Iván Fresneda: "Mi sueño es ganar títulos con España"
El lateral del Sporting, que debutó con la selección en la última ventana internacional ante la República Checa, nos abre las puertas de su casa para pasar 24 horas con él en Lisboa.

La carrera deportiva de Iván Fresneda (Quijorna, 2004) vive su momento más dulce. La temporada pasada alcanzó los cuartos de final de Champions con el Sporting de Portugal y su gran temporada no pasó desapercibida para Luis de la Fuente , que contó con él en la última ventana internacional por la lesión de Pedro Porro . El madrileño nos recibe en su casa de Lisboa y pasamos un día trabajo junto a él en la Academia Cristiano Ronaldo, la Ciudad Deportiva del Sporting de Portugal.
Pregunta. ¿Qué tal se vive en Lisboa?
Respuesta. La verdad es que estoy muy contento. Muy feliz de vivir aquí en Lisboa. Es una cultura es muy parecida a España. La comida es buena, el clima es bueno... Tienes que acostumbrarte a vivir un poco más lejos de tu familia y amigos, pero estoy súper feliz. El club me acogió muy bien desde el inicio y estoy muy contento.
El Sporting está obligado a ganar siempre, es un club muy grande
P. Y el nivel de la Liga es cada vez más alto.
R. Sí. El nivel ha ido aumentando bastante. Creo que cada vez se le da más bombo a este campeonato porque creo que se lo merece.
P. ¿Nota la exigencia de jugar en un grande de Portugal?
R. El Sporting está obligado a ganar siempre. Es un club muy grande. En Portugal tiene importancia muy grande y yo creo que también lo estamos reflejando los últimos años en Europa. Estamos dando la talla. Yo ya venía de de un club con exigencia, del Valladolid. Es el equipo de la ciudad y todo el mundo exige que gane y que se mantenga en el lugar donde debe. Eso lo llevo inculcado desde niño en las canteras y demás. No es miedo a perder, sino la exigencia que tienes de ganar desde pequeñito. Al final lo vas trabajando. Cuando vienes aquí tienes competiciones europeas y es una presión extra.
P. No es el primer lateral español que triunfa en Portugal. Le fue bien a Porro, Grimaldo...
R. Es una liga que te ayuda a aprender mucho. Vienes a un equipo con mucha presión y sabes que lo tienes que dar todo porque si no no te da. Esa presión te ayuda a coger confianza. Es una liga cada vez más competitiva y eso se refleja en el nivel que uno puede puede llegar a dar, como es el caso de Grimaldo y Pedro, que ahora están en el máximo nivel y que ya dieron una de sus mejores versiones cuando estaban aquí.
Llegar a una selección campeona del mundo es un mérito extra
P. Ellos formaron parte del grupo campeón del mundo al que ahora ha llegado usted. ¿Cómo fue su primera convocatoria?
R. Llegar a una selección campeona del mundo es un mérito extra. Fue por la desgracia de la lesión de Pedro y a ninguno le gusta que su compañero se lesione, pero al final es fútbol. La vida es así y hay veces que surgen oportunidades y hay que aprovecharlas. Ir en la primera lista tras ser campeones del mundo es algo súper difícil, que tiene mucho mérito. Para mí es una motivación y estoy súper feliz. Recibes la noticia con un sabor amargo porque es por una lesión, pero vas a estar con la campeona del mundo. Vas con tu país y para mí es lo más grande. Poder representar a tu país con la absoluta es lo más grande que hay en el fútbol.
P. ¿Sintió muchos nervios antes de su debut en Oviedo?
R. Antes de todos los partidos siempre sientes esas mariposillas y cuando vas a debutar con tu país todavía más. Sabes que tienes la presión de querer hacerlo lo mejor posible y que tienes que disfrutar al máximo. Es una oportunidad única que yo tuve y en la que intenté dar lo mejor de mí. Acabé muy feliz con mi partido y con la victoria.
P. ¿Recuerda algún momento con especial cariño?
R. Sí, justo al final del himno de España. Creo que ese momento en el que en el que yo miro a la grada y veo a mi familia. Estaba mi padre, mi tío, mi madre no, que se pone muy nerviosa con esas cosas y que se quedó en casa... Mi madre lo sufre mucho. También viene de familia porque, cuando era más joven y mi abuelo me iba a ver un partido en la cantera Leganés o en la cantera del Madrid, no podía estar quieto. Tenía que estar dando vueltas por el campo porque no conseguía no se podía quedar quieto. Se ponía nervioso. Y mi madre también.
P. ¿Usted es más calmado?
R. No, soy nervioso, pero en ese aspecto soy más tranquilo. Estoy acostumbrado a que me vengan a ver desde pequeño y es algo muy normal para mí. Eso era lo que me ponía nervioso.
¿Jugar con Lamine? Se trata de pasar pelota para adelante y que él haga lo que quiera. Es un jugador diferencial
P. Frente a la República Checa compartió banda con Lamine. ¿Cómo lo vivió?
R. Es uno de los mejores jugadores del mundo. Lo está demostrando. Ha salido tercero ahora mismo en el Balón de Oro, el año pasado fue segundo... Está muy cerca de conseguir lo que se merece y obviamente es un lujo. Fue un lujo jugar con él, como también lo fue jugar con Víctor Muñoz. Fue algo increíble que me lo llevo para siempre. Te da muchas facilidades. Al final se trata de pasar pelota para adelante y que haga lo que quiera. Te tienes que controlar un poquito también tú en esas ganas que tienes de subir, de demostrar. Porque sabes que tienes un jugador que en el uno contra uno es diferencial contra cualquier jugador en el mundo y también tienes que hacerte un poco a él, tienes que darle esa ventaja para que él pueda hacer su trabajo, que al final es de los mejores en el mundo que en este momento. Así que nada, fue un lujo espectacular.
P. ¿Con qué jugadores pasó más tiempo?
R. Al principio tenía dudas: a quién me acerco, a ver cómo me acoge esta gente... Estaba mirando y preguntando. Hay muchas cosas: dónde comes, dónde te sientas... Por ejemplo, en los autobuses aquí pasa. Tú tienes tu sitio, tu lugar. Como en el comedor. Cada uno tiene su sitio. Vas con precaución. Intentas quedarte un poquito más atrás para ver dónde se sienta la gente, vas preguntando un poco... Al final me vino hasta bien que esa concentración fuera más larga para empezar a conocerlos más y a juntarte más con ellos. Me acogieron muy bien.
¿La novatada? Canté una de Nicky Jam. Dije: voy a tirar algo seguro, algo que la gente sepa y cante un poquito
R. Nada, la verdad que se portaron muy bien conmigo. Lo único es que tuve que hacer la típica de cantar. Canté una de reggaetón antiguo, de Nicky Jam. Podía haber cantado alguna Melendi o Estopa, que sé que a David Raya le gusta, pero canté una de Nicky Jam. Dije: voy a tirar algo seguro, algo que la gente sepa y cante un poquito. Por lo menos que aplaudan algo para no sentirme tan incómodo.
P. ¿Qué tal su relación con Luis de la Fuente?
R. Con el míster muy bien. En el primer entrenamiento me cogió, me apartó un momento y me dio la enhorabuena y la bienvenida. Había visto el mensaje que yo puse en redes sociales lamentando la lesión de Pedro y estuvimos hablando un poco de eso. Me dio la bienvenida y súper bien. Me lo esperaba así de cercano. Obviamente, con esa jerarquía que él tiene de ser el entrenador y el líder del equipo, pero muy cercano.
Pregunta. ¿Cómo es su vida fuera del campo? ¿Qué le gusta hacer?
R. Mi vida es un poco simple. Soy muy familiar. No tengo pareja, no tengo hijos, soy muy joven... Me gusta que mis padres estén de vez en cuando en casa. Al menos un par de semanas al mes. Ellos tienen su vida en Madrid y pasan mucho tiempo allí, pero me gusta que estén conmigo. Me gusta que vengan mis amigos y la gente que me quiere a casa. También me gusta el pádel. Sobre todo en verano. Le meto bastante, la verdad. Y ahora quiero aprender a jugar al golf. En la selección son muy pesados. Están todo el día con eso. Un día, por la tarde, me puse a mirar por la ventana de la habitación y vi a Grimaldo, Baena, Unai y Raya en uno de los campos. Ponían un cubo y estaban ahí con los palos y la tropecientas bolas viendo en cuántos toques las metías en el cubo. Me quedé flipando. Veía la hierba saltar y digo: 'joder macho, menos mal que no entrenamos ahí porque si no... [entre risas]. Hasta ese punto les gusta el golf. Ya veis cómo hace las celebraciones Grimaldo. Si tengo la suerte de seguir yendo con España a ver si tengo el nivel para, en alguna convocatoria, meterme con ellos.
De la Fuente tiene esa jerarquía de ser el entrenador y el líder del equipo, pero muy cercano
P. ¿Eres muy de redes sociales?
R. Me gusta TikTok. Me entretiene. También tengo instagram, pero tampoco lo uso mucho. Tuve twitter cuando estaba en Valladolid, pero me lo quité. Cuando vine al Sporting fue un cambio grande, tuve la mala suerte de tener la lesión del hombro, no pude jugar y twitter es una red son un poco cruel. La gente puede opinar lo que quiera, con el nombre que quiera y me afectó un poco, así que decidí cortarlo de raíz. Nunca he sido mucho de mirarlo, pero para lo bueno lo ves y para lo malo también. Así que decidí no ver nada y ya está.
P. Siempre se ha preocupado mucho por la formación y los idiomas. Habla portugués, inglés...
R. Sí, la formación es importante. Yo estudié secundaria, bachillerato y empecé la carrera. Cuando vine a Portugal tuve dificultades para poder hacer los exámenes por el tema de los partidos y demás, parecía que me iban a poner más facilidades, pero bueno, al final no pudo ser, no pudo salir como yo me esperaba. Para no estar luchando con la universidad me centré en los idiomas y quise aprender portugués. Tenía muchísimos portugueses en el equipo y aprendí. Tenía que soltarme y a mí nunca me ha dado vergüenza fallar en algo de eso. Además aquí hablo todos los días inglés con la gente, así que también lo vas aprendiendo un poquito.
¿Las redes? La gente puede opinar lo que quiera, con el nombre que quiera y me afectó un poco, así que decidí cortarlo de raíz
P. ¿Ha cambiado mucho el Iván de hoy respecto al que creció en las calles de Quijorna?
R. Desde que era un niño nunca pensé en no llegar. Sabes que a veces se dice eso de que nunca pensé que podía llegar tan lejos y tal... Pues pienso que me queda muchísimo para poder decir de eso. Pero lo que digo, yo nunca pensé en no llegar, también tuve una familia que siempre me apoyó muchísimo. Nunca me dijeron que era muy difícil. Nunca me cortaron ese sueño que yo tenía desde pequeño, por tanto yo siempre soñé.
Pasar por la cantera del Madrid me ayudó a madurar y saber trabajar con la presión y los nervios
P. ¿Cómo recuerda su paso por la cantera del Real Madrid?
R. Además de los amigos que me lleve de esa etapa, creo que aprendes mucho. Estar ahí me ayudó a madurar y saber trabajar con la presión y los nervios. Llegué a la cantera del Madrid con 9 años. Eres pequeño, pero estás obligado a ganar. Al final estás representando a un club muy grande y tienes que ganar. Y lo mismo te digo cuando fui al Leganés o Valladolid. Al final estás obligado a ganar porque estás en una cantera. Tener esa presión desde pequeñitos, tener la obligación de de ganar, creo que me aportó muchísimo.
P. Déjeme preguntarle por la figura de Pacheta, que fue quien le dio su gran oportunidad.
R. En ese momento lo fue todo. Que un entrenador te te vea un día y al día siguiente te diga que te vas a quedar con ellos, es algo que no pasa. La verdad que fue fue algo que no me esperaba. Jugué un partido de entrenamiento con el Juvenil A y no sé lo que yo tendría por dentro aquel día, pero hice un entrenamiento por encima de la media. Yo estudiaba en el centro de Valladolid y me fui a estudiar por la tarde. Tenía un examen y me llamó el director de la residencia y me dijo que mañana tenía que entrenar con el primer equipo. Cuando llegué, Pacheta y Chema, el segundo entrenador, hablaron conmigo. Y antes de entrenar con el primer equipo me soltaron que me iba a quedar con ellos. Eso es algo que no pasa. He tenido esa suerte de tener buenos entrenadores, pero al final lo que él hizo es darme la oportunidad de fallar. Lo hiciera bien o mal me dijo que me iba a quedar con ellos porque había visto algo en mí que le había gustado. Le tengo un cariño enorme. Es como mi padre futbolístico porque fue el que me impulsó al fútbol profesional y el que me dio la oportunidad de estar hoy donde estoy.
P. Por cierto, si tengo que titular esta entrevista poniendo: 'Iván Fresneda: Mi sueño es...'
R. Ganar títulos con España, la verdad.



