y no era capaz de regenerarla. Empiezan las conversaciones interiores y comienza un temor. Llega un momento que se disipa, pero no puedes obviarlo porque te traicionas a ti mismo".
Momento que nunca va a olvidar y el momento con Balliu: "No tengo un solo recuerdo. Uno de los más potentes es cuando termina el partido en el Camp Nou y veíamos si nos salvábamos o no. Nunca he gritado tanto. En Vallecas ha habido muchos días de éxtasis, este año seguro. Lo de la energía, debes tener un tipo de energía, porque a la larga se te va a venir encima".
Mensaje para la afición: "Ayer apunté una frase que va acorde a la final. A los jugadores les dije que muchas veces oímos que perder una final genera una cicatriz que no se borra nunca. Les dije que para mí eso es mentira. Cuando uno pierde, duele, pero tienes que ver si has entregado todo o no. Nos generó dolor, pero el paso del tiempo generará recuerdo y después nos hará felices. Eso es lo que les transmití".
Un mensaje final: "Me gustaría recalcar que aunque hoy estamos aquí en una despedida que es hacia mi persona, creo que de ningún modo, y soy fiel defensor de no mostrar debilidad, tendremos que pensar que porque yo ahora salga todo esto se va a derrumbar. Antes estuvo Andoni y se consiguió un ascenso y no quiero que esto signifique la sensación de debilidad o de un sentimiento de que ahora no va a salir bien. Entiendo que haya, como cuando perdimos el otro día, tristeza, porque yo también la siento, porque alguien se va, como se van varios jugadores, como se despidió Trejo y es así, pero creo que está lo suficientemente bien organizado el equipo, suficientemente bien organizado todo como para poder tener la ambición de continuar estas temporadas tan magníficas y que ese es mi mensaje, que bien hoy, dolor, tristeza, un adiós precioso para mí, pero hay que seguir, hay que continuar, que esto, como se suele decir, la vida continúa y sigue".
"Darle las gracias por las horas que ha metido"
"El club ha progresado. Recuerdo el primer día que le conocí, se va siendo mejor entrenador. Darle las gracias por el trabajo y las horas que ha metido en su parcela, que han supuesto gran parte del éxito . Desearle toda la suerte en el futuro, esta es y continuará siendo su casa. Desearle lo mejor", añadió Presa.
Iñigo llegó a Vallecas días después de retirarse como futbolista profesional . Una trayectoria de alrededor de más de 400 partidos entre las tres primeras categorías del fútbol español y en la Europa League. El navarro llegó al cuerpo técnico de Andoni Iraola para cubrir el puesto de Mendia (actualmente en el Logroñés) como segundo entrenador . En su primera temporada como asistente, el Rayo consiguió un meritorio undécimo puesto y al final de la campaña Iraola se marchó al Bournemouth y se lo quiso llevar con él.
Una llegada extraña y una leyenda inigualable
El Brexit y la falta de un permiso de trabajo evitaron su reunión en Inglaterra e Iñigo se quedó en España. El Rayo comenzó la temporada 2023-24 con Francisco Rodríguez como entrenador y a mitad de temporada fue cesado. Después de unas negociaciones que duraron 24 horas, la predisposición de Iñigo fue clave para tomar las riendas a mitad de temporada en decimocuarto puesto y lograr la permanencia.
Una temporada después Vallecas se convirtió en un auténtico fortín y es que ni Real Madrid ni Atlético de Madrid consiguieron ganar . Iñigo Pérez consiguió que el equipo quedara octavo , logrando la segunda mejor puntuación de la historia del equipo con 52 puntos y la clasificación a Europa , después de 24 años . Un hito en su primera temporada completa como entrenador principal.
En la última se rozó el cielo. Iñigo puso a Vallecas en el mapa mundial al llegar a la primera final de toda la historia y encima en Europa. Se midió al Crystal Palace , un equipo con más de 200 millones de euros de valor de plantilla por encima del Rayo. Pero no fue posible volver con la medalla de oro y el trofeo. En su lugar, fue una medalla de plata que brillará siempre en las casas de aquellos jugadores que jamás habrían soñado jugar una final con el Rayo Vallecano.
Iñigo Pérez hará las maletas al igual que unos cuantos de la plantilla, pero su recuerdo perdurará en Vallecas que no ha visto cosa igual en sus 102 años de historia. Quién sabe si en Villarreal o en otra parte, Iñigo seguirá transformando el fútbol.



