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La primera derrota en casa, el K.O. en el Mundial de 1978, el vuelo de Miguel Ángel, el 9-0 en Mestalla...

Historias de los 16 precedentes entres España y Austria

Miguel Ángel Lara Adan1742 palabras

Los Ángeles será el escenario del decimoséptimo duelo entre las selecciones de España y Austria. El balance de victorias es claramente español: 9-4. Pero en la única ocasión en la que se han visto en un Mundial, el de 1978, el triunfo fue austriaco. Austria fue también la primera selección que venció en suelo español.

El primer España-Austria fue en las vísperas de las Navidades de 1924. La selección no jugaba desde la eliminación ante Italia en los Juegos de París (1-0). Iba a ser el primer partido también ante Austria, a la que entrenaba el gran Hugo Meisl.

Con España con camiseta roja y pantalón negro, a las 14.45 horas arrancó un partido en el que los debates eran los problemas para encontrar un relevo al liderazgo de Belauste y si con Samitier se era en exceso exigente o tolerante.

España ganó 2-1, con un gol al final de Samitie r, pero pocos acabaron contentos. "Hemos ganado, y ya. No se puede decir que esté contento", explicaba tras el partido Paco Brú, el alma de la selección. Por la noche, en el restaurante Colón, se celebró el habitual banquete, con unas 140 personas. El discurso del presidente de la Federación Austriaca fue traducido por el cónsul austriaco en Barcelona.

2. El primer penalti parado por Zamora

España fue recibida de manera entusiasta en Viena , donde jugó por primera vez el 28 de septiembre de 1925. El partido fue muy complicado, con Austria atacando de manera feroz la meta de Ricardo Zamora.

En la segunda mitad, una de las oleadas austriacas acabó con Wieser en un mano a mano ante Zamora. El meta español le sacó la pelota, pero, para asombro de todos, el árbitro, el checo Cejnar, pitó penalti. Lo lanzó Horvath y Zamora lo detuvo con una gran parada. Era el primero que detenía con España. Antes había afrontado tres: Suecia (alto) y goles de Portugal y Bélgica

España acabó con diez al ser expulsado Peña y lamentando el arbitraje. "El partido lo ha deshecho el árbitro pitando faltas imaginarias", señalaba Samitier; "Tiene mucha estatura, pero escasa capacidad", añadía Cabot, el seleccionador español.

3. Cae España en casa y 'rajada'

El 19 de enero de 1936 quedó en la historia de la selección española como la primera derrota en casa. Era la única potencia sin derrotas en su casa, algo que entre las selecciones inscritas en la FIFA compartía con China, Cuba, Egipto, México y Estados Unidos . Fuera de ese marco, Canadá (un partido en su casa) y Curazao (tres) también estaban invictas en casa.

En el Metropolitano el partido fue un tobogán de goles desde el inicio para acabar 4-5. Lángara y Regueiro se repartieron los goles a partes iguales. Tras el partido, Ventolrá lanzó una frase que hoy sería una bomba nuclear: "¡Así no hay manera! No podíamos ganar los de arriba mientras los de abajo no nos ayudasen un poco...".

4. Reencuentro y otros nueve goles

Hasta el 22 de noviembre de 1959 no se volvieron a ver las caras. Fue en Mestalla, en un partido en el que el ataque español fue un torbellino. Liderada po r Di Stéfano (dos goles) y Luis Suárez (otro par), España entusiasmó a un público entregado. El partido acabó 6-3. "El resultado fue corto, porque se recrearon en las jugadas", se quejaba el entrenador español, Helenio Herrera, tras el partido.

El 30 de octubre de 1960, España fue bailada en el Prater ante 90.000 espectadores. Liderada por Helmut Senekowitsch, entrenador años después del Athletic, Betis y Cádiz, Austria se impuso por un 3-0 que se quedó corto. "Lamento sinceramente la falta de espíritu de muchos de los jugadores y que haya que empezar de cero el proceso para el Mundial de Chile", explicaba tras el partido el presidente de la Federación, el doctor Alfonso de la Fuente Chaos. Las críticas se centraron en Di Stéfano, al que se le acusaba de andar pasado de peso.

"Lamento sinceramente la falta de espíritu de muchos de los jugadores y que haya que empezar de cero el proceso para el Mundial de Chile

6. Derrota mortal y parada icónica

En la cancha de Vélez , España y Austria abrieron su camino en el Mundial de Argentina. Tras una tormentosa concentración en La Martona, España sufrió una derrota por 2-1 (Schachner, Krankl; Dani) que arruinaría el valor del 0-0 ante Brasil y el 1-0 ante Suecia. El desánimo se apoderó de todos por el pobre juego.

De ese partido, más allá de la derrota, queda una de las paradas más icónicas de los porteros de la selección: el acrobático vuelo de Miguel Ángel para detener el remate de Whilhem Kreuz.

El primer partido ante los austriacos en color fue el 23 de septiembre de 1981, de nuevo en el Prater. En un partido con apenas 25.000 esepctadores, el aburriemiento fue soberano y los pitos pasaron esporádicos a habituales. "Yo juego donde me coloquen. Soy disciplinado tácticamente", explicaba Juanito ante la exrtrañeza que casusó verle jugar más adelantado de los habtiual. La selección de Santamaría estuvo firmen en defensa. Pero con la vista en el Mundial de España el análisis fue común: "Con defender no basta".

El 20 de noviembre de 1985, La Romareda acogió un desangelado España-Austria. A un grado de temperatura y con un potente viento del Moncayo, el partido acabó sin goles otra vez y con un espectáculo paupérrimo. Del partido apenas quedó el debut de Quique Setién con España, en el que era el primer amistoso tras la clasificación española para el Mundial de México.

9. Gol agónico de Carrasco

El 1 de abril de 1987, Austria y España se encontraron camino de la Euro de Alemania. Era el tercer partido. A los 30 segundos, el austriaco Pezzey derribó de manera aleve a Butragueño. Antes del cuarto de hora, el Buitre dejó el campo lesionado. Quien le lesionó, acabó el partido. Dos veces se adelantó España, ambas con goles de Eloy. Dos veces empató Austria, pero, en el último minuto, Carrasco galopó en solitario para marcar un gol que luego sería oro en el mano a mano con Rumanía para ir a la Euro. "Ha sido el triunfo de la hombría", resaltó Muño z, porque el 2-3 llegó con diez jugadores tras ser expulsado Chendo.

España había reducido a nada su margen de error al perder 3-1 en Bucarest en abril. No volvió a jugar hasta el 14 de octubre, ante Austria, en el campo del Sevilla. El equipo de Miguel Muñoz fue un vendaval que ganó 2-0 con goles de Míchel y Sanchís. España quedaba en manos de que Austria, en noviembre, no perdiera con Rumanía en Viena. Empató a cero, con su meta, Klaus Lindenberger, como estrella. Y España fue a la Euro.

El 30 de marzo de 1990, camino del Mundial de Italia, España recibió a Austria en La Rosaleda. El alborozo al minuto de partido al marcar Manolo quedó en descanto al marcar el 2-3 en el 89 el llorado Rodax. Con apenas un cuarto de entrada, Butragueño volvió a ser cazado en tibillo y otra vez lesionado. Esta vez a causa de un plantillazo de Robert Pesci. Después de "una primera parte de vergüenza", en palabras de Polster, Austria pasó del 2-0 a la media hora al 2-3 final. "España es la de primer tiempo, no la del segundo", contrarrestó Luis Suárez.

El 27 de marzo de 1999 está marcado como la fecha de uno de los mejores partidos de la historia de la selección. Con Camacho a los mandos, España convirtió Mestalla en un delirio absoluto: 9-0, 5-0 al descanso, cuatro goles de Raúl y una exhibición que asombró al mundo. Herbert Prohaska , seleccionador de Austria y uno de los verdugos españoles en 1978, había prometido que en caso de puntuar se afeitaba su emblemático bigote. Siguió con él, no habló tras la goleada y dos días después dimitió al borde de las lágrimas: "Viví el día más negro de mi carrera".

La vuelta de esa goleada camino de la Euro de 2000 se jugó en Viena el 4 de septiembre. El peso del 9-0 era una evidencia. Las ansias de revancha austriacas dominaban el ambiente. El juego del que entonces era el equipo del croata Otto Barić fue brusco, con más de 30 faltas. A España le costó aceptar el tipo de partido, pero ganó con claridad: 1-3, con goles de Raúl, Hierro y Luis Enrique. Dejaba la clasificación cerrada a falta de ponerle el sello final, lo que hizo cuatro días después con un 8-0 a Chipre. "Si no es por el árbitro, ganamos por más goles", dijo Camacho; " Los españoles vuelan como cisnes y se tiran”, le contestó Barić.

"Muchas noches sueño con Raúl. Ese partido ha marcado mi vida deportiva. Lo peor no fue esa noche, fueron los días posteriores". Eran las palabras en la previa del partido de Franz Wohlfahrt, el meta de Austria, que volvía a verse con sus fantasmas. Porque el destino quiso que la primera salida de España rumbo al Mundial de 2002 fuese a Viena. Esta vez, al equipo de Camacho le tocó sufrir. Raúl no tiró a puerta y un gol de Baraja evitó la derrota en un estadio que fue una olla a presión.

15. Otra goleada en Mestalla y al Mundial

Para la vuelta, con España ya lanzada en la clasificación, se volvió a elegir Mestalla. Para los austriacos, un estadio maldito tras el 9-0. España volvió a golear, pero de manera más comedida: 4-0, con el primer gol justo antes del descanso y los tres últimos a partir del minuto 79. Era el 1 de septiembre y esa victoria sellaba el pase al Mundial. Había intriga por saber cómo iba a recibir Mestalla a Mendieta , que ese verano se había ido a la Lazio tras el intento del Madrid de ficharlo. Entró en el minuto 80 y fue ovacionado.

El último enfrentamiento entre España y Austria fue en noviembre de 2009. Ángel María Villar, p residente de la Federación entonces, quiso que España volviera a jugar en el Prater, el estadio de la Eurocopa ganada en 2008. Cerró ese amistoso y la España de Del Bosque empezó perdiendo con un gol de Jakob Jantscher a los ocho minutos. Ganó 1-5 y Austria se volcó con la campeona de Europa. Un enorme mosaico con los colores de la bandera española apareció en la grada al sonar el himno.

Los equipos de Austria y España antes del partido del Mundial de 1978. EFE
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