El primer reto del capitán Valverde
El uruguayo estrena capitanía con el objetivo de reafirmar su titularidad en una medular donde Tchouaméni le disputa la última plaza del doble pivote

El brazalete del Real Madrid nunca ha sido símbolo de comodidad. El elegido para lucirlo esta temporada es Fede Valverde , que desde su llegada de Peñarol en 2016 ha recorrido todos los escalones hasta tocar techo con apenas 28 años , tras haberlo ganado prácticamente todo. Un premio a una trayectoria de entrega, pero también una responsabilidad que en Chamartín pesa más que en ningún otro lugar del planeta fútbol.
Y bajo ese distintivo se esconde, además, un reto puramente deportivo. Más allá de liderar al equipo de Mourinho , el uruguayo está llamado a hacerse fuerte en una medular convertida en un rompecabezas. El luso dispondrá de un doble pivote en el que se postulan tres candidatos claros para apenas dos puestos. Tras la no llegada de Rodri, el recién incorporado Bernardo Silva apunta como pieza indispensable para orquestar el juego, al ser el único perfil con el que Mou cuenta para ejercer de organizador puro.
De mantenerse así, resta un solo sitio en el once tipo, y ahí asoma el primer gran dilema del técnico: Tchouaméni o Valverde . Un duelo con un morbo añadido, el que dejó aquel rifirrafe de la pasada temporada en Valdebebas que acabó con el uruguayo en el hospital. La herida, dicen, está cerrada, y entre ambos se respira paz . De aquel episodio solo quedan cenizas y un ejemplo que dar, pero el fútbol los obliga ahora a pelear por el mismo hueco . O bien a compartir sala de máquinas siempre que Bernardo no sea de la partida.
Son, además, dos perfiles bien distintos. Valverde está hecho para devorar el campo abierto , para desahogar a sus compañeros con su motor inagotable, una faceta que también podría desplegar desde el extremo derecho, aunque la llegada de Diomande complica esa vía. Tchouaméni , en cambio, quizá encaje mejor en la idea de Mou. Solidez atrás, algo de criterio con el balón y la misión de escudar a Bernardo Silva en las tareas de contención.
De cara al arranque, el capitán parte con ventaja . Fue de los primeros en reincorporarse tras el Mundial , ha disputado todos los amistosos de la pretemporada dejando buenas sensaciones y ha ejercido de portavoz ante los medios, alabando a Mourinho y a las nuevas incorporaciones como Bernardo. Tchouaméni, por el contrario, llegará sin rodaje, sin haber jugado un solo amistoso , el único del primer equipo que no lo hará.
El calendario, largo y exigente, brindará oportunidades de sobra para los dos. Pero el reto está servid o, y es nada más y nada menos que convencer a Mourinho de quién merece ese puesto en el corazón del equipo. Para Valverde, la mejor manera de honrar el brazalete será ganándoselo también sobre el césped, partido a partido, sin que los galones le regalen nada.







