La pólvora se gastó en los primeros 45 minutos
Cinco goles en la primera parte dieron emoción a un choque donde Karrikaburu abandonó el verde lesionado

La primera parte más frenética del curso ha dejado al Andorra una nueva derrota y sin poder escapar de los puestos de descenso. El conjunto tricolor ha caído ante el Burgos en el cierre de la jornada 11, después de unos primeros 45 minutos de auténtica locura con cinco goles. Es decir, uno cada nueve minutos.
Los de Carles Manso han ido siempre a remolque y, pese a recortar distancias antes del descanso y dominar la segunda mitad, no han logrado culminar la remontada. Los burgaleses , por su parte, han sabido defender su ventaja y sumar tres puntos que les permiten acceder a las posiciones de play-off siendo sextos.
Tras un mañanero aviso de Randy Schneider, con un lejano latigazo que se ha topado con el travesaño, los 'Hijos del Frío' han dado un pase al frente y han encontrado rápidamente el premio. Así, Jon Karrikaburu ha hecho efectiva la ley del ex y, siendo el más listo de la clase, ha aprovechado la falta de concentración local para encañonar de primeras un rechace de Jesús Owono ante una falta directa servida por Curro Sánchez .
Con prácticamente la misma jugada ha empatado Lautaro de León al cabo de tres minutos, tras un nuevo remate de Schneider y llegando el primero al despeje de Ander Cantero, aunque sin tiempo a reacción, los de Sergio Francisco se han vuelto a adelantar. Ha sido con un testarazo de Oier Luengo a la salida de un córner.
Las ocasiones para uno y otro equipo no han parado de llegar, algunas de muy claras, hasta el punto que ha llegado el empate pirenaico, el cual ha terminado anulado. Finalmente ha subido otro tanto al marcador, pero para los burgaleses y desde los 11 metros con Sánchez transformando una pena máxima por una mano de Martí Vilà . Con el ritmo descendiendo, J ordi Cano ha recortado diferencias al finalizar una buena jugada colectiva.
A la vuelta, otra temprana advertencia de Schneider a la que Cantero ha tenido que reaccionar ha dado paso al dominio de los pupilos d e Gerard Piqué , tanto con la posesión como con las llegadas. Eso sí, ninguna de estas ha supuesto peligro. Ninguna hasta que el guardameta blanquinegro, justo pasada la hora de encuentro, ha aparecido por partida doble para salvar a los suyos haciendo valer sus reflejos.
Los del Principado han seguido dominando sin ser capaces de encontrar espacios frente al bloque bajo visitante, y más allá de un tiro al palo de Lautaro a la salida de un saque de esquina, el partido ha terminado con los mismos cinco goles anotados en el primer tiempo.



