Arda Güler, del susto al golazo
El turco abrió el marcador a las mil maravillas minutos después de un forcejeo con Peque que pudo acabar con castigo para el madridista

Estaba siendo una tímida primera parte en el Santiago Bernabéu. Los espectadores del Real Madrid - Sevilla apenas vieron un par de acercamientos y la aireada protesta del fondo sur contra Tebas y la Federación durante el primer tramo de encuentro.
Fue otra individualidad la que cambió el rumbo del partido. Un destello de Arda Güler abrió boca para los allí presentes allá por el minuto 30. Bellingham abrió para Diomande y este se la dio al turco cerca del balcón del área para que soltara un disparo de primeras con zurda a palo cambiado. Vlachodimos solo pudo estirarse ante tremendo golazo.
Era el 1-0, pero minutos antes tuvo lugar la primera acción polémica del partido. Peque fue agarrando a Güler durante metros en carrera y el jugador del Madrid se intentó zafar de él en dos ocasiones, siendo la última en la que terminó sacando el brazo de una forma bastante ostensible contra el sevillista.
Peque cayó al suelo inmediatamente y se quejó de un codazo en la cara. Huijsen fue el que acudió a levantarle, convencido de que Peque estaba exagerando su caída. El central se llevó la amarilla por parte del colegiado poco antes de dejar zanjada la jugada en un forcejeo sin mayor importancia. Por otro lado, las repeticiones en directo tampoco ofrecieron mayor detalle de la acción.
De vuelta a la sala de máquinas
Polémicas aparte, Güler volvió a comandar la medular del Real Madrid. Con José Mourinho todavía no había iniciado en el doble pivote, un lugar que ya habitó con la llegada de Xabi Alonso. Además, estaba siendo una semana en la que al turco se le reclamaba más cerca de la base para tener más influencia en el juego del Real Madrid.
Con la llegada de Arda ahí, fue Valverde a quien le tocó desplazar su posición. El uruguayo regresó al lateral derecho, donde acabó el partido de Roma y tras el que afirmó que él está para jugar "donde diga el míster".







