El Vini currante espera al Vini 'killer'
El brasileño firmó ante el Inter una versión entregada y solidaria con hasta nueve recuperaciones de balón, pero le faltó acierto en una noche que volvió a dividir el Bernabéu en pitos y aplausos hacia su figura

Vinicius tendrá que esperar un poco más para reencontrarse con su versión 'Mr. Champions' . En el estreno europeo ante el Inter asomó un futbolista distinto al que el continente aprendió a temer. Lejos de aquel extremo que castiga en el área y enloquece a los laterales, se vio a un Vini comprometido en defensa, desbocado en el sacrificio colectivo , entregado a mantener el resultado en un partido de ida y vuelta que exigió remar a todos hacia atrás.
El brasileño recuperó nueve balones ante el Inter de los 46 totales del Madrid , una cifra que jamás había alcanzado en un partido de Champions, competición en la que apenas promedia tres robos por encuentro . Para encontrar una entrega semejante hay que remontarse muy atrás. Contando todas las competiciones oficiales, Vini no llegaba a nueve recuperaciones en un solo choque desde junio de 2020 .
El registro lo aúpa, además, a una compañía insólita para un extremo de su perfil, pues se convierte en el tercer delantero del Real Madrid que roba nueve o más balones en un partido de Champions en los últimos veinte años , tras los 12 de Higuaín ante el Zenit y los nueve de Robinho frente a la Roma, ambos en 2008.
Le faltó lo que durante años lleva siendo veneno para el contrario . Ese destello que clarifica el desenlace de la jugada y la empuja hasta el fondo de la red. Generó, como generaron sus compañeros de ataque, pero la producción no cristalizó en gol . Esa situación le mantiene inmerso en una vorágine, porque el errar una y otra vez lo ha instalado en una convivencia amarga con su propia grada , esa que no perdona el desliz de quien un día la acostumbró a lo extraordinario.
El Bernabéu, como viene siendo costumbre, volvió a partirse en dos con él. Buena parte de los pitos de la noche se concentraron en el brasileño cada vez que perdía un balón o se nublaba cerca del área, y hasta su sustitución fue recibida con silbidos, aunque otra parte de la parroquia se apresuró a contrarrestarlos con aplausos.
Mourinho, consciente de la tormenta, salió a arropar a su hombre con una defensa llena de cariño. "No critico a la afición, hablo como entrenador y de mi relación con él. Merece todo mi respeto" , arrancó el luso, antes de reconocer sin tapujos el momento del brasileño. "No está a tope, y lo vemos todos. Él es el primero que lo sabe, y está trabajando mucho para volver a ser el que decide partidos" .
Si trabaja para el equipo, tendrá siempre mi respeto y mi cariño
El técnico, que le aplaudió al ser cambiado, convirtió la carencia en virtud, ensalzando la entrega por encima del acierto. "Al no estar a tope, está trabajando más que nunca en entrenamientos y partidos. Cuando no ha podido defender ha sido por fatiga, pero su entrega ha sido muy buena" , valoró. "Tengo mucho respeto por el Vini que me he encontrado. Ya llegará el momento en el que decida partidos".
Sobre el cariño y los pitos en el cambio, Mou fue igual de rotundo en su respaldo. "Si trabaja para el equipo, tiene siempre mi apoyo. No significa que deba jugar siempre de titular o los noventa minutos, pero tendrá siempre mi respeto y mi cariño" , zanjó. El portugués contextualizó, además, la dificultad de la tarea. Enfrentarse a un rival replegado con tres centrales y carrileros lanzados complica sobremanera la vida de los extremos, y ahí el trabajo de Vini y Brahim cerrando por dentro fue, a su juicio, impecable.
Quedó, no obstante, la sensación de lo que pudo ser. "Podía haber matado el partido en una de esas acciones por la izquierda, pero el Vini que está a tope lo mata, como hizo ante el Benfica. Eso es lo que esperamos de él" , admitió Mourinho, para cerrar con una frase que resume su filosofía: "Quien lo da todo no está obligado a dar más, porque no tiene más para dar. Y él lo ha dado todo". El killer , de momento, sigue agazapado. Pero mientras vuelve, a este Vinicius nadie podrá reprocharle el esfuerzo.







