Al Sevilla le cuestan las segundas partes
Diez de los últimos trece goles que ha recibido llegaron tras el paso por los vestuarios

Durante las once primeras jornadas de LaLiga, el Sevilla ha demostrado que sus planteamientos iniciales suelen generarle buenos resultados, pero que luego le cuesta mantener la misma consistencia competitiva. Ante el Getafe, volvió a perder puntos en un partido donde se fue con ventaja al descanso y terminó siendo derrotado, después de una mala segunda parte en la que bajó la intensidad y concedió demasiadas facilidades al rival. La derrota supone un paso atrás que exige autocrítica para intentar neutralizar uno de los grandes puntos débiles del equipo.
Diez de los últimos trece goles que ha encajado el Sevilla han llegado en las segundas partes de los encuentros, ocho de ellos una vez superado el minuto 60. Una serie de partidos donde solo ha podido lograr un empate frente al Levante y una victoria ante Osasuna, sumando 4 puntos de 15 posibles. Si bien el calendario estaba condicionado por los duelos con Barcelona y Real Madrid, el tropiezo con el Getafe evidenció de nuevo la enorme dificultad de los nervionenses para conservar las ventajas en el marcador, repitiendo errores que ya cometió en Cornellà -con un futbolista menos- o en el Ciutat de València.
Hasta 6 puntos ha dejado escapar el Sevilla en partidos donde se marchó al descanso ganando (Levante y Getafe) o empatando (Barcelona). Eso sí, en la primera jornada le remontó un resultado adverso al Rayo Vallecano. Más allá de la desconexión en el Coliseum, el problema apunta a la incapacidad de mantener el control en momentos de tensión y contrarrestar los arrebatos
de los rivales. "Tenemos que tener más maldad y hacer autocrítica, porque cuando nos meten el 2-1 el equipo pega un bajón y de eso me tengo que encargar yo", reconoció Luis García Plaza tras la derrota.
El Sevilla ya ha encajado 13 tantos en las últimas cinco jornadas de Liga, un contraste abismal frente a los 6 que recibió en las primeras seis fechas del campeonato. Con 17 goles a favor y 19 en contra, el conjunto hispalense calca los guarismos que llevaba a estas alturas de la pasada temporada con Matías Almeyda. Un balance insostenible si pretende aspirar a metas más ambiciosas que la permanencia. Por lo tanto, al equipo le urge blindar de nuevo su área y seguir madurando para gestionar con mayores garantías los momentos de caos.



