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Ton Ripoll: "Nunca me había imaginado ser futbolista; yo quería ser juez"

El carrilero del Sabadell avisa en una entrevista en MARCA que llegar a la élite era "una utopía"

Arnau Segura919 palabras

El Sabadell de Ferran Costa, quinto clasificado de LaLiga Hypermotion, es el equipo revelación de la categoría de plata y Ton Ripoll (Santpedor, 1998) es uno de los ídolos de la Nova Creu Alta, además de uno de los héroes del doble ascenso consecutivo que ha devuelto a la ciudad al fútbol profesional. En 2018 era delantero centro, en 2020 estaba en Tercera, en 2025 seguía en Segunda RFEF y hoy es un carrilero que sale en los videojuegos y suma nueve titularidades y tres asistencias en nueve jornadas en Segunda. Su primer recuerdo futbolístico es la chilena de Ronaldinho al Villarreal.

Muchos jugadores del Sabadell han dicho que era un sueño llegar hasta aquí, pero seguramente es incluso más de lo que podían soñar hace poco.

Nunca me había imaginado ser futbolista. Ni me planteaba llegar. Hasta que fui bastante más mayor, no entendí lo que era el concepto de ser futbolista: vivir del fútbol, dedicarse a esto. Es que ni siquiera era un sueño. No luchaba por eso. No estaba en equipos donde hubiera fotógrafos. Tengo algunas publicaciones de Instagram archivadas porque tenía fotos que daban miedo. La primera vez que tuve representantes fue cuando fiché por el Celta [2016-2017, último año de juvenil]. No sabía ni lo que eran. Yo estaba haciendo Bachillerato y jugaba al fútbol. Cuando me fui a Vigo, sentí que tenía una oportunidad. Pero al cabo de un año, llegó un golpe de realidad.

Acaba en Tercera, en el Vilafranca. ¿No proyectaba ser futbolista?

No, no, qué va. Yo quería ser juez. De hecho, empecé la carrera en Vigo. Cuando acabó la temporada en el Vilafranca me puse a trabajar porque no tenía ni un duro. En el Vilafranca cobraba 200 o 250 euros al mes. El verano de 2018 trabajé de camarero en un bar de Manresa. Parecerá coña, pero es 100% real: estaba con unas bravas y una clara en la mano y, de repente, me empezó a vibrar el móvil. Pensé que era mi madre. Era el director deportivo de L'Hospitalet. Dejé las bravas y la clara en la barra y me fui a hablar con él. Se me pusieron los ojos como platos. Era el mejor club de Tercera, unos jugadores brutales y un estadio de la hostia; una oportunidad increíble. Ahí cobraba 150 euros brutos, 136 euros limpios o así.

Ahora parece que eres mucho más guapo, bueno, alto, listo y fuerte. Mucho más todo, pero realmente eres lo mismo

El presente debe ser muy feliz...

Es muy fácil dejarse embriagar por esta sensación, dar vueltas a lo que has logrado después de todo lo que has pasado. Haces zoom out y miras dónde estabas hace cinco años o incluso siete meses, y dónde estás ahora. Te da una sensación de confianza en ti mismo porque eres el mismo jugador y la misma persona. Ahora parece que eres mucho más guapo, bueno, alto, listo y fuerte. Mucho más todo, pero realmente eres lo mismo. También te sirve para los próximos años: te irá muy bien o muy mal, pero serás lo mismo.

El equipo somete a los rivales por hambre e intensidad y se percibe la necesidad de aprovechar este tren.

Nosotros decimos que jugamos al fútbol-pasión. Fliparía cualquiera que nos viera entrenar. Puedo entender que haya jugadores que les apetezca más jugar contra el Almería, donde hay muchos jugadores cobrando varios kilos, que contra el Sabadell, plagado de Urris o de Quadris. Nosotros venimos todos de abajo. La diferencia es que nosotros tenemos una pasión y una intensidad brutales. Y los demás o nos igualan en esto o tienen que ser muy buenos y marcarnos tres goles por la escuadra. O sacan ese talento innato o tendrán una jauría de lobos que no sabrán ni por dónde les vienen.

¿Cómo valoran este arranque de temporada? ¿Les sorprende?

En la pretemporada salió el calendario y vimos que el inicio era Sporting, Castellón, Almería, Córdoba, Mallorca y Oviedo, equipos que flipas. Nos decíamos: a ver qué pasa... Pero te plantas en Gijón o Castellón y sales de ahí diciendo: igual no somos tan malos, igual ellos no son tan buenos...

Me levanto cada día para seguir viviendo este sueño, para que esta locura no pare

¿Hacen capturas de pantalla?

Estamos muy contentos, pero no hemos llegado a ese punto de esquizofrenia porque estamos muy centrados en el día a día. No pensamos en lo que hemos hecho, sino en que el día que dejemos de apretar el acelerador, estamos muertos en la bañera. No aflojaremos ni un momento. Pero no para no perder, sino porque queremos ganar.

¿Qué le diría a alguien que piense en el 'playoff'?

Si empiezo a perder energía por pensar si estamos tres puntos por debajo o por encima de playoffs , me estaré fallando y traicionando a mí mismo. Yo me levanto cada día para seguir viviendo este sueño, para que esta locura no pare. Pensar en estos objetivos está muy lejos de nuestra realidad. Pero no porque no podamos, sino porque no nos toca a nosotros. Les toca a otros equipos y ya hemos ganado a unos cuantos.

Antes del partido de Ceuta, Ferran Costa reveló que lleva un papel detrás del móvil donde va restando los puntos que quedan hasta la salvación.

Después del partido sacó el papel y restó tres puntos delante de todos. Todos lo celebramos. Pero no desde el punto de vista de tres puntos menos para el objetivo: son tres puntos más en nuestra vida en Segunda.

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