Munitis originó la cláusula del miedo
Una soberbia actuación del cántabro en el Racing, entonces cedido por el Real Madrid, llevó al club blanco a aplicar un veto que ya no ejerce

R acing y Real Madrid se vuelven a ver las caras. No lo hacen desde 2011. El equipo cántabro está de vuelta en Primera después de años y años de travesía por el desierto. Es el reencuentro de dos equipos unidos por nombres de leyenda en la Casa Blanca, cántabros que son historia madridista. A la cabeza, Gento y Santillana. Pero son muchos los nombres que comunican a las dos entidades, dos de los clubes fundadores de la Liga y que se enfrentaron por primera vez el 10 de marzo de 1929: 1-3, con remontada madridista.
Entre las muchas historias comunes entre Madrid y Racing está la de Pedro Munitis. El pequeño extremo llegó al equipo blanco en plena campaña electoral del año 2000, la que llevaría a Florentino Pérez a la presidencia. Fue un fichaje de la Junta Electoral, con el visto bueno de Pirri (director deportivo) y Del Bosque (entrenador) . Una operación de 2.200 millones de pesetas (sobre los 13 millones de euros) de la que Lorenzo Sanz dijo no saber nada y que enfadó mucho al candidato Florentino: "Munitis es un gran jugador, pero la actuación de la gestora me parece lamentable. No hay nada que no pueda esperar cinco días".
Entraba en el Madrid un jugador que iba a provocar una decisión histórica. Munitis , que llegaba al Madrid después de estar en la Eurocopa con España y de ser una pesadilla para Thuram, algo que aún recuerda el zaguero francés, apenas tuvo protagonismo durante dos temporadas. Al afrontar la tercera, la 2002-03, se tomó la decisión de cederlo al Racing.
Fue una operación sobre la hora del cierre del mercado, una prioridad para Manolo Preciado , entrenador del Racing, y en la que el Madrid se hacía cargo del 70% de la ficha de Munitis durante esa temporada. El jugador renunciaba a 360.000 euros anuales.
El 19 de octubre de 2002, el Real Madrid visitaba al Racing. Era la sexta jornada de Liga. Ya con Ronaldo en su once, el equipo de Del Bosque caminaba sin derrotas: siete victorias y tres empates entre Supercopa de Europa, Liga y Champions. Pero en Santander cayó por 2-0 y Munitis fue una pesadilla.
El jugador cedido por el Madrid marcó el segundo gol con una vaselina sobre Casillas. Celebró el gol a lo grande, quitándose la camiseta y con una euforia absoluta. Eso levantó ampollas en el Madrid. Antes del partido, Del Bosque dijo que Munitis debería tomar la decisión de no jugar, como él había hecho en sus tiempos de cedido al Castellón y al Córdoba. No fue el caso. Tras el partido, Del Bosque no fue a más: " Munitis, como todos los del Racing, ha jugado muy bien. ¿Nosotros? El peor partido desde que dirijo al Madrid".
La herida quedó abierta. En la vuelta, con el Racing ya en manos de Piterman y Cuchi Cos, Munitis no jugó en el Bernabéu, aunque sí viajó con el equipo. No porque no pudiera: sufría una lesión en el quinto metatarsiano del pie derecho. El Madrid ganó 4-1.
Munitis , que no volvió a ponerse la camiseta del Madrid, abrió un debate en el que después ahondaron Morientes y Eto'o. Eso llevó al Madrid a aplicar lo que se llamó la cláusula del miedo, la prohibición para que sus cedidos pudieran jugar ante los blancos en partidos de Liga. La UEFA no lo permite. La mantuvo hasta agosto de 2019. Muchos equipos siguieron su ejemplo al aplicar esa prohibición y, a día de hoy, la mantienen.







