Endrick lo desafía todo
El brasileño, que apenas acumulaba cuatro minutos esta temporada y volvía a asomarse a una posible salida en enero, agita la remontada y refuerza el mensaje de Mou

Endrick está acostumbrado a pelear contra todo. Contra las expectativas, contra la impaciencia, contra la falta de minutos y contra una realidad que amenaza con repetirse cada vez que parece estar a punto de despegar . Algo que ya le sucedió la temporada pasada, cuando tuvo que salir cedido al Lyon para recuperar el protagonismo que no encontraba en el Madrid.
Estaba en el banquillo hablando con Dios. Cuando miro al lado, me está llamando Nuno. Me voy y sigo hablando con Dios, porque pensaba que no iba a entrar tan temprano
Allí se reencontró con el fútbol, firmó ocho go les y cinco asistencias en 21 partidos y demostró que, con continuidad, su descaro podía convertirse en un arma diferencial. Este curso, sin embargo, el escenario volvía a parecerse demasiado al de entonces . Y es que hasta la visita de los hombres de Mou Roma... el brasileño tan sólo acumulaba cuatro minutos de juego. Una lesión muscular durante la pretemporada le había hecho empezar a remolque y, una vez recuperado, Endrick seguía sin encontrar un hueco en los planes de Mourinho . Con Mbappé acaparando protagonismo y Carlos Espí ganando terreno, el brasileño volvía a mirar hacia una posible salida en enero. Casualidades de la vida, la Roma , que ya había estado cerca de incorporarlo en verano, reaparecía como una alternativa.
Un puñetazo sobre la mesa
Pero Mourinho intervino para evitarlo la primera vez... y no parece dispuesto a cambiar de opinión . El técnico portugués frenó la cesión estival porque conocía las posibilidades del brasileño y quería conservarlo como recurso ofensivo. Después de su exhibición en el Olímpico, fue todavía más contundente al referirse a su futuro: "Es imposible que lo cedan, sé lo que nos puede aportar todavía" . El brasileño había convertido una oportunidad... en un reivindicación contundente: marca un gol en Champions cada 88 minutos.
El Madrid perdía 3-1 cuando el brasileño saltó al campo en el minuto 59. El partido exigía una reacción y Endrick respondió con un vendaval . Desde la banda derecha, la misma zona en la que ya había encontrado espacios para explotar durante su etapa en Lyon, agitó el ataque madridista con velocidad, desborde y una insistencia que descompuso a la defensa romana . Y lo cambió. En el 3-2, su cabezazo obligó al portero a dejar un rechace que Espí aprovechó para acercar al Madrid. Apenas dos minutos después, Endrick volvió a elevarse para conectar el testarazo del 3-3 . Fue elegido MVP y se marchó con el reconocimiento de sus compañeros.
Una pregunta que le persigue desde hace tiempo
El salto es tan contundente que invita a recuperar una pregunta que llevaba años flotando en el ambiente: ¿cuánto más puede ofrecer Endrick si juega más? Porque esa es la sensación que acompaña al brasileño. Participa poco, pero fabrica mucho. Tiene 20 años y todavía necesita pulir detalles, elegir mejor en determinadas acciones y aprender a administrar una energía que a veces parece inagotable . Pero hay algo que no necesita perfeccionar: su capacidad para agitar los partidos. Endrick es un futbolista que convierte dos piedras en fuego .
Sin embargo, el brasileño es consciente del lugar en el que está y tampoco quiso dar por hecho que su situación vaya a cambiar. "No sé si lo de hoy cambiará mi estatus" , reconoció, consciente de que la última palabra sigue siendo del entrenador. Sin exigencias públicas ni reproches, pero con una actuación que habla por sí sola... pero con una puerta que se le abre los cuatro próximos partidos tras la sanción de Vinicius en Liga. Por eso, una vez más, Endrick desafía todo lo que parecía escrito sobre su temporada. Y no lo hace solo: " Estaba en el banquillo hablando con Dios. Cuando miro al lado, me está llamando Nuno. Me voy y sigo hablando con Dios, porque pensaba que no iba a entrar tan temprano. Entré en el partido y pude hacer lo que más me gusta, que es jugar al fútbol".





