Mourinho ya está de vuelta
El entrenador volvió al Madrid con un talante conciliador pero ya tiene el relato para justificar su regreso al técnico más combativo

José Mourinho ha ido en las últimas semanas cambiando el discurso y recuperando su versión más combativa. "Me veo mucho más tranquilo. Desde hace años, no solamente ahora, siento que tengo más control con mis emociones", comentaba hace un mes. Y lo cierto es que así se vio en las ruedas de prensa, conciliador y reflexivo incluso con uno de los enemigos de su primera etapa, los medios de comunicación.
Sin embargo, la rueda de prensa tras el polémico arbitraje en el derbi fue casi un antes y un después. Ya avisó tras la derrota ante el Betis, pero de forma tímida, hasta que apareció en El Metropolitano con el folio con la imagen de la entrada a Valverde. "Pensé que las cosas habían cambiado y que no eran como antes, pero ya me explicaron que no". El entrenador se preparaba para dar el giro, forzado también por las circunstancias adversas pero también un arbitraje pésimo.
La rueda de prensa antes del la cita ante el Villarreal confirmó este extremo. A los árbitros como enemigo, hay que añadir de nuevo los medios de comunicación. Todo surge a raíz de la recuperación de Mbappé lejos de Valdebebas . Ya señala directamente a la prensa por una campaña "ridícula" y entiende que los pitos en el Bernabéu serían un triunfo de los periodistas.
Su partido ante el Villareal desde el banquillo confirma este extremo. Mou, que hasta ahora se había mostrado más bien calmado desde su zona, está ya mucho más activo. Estuvo casi siempre de pie y mostró sus quejas de forma airada al cuarto árbitro. Incluso se resbaló una vez cuando se levantó rápido y saltó al césped tras la dura entrada de Foyth a Mbappé. El luso acabó con una amarilla que no le impidió seguir muy combativo.
Pero la imagen del Mou de siempre llegó con el gol de Vinicius. El luso se metió una carrera de 40 metros mostrando su euforia hasta llegar al córner y abrazarse con el resto de jugadores. Quedaba una última maniobra que en su primera etapa ya hizo en alguna ocasión. No sentarse en la sala de prensa al final del partido. Lo que trascendió es que prefirió no hablar por miedo a que le sancionaran. En su primera aventura de blanco, el luso dejó en alguna ocasión que hablara Karanka, su segundo entonces, pero en esta ocasión no lo hizo nadie.
Una estrategia bien preparada
Mourinho quiere que toda la responsabilidad de lo que ocurre en el Real Madrid recaiga en su figura. Cuando el Madrid está sufriendo para ganar, es una forma de proteger a sus jugadores. También es una forma de que la atención no se centre en las carencias del equipo. Buscar enemigos es una forma también de unir al Bernabéu en un frente común. El tiempo dirá si da resultados. El Madrid sigue inmerso en todos los frentes y al final de temporada será el momento de medir las responsabilidades, tanto ganando títulos como perdiendo.






