A prueba de topos
El entrenador portugués adelantó el once a la plantilla en busca de medir la hermeticidad en Valdebebas

“El primer once de Mou... vamos a ver quién de vosotros tiene mejores contactos (risas). Los jugadores saben ya quién juega, mi trabajo no es esconder . Quizás dentro de un par de horas os llegará la información”. José Mourinho sonrió al decirlo, pero el mensaje iba bastante más allá de una broma dirigida a los periodistas . El portugués acababa de poner a prueba a su propia plantilla.
Vamos a ver quién de vosotros tiene mejores contactos
Había comunicado el once a los jugadores y, en lugar de protegerlo, decidió anunciar públicamente que ellos ya lo conocían. Después lanzó el reto: “ Vamos a ver quién de vosotros tiene mejores contactos” . No necesitaba esconder sus decisiones. Quería comprobar qué hacía el vestuario con una información que, hasta ese momento, solo pertenecía a sus paredes.
Mourinho abrió la partida, repartió las cartas y se sentó a esperar . El once era el cebo... y la reacción de la plantilla, el examen. No se trataba únicamente de descubrir quién iba a ser titular contra el Espanyo l. La verdadera pregunta era cuánto tardaría en salir de Valdebebas. Y, sobre todo, si saldría. Porque Mourinho conoce demasiado bien lo que puede ocurrir cuando la frontera entre el vestuario y el exterior deja de existir.
Durante su primera etapa en el Real Madrid, entre 2010 y 2013, las filtraciones terminaron convirtiéndose en uno de los grandes problemas internos . Alineaciones, conversaciones y asuntos del vestuario aparecían en los medios y la sensación de que alguien estaba haciendo de enlace con la prensa acabó instalándose dentro de Valdebebas.
El episodio llegó a extremos especialmente delicados. Después de aquella etapa, Rui Faria , asistente de Mourinho durante esos años, fue muy explícito al explicar lo que pensaba el cuerpo técnico: “ Sabíamos quién era el topo, estábamos casi seguros. Porque, al final, las respuestas estaban en los periódicos. No puedes demostrarlo, pero estás casi seguro de cómo funcionan las cosas” .
Marcelo, uno de los jugadores que vivió aquel vestuario desde dentro, resumió años después la sensación que todavía permanece entre quienes lo sufrieron: “Hasta hoy queremos saber quién fue aquel desgraciado que se fue de la lengua” . No hace falta resolver ahora quién era aquel topo. Lo importante es entender lo que dejó aquella experiencia en Mourinho: l a certeza de que las filtraciones no son un detalle menor . Pueden erosionar la confianza, enfrentar a compañeros, alimentar conflictos y terminar convirtiendo el vestuario en un lugar donde nadie sabe exactamente de quién puede fiarse.
Por eso, trece años después, el portugués parece haber decidido comprobar la situación desde el principio. Una prueba para toda la plantilla... que ahora mismo, a las 15:45, parece que el primer once de Mou no ha salido a la luz. Y es que el entrenador portugués ha reconocido tener más experiencia y asegura haber aprendido de sus anteriores etapas. T ambién ha dejado claro que quiere partir de cero con sus jugadores, observarlos y descubrir cómo funciona el grupo antes de sacar conclusiones.






