Los 500 goles de Mourinho esconden un reto mayor
El técnico portugués, que ha firmado un nuevo techo goleador en el Madrid, no se conforma y pone deberes al equipo

El gol de Rüdiger ante la Roma tuvo un significado especial para Mourinho . Además de culminar una noche de remontada, permitió al Madrid alcanzar los 500 tantos con el técnico portugués en el banquillo blanco . Una cifra redonda que pone en valor su capacidad goleadora y que abre la puerta a un nuevo reto : seguir mejorando un ataque que, pese a sus números, todavía tiene mucho margen de crecimiento.
El portugués alcanzó esa cifra en su partido número 188 al frente del club blanco, con u na media de 2,66 goles por encuentro . Es el mejor registro entre los entrenadores del club que han dirigido al menos 50 partidos , un dato que refleja la capacidad ofensiva de su equipo. El reparto de los goles también ofrece una perspectiva de su trayectoria. El Madrid ha marcado 345 tantos en 122 partidos de LaLiga, 92 en 38 encuentros de la Champions League, 55 en 24 partidos de la Copa del Rey y ocho en cuatro encuentros de la Supercopa . La mayor goleada llegó en la Copa del Rey 2010/11, con el 8-0 frente al Levante.
Una nueva obsesión para Mourinho
Los números de la presente temporada mantienen esa tendencia, con una media de 2,5 goles por partido . Un balance que satisface a Mourinho, aunque no termina de colmar sus expectativas. Para el técnico portugués, alcanzar los 500 tantos es un reconocimiento al trabajo ofensivo, pero también un punto de partida para seguir evolucionando .
Su objetivo es construir un equipo con más recursos en ataque . Un Real Madrid capaz de elaborar desde la posesión, de acelerar en las transiciones para aprovechar la profundidad y la velocidad de sus hombres de arriba, y de mantener la amenaza a balón parado. Todo ello sin renunciar al equilibrio defensivo , una condición indispensable para sostener su propuesta. Por eso, el siguiente paso para Mourinho es que esa capacidad se traduzca en un equipo más versátil, reconocible y difícil de contener . Porque la cifra invita a celebrar, aunque sea por un breve momento, pero el entrenador portugués ya mira hacia lo que viene.






