Carlos Espí resucita la 'vía Joselu': un '9' de área con un martillo por cabeza
El Real Madrid recupera el registro del atacante clásico con el fichaje del ex del Levante

El Real Madrid resucita la ' vía Joselu' con el fichaje de Carlos Espí (Tavernes de la Valldigna, 2005) . Con el ex del Levante, traspasado a cambio de 25 millones de euros , el conjunto blanco recupera la figura de un '9' clásico, de área. Un 'target man' (delantero boya) que dirían en Inglaterra.
Conviene, sin embargo, profundizar en la figura de Espí y en qué puede aportarle a José Mourinho sobre la pizarra . El español, internacional sub 20 , es, ante todo, un rematador . Seis de los once goles que marcó en la pasada Liga llegaron al primer toque, en otros tres sólo necesitó dos toques y en los dos restantes apenas tuvo tres contactos con el balón. No se adorna en exceso.
Dentro de su faceta de finalizador destaca, sobre todo, por su remate de cabeza . Así llegaron cuatro de sus 11 dianas . Las siete restantes se reparten de la siguiente manera: marcó cinco con la derecha, su pierna buena; y dos con la izquierda.
Cabe reseñar que únicamente siete delanteros dentro de las cinco grandes Ligas (Pellegrino, Muriqi, Mateta, Guirassy, Sorloth, Tabakovic y Budimir ) marcaron más goles con la testa. Con una particularidad: Espí jugó 643 minutos menos (1.338 en total) que el que menos jugó de entre todos los atacantes mencionados anteriormente.
Tiene un martillo pilón por cabeza . Lo remata todo. El 52% de los disparos que registró en Liga (25 de 48) -sin contar tiros bloqueados- llegaron con la testa . A remarcar, no sólo la potencia de sus cabezazos, sino su buen 'timing'. A menudo, a pesar de estar forcejeando con los defensas, no necesita ni saltar.
Los datos de 'Opta' avalan ese rol de '9' puro. El 20,37% de sus contactos con el balón (99 de 486) se han producido en el interior del área . Con sus tiros se reproduce el mismo ratón: 49, en este caso incluyendo los disparos bloqueados, se han producido dentro del área y sólo ocho han llegado desde fuera. No es de extrañar que ocho de sus 11 dianas las haya marcado dentro de la 'zona de castigo'.
A pesar de haber mejorado su juego de pies, Espí no es un generador de fútbol. Tampoco destaca por sus transiciones . Es más bien, un cazador. Finaliza. Ubicado a menudo al límite del fuera de juego , lee bien tanto las primeras como las segundas jugadas.
No siempre va... pero siempre está . El ex del Levante no se desgasta en exceso en largos desmarques de ruptura . Fija centrales y, acto seguido, genera incertidumbre, en cambio, con movimientos cortos/laterales de engaño. Atacar primer o segundo palo indistintamente.
"Su volumen de pases progresivos por 90' (0,42), pases hacia adelante con éxito (0,71) y pases realizados (8.17) apuntan a un delantero más finalizador que conector. Es más un atacante de acciones puntuales de alta intención que de participación continua", sugiere 'Comparisonator', que incide en la misma línea con su índice de regates efectivos (0,21) y regates efectivos en el último tercio (0,13). Su labor, lejos del área, se centra más en recibir de espaldas , aguantar el balón y descargar hacia sus compañeros que vienen de cara.
El primero de los defensas
Carlos Espí resalta, también, por su trabajo sin balón . Dos de los goles que marcó frente a Mallorca y Alavés reflejan su entrega en defensa. En ambos aprovechó una mala cesión atrás (corta) para ' robarle la cartera' el defensa y, ya lanzado, en carrera superar al portero antes de que llegara a 'coger portería'.
No son dos ejemplos aislados. Espí se muestra especialmente efectivo en la presión tras pérdida. Registra, según 'Comparisonator', 1,79 interceptaciones por partido. En campo contrario es de 0,88 , el segundo mejor ratio dentro de los 46 jugadores que ocupan su mismo rol en LaLiga. Ya en área contrario recupera 0,5 balones por partido, el tercer mejor registro entre los atacantes. Distintos registros que un delantero que, en determinados contextos, puede darle mucho al Real Madrid.







