Illia Voloshyn, del exilio ucraniano a la portería del Real Madrid en el Clásico tras la baja de Courtois
El guardameta abandonó su país por la guerra y rehízo su vida en Alicante; Tras ganar la Youth League entró en una convocatoria del primer equipo... y hoy viaja al Camp Nou tras la baja del belga

Agrandes males, grandes remedios. El de Illia Voloshyn (Samar, Ucrania, 2007) fue echarse una maleta al hombro y buscar la vida a mil kilómetros de casa. El nombre del portero ha salido a la luz ahora tras ser convocado por Mourinho al conocerse la baja de Thibaut Courtois para el Clásico de este domingo . Un joven guardameta que ya fue citado por el luso ante el Schalke en pretemporada tras ganar la Youth League y que ahora se sentará en el banquillo ante el máximo rival.
Pero antes de aspirar a defender una portería del Real Madrid, este joven tuvo que ganar un partido infinitamente más difícil. El de dejar atrás una guerra. Su punto de partida está en Dnipro , castigada sin tregua por el conflicto, de donde salió en la primavera de 2022 cuando apenas era un adolescente. La huida le obligó al sacrificio más doloroso , separarse de su madre, y a empezar de cero en un país cuya lengua desconocía. El destino quiso que ese refugio fuese Novelda , una localidad alicantina que le tendió la mano y en la que, poco a poco, fue rehaciendo su vida con el fútbol como vía de escape.
Fue precisamente bajo palos donde encontró su sitio. Con una envergadura descomunal para su edad, dos metros que impresionaban en cualquier área, Voloshyn destacó en el club de la zona hasta ganarse una oportunidad mayor. La gestión de su tutor, volcado en ayudar a refugiados, le abrieron las puertas de una prueba en el conjunto madrileño. No necesitó más.
El Rayo Majadahonda había encontrado un diamante, pero apenas tuvo tiempo de disfrutarlo . El Real Madrid se cruzó pronto en el camino y no dejó escapar la ocasión de sumar a su cantera a un portero llamado a crecer. Ni más ni menos que hasta los 2,02 metros que alcanza ahora. Desde su llegada a Valdebebas, la progresión del ucraniano ha sido vertiginosa , quemando etapas por las categorías inferiores hasta consolidarse en el Juvenil A , donde su rendimiento no ha hecho sino confirmar las expectativas que despertó.
E l punto culminante llegó el pasado abril en Lausana , cuando se proclamó campeón de la UEFA Youth League con el equipo de Álvaro López , el mayor galardón del fútbol formativo continental. Aquel niño que huyó de los misiles levantaba una copa europea con el escudo blanco en el pecho. Su presencia ahora en la expedición a Gelsenkirchen es un peldaño más, y evoca inevitablemente la ruta que ya trazó Lunin , otro ucraniano que llegó de lejos para instalarse en la portería del Bernabéu. Para quien tuvo que reconstruirlo todo, asomarse al primer equipo es una recompensa que sabe a mucho más que fútbol.







