Mourinho apaga los incendios del vestuario
Los pesos pesados de la plantilla están encantados con la cercanía del portugués y su manera de gestionar el grupo, tras una etapa marcada por los desencuentros internos

En Valdebebas empieza a instalarse una tranquilidad en el vestuario blanco que hacía tiempo que no se respiraba. Mourinho está consiguiendo conectar con los jugadores con más peso de la plantilla... y todos valoran especialmente su cercanía y su manera de gestionar las relaciones dentro del grupo. "Están muy contentos con él. Es un tío muy cercano" , apuntan desde dentro del búnker blanco.
El respeto que despierta el portugués por su trayectoria es indiscutible, pero hay algo más que está marcando la diferencia en el día a día. Mourinho se queda con los futbolistas después de los entrenamientos, bromea con ellos y sabe cómo tratar a cada uno en función de su personalidad . Una cercanía que está ayudando a generar una conexión especial con el grupo. "Sabe manejar muy bien los egos y cómo es cada jugador" , cuentan desde la Ciudad Real Madrid..
Otra cara en Valdebebas... tras un pasado de desencuentros
El cambio cobra especial relevancia por lo vivido anteriormente. Las etapas de Xabi Alonso y Arbeloa estuvieron marcadas por distintos desencuentros con miembros de la plantilla, con frentes abiertos que terminaron generando distancias entre el cuerpo técnico y algunos futbolistas . El vestuario llegó a convivir con diferentes sensibilidades, entre aliados y detractores, en un escenario que complicaba la gestión del grupo.
Ahora, el mensaje que llega desde dentro apunta en otra dirección. Los jugadores de mayor peso están satisfechos con el trato recibido y con una gestión que combina autoridad, experiencia y cercanía . Mourinho no solo está encontrando la manera de llegar a los futbolistas, sino también de ganarse su confianza.
Más allá de los resultados, el portugués parece haber encontrado la fórmula para rebajar las tensiones y recuperar la sintonía con los referentes del vestuario . Algo que al arrancar el curso se marcó como prioritario para empezar a encajar todas las piezas. En un equipo en el que los problemas de convivencia habían condicionado etapas anteriores, la sensación que se transmite ahora desde Valdebebas es la de un grupo más cómodo con su entrenador y una relación más fluida entre el cuerpo técnico y sus futbolistas .



