Jesús de Miguel, un currante del fútbol madrileño que se convirtió en un héroe del ascenso del Tenerife
El delantero dominó con goles el fútbol modesto y acabó siendo uno de los grandes protagonistas del regreso blanquiazul al fútbol profesional

Jesús de Miguel no será recordado únicamente por la tragedia que ha conmocionado a todo el fútbol español este lunes. Su nombre quedará ligado para siempre a uno de los capítulos más felices de la historia reciente del CD Tenerife , el del regreso a Segunda División. El delantero madrileño fue uno de los héroes del ascenso blanquiazul desde Primera RFEF, un futbolista que aterrizó en la isla en el verano de 2025 y que terminó convirtiéndose en una pieza fundamental de un equipo que recuperó el lugar que reclamaba su historia.
El Tenerife apostó por él procedente del Castellón . Un fichaje que pronto comenzó a justificar su confianza. De Miguel irrumpió con una fuerza extraordinaria en el Heliodoro Rodríguez López y protagonizó un estreno histórico tras marcar seis goles en sus primeros cinco compromisos oficiales . Esa cifra lo convirtió en el debutante más goleador en los 103 años de vida del club. Su nombre empezó a hacerse familiar para una afición que encontró en el delantero una referencia ofensiva y una de las razones para creer en el regreso al fútbol profesional.
Su impacto no se quedó en aquel arranque. Jesús de Miguel acumuló 11 tantos con la camiseta blanquiazul y se convirtió en uno de los nombres propios de la temporada del ascenso . Goles, trabajo, presencia en el área y una capacidad para aparecer en los momentos importantes que le permitieron ganarse el cariño del tinerfeñismo. Fue uno de esos futbolistas que conectan rápidamente con una grada necesitada de motivos para celebrar.
Su llegada a Tenerife representaba también la culminación de un largo recorrido por el fútbol español. Formado en la estructura del Leganés , pasó por el Internacional de Madrid , Fuenlabrada , Unión Adarve , Navalcarnero y Unionistas de Salamanca antes de dar el salto al Castellón .
En el conjunto castellonense encontró la oportunidad de asentarse en el fútbol profesional y, posteriormente, el Tenerife le ofreció un escenario en el que terminó de explotar.
En la isla encontró mucho más que un equipo. Encontró una afición que lo acogió, un vestuario con el que compartió una conquista inolvidable y un estadio que celebró sus goles como parte de un camino que devolvió al Tenerife a Segunda División . Su nombre quedó asociado a aquella alegría colectiva, a las celebraciones de un ascenso que devolvió la ilusión al seguidor blanquiazul.
La tragedia del Heliodoro ha arrebatado demasiado pronto a un futbolista que estaba escribiendo una nueva etapa de su carrera. Pero Jesús de Miguel ya había conquistado un lugar en la memoria del Tenerife. No solo por sus cifras ni por sus récords, sino por lo que representó en una temporada que terminó con el equipo de vuelta en el fútbol profesional.
El último ascenso del Tenerife también lleva su firma. Y esa memoria permanecerá para siempre.
Un clásico del fútbol madrileño
Zurdo , con una altura cercana al metro noventa y acostumbrado a jugar como referencia ofensiva, De Miguel desarrolló toda su carrera en el fútbol modesto. Su trayectoria estuvo marcada por los ascensos, los cambios de equipo y la búsqueda de oportunidades para competir en categorías superiores. El Tenerife fue la consecución de su tenacidad y sacrificio.
Conocido futbolísticamente como ‘Demi’ , De Miguel comenzó su trayectoria en el fútbol base de Madrid. Pasó por la cantera del Leganés y jugó en el Lugo Fuenlabrada antes de incorporarse al Internacional de Madrid, equipo con el que consiguió uno de sus primeros ascensos. Fue precisamente en Tenerife donde, en mayo de 2018, celebró el salto a Segunda División B después de superar al filial blanquiazul en la eliminatoria definitiva. Aquel día fue titular en el Heliodoro Rodríguez López y disputó 78 minutos. Años después regresaría al mismo estadio para defender la camiseta del primer equipo.
Su siguiente etapa le llevó al Fuenlabrada , con el que formó parte de la plantilla que consiguió el ascenso a Segunda División en la temporada 2018-19. Durante aquella campaña también pasó por la Unión Adarve , antes de continuar su carrera en el Navalcarnero . En el conjunto madrileño encontró continuidad y protagonismo, dos aspectos fundamentales para seguir creciendo como delantero.
En el verano de 2021 fichó por Unionistas de Salamanca . Su primera temporada fue especialmente productiva: marcó 12 goles en Primera Federación y se convirtió en una de las referencias ofensivas del equipo. Su rendimiento despertó el interés de otros clubes y, en enero de 2023, el Castellón consiguió incorporarlo a su plantilla, dando el salto a Segunda división.
En Castalia vivió una de las mejores etapas de su carrera. Durante tres temporadas defendió la camiseta albinegra y participó en el ascenso a Segunda conseguido en 2024. Aquella campaña firmó 16 goles en Primera Federación y fue uno de los futbolistas importantes del equipo. En total, anotó 25 tantos durante su etapa en el Castellón, tres de ellos en Segunda, categoría en la que compitió durante la temporada 2024-25.
El 8 de julio de 2025, el Tenerife anunció su incorporación con un contrato por tres temporadas, hasta junio de 2028. El club buscaba reforzar su ataque con un delantero experimentado en Primera Federación, una categoría que De Miguel conocía bien después de sus etapas en Salamanca y Castellón.
Su primera campaña en el conjunto canario terminó con 11 goles en Primera Federación y el ascenso del Tenerife a Segunda . Esta temporada la empezó con menor protagonismo en las primeras jornadas del campeonato, disputando contra el Andorra el que era su sexto partido del curso.
El lunes 2 de noviembre disputaba el encuentro entre el Tenerife y el Andorra cuando, en los últimos minutos, sufrió un fuerte choque con el guardameta visitante, Jesús Owono , mientras ambos disputaban un balón. El delantero quedó inconsciente sobre el terreno de juego y tuvo que ser atendido por los servicios médicos. Posteriormente fue trasladado al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, donde permaneció ingresado en estado grave.
Durante la madrugada, el Tenerife comunicó un empeoramiento de su situación neurológica . A las 8.00 horas del martes 3 de noviembre se confirmó su fallecimiento.







