Ángel Ayora ajusta su reloj en Suiza
El gaditano comienza segundo en Crans sur Sierre, a un golpe del líder

S i fuera de los torneos sin rango especial, se le preguntase a Javier Ballesteros, manager de Ángel Ayora e hijo de Seve, con que torneo le gustaría que se estrenara su representado, seguramente diría el Omega European Masters, en Suiza. Es el único torneo del European Tour, creado en 1972, que no ha cambiado de sede jamás.
Allí, en Crans sur Sierre, l ugar que a comienzos de año fue escenario de una terrible tragedia, se celebra uno de los torneos más desafiantes por el escenario para los golfistas y también es el lugar que tiene una placa en honor a Seve por el 'mejor golpe no visto ' -no hay grabaciones- de la historia del golf. A 1.500 metros de altitud, dar con el palo exacto es un desafío.
Ayora, 21 años, de San Roque, aún sin estrenar en el DP World Tour, firmó un 64 en la tarde del jueves. Seis birdies. Sin errores. Logrados cuando ya había avanzado la vuelta, a partir del hoyo 7. La mitad logrados en los pares 5, el territorio donde se siente cómodo. Sólo el veterano chino Ashun Wu, que jugó en 63, lo hizo mejor. (Resultados)
Fue la punta de lanza de los golfistas españoles que también encontraron un gran arranque con Eugenio López-Chacarra , el otro español que con más ahínco persigue esta temporada uno de los 10 billetes que facilitan acceso al PGA Tour para la próxima temporada. El madrileño se lo ha trabajado mucho a lo largo de todo el curso. Una victoria el domingo, puede garantizárselo. Firmó 65 golpes, con un eagle en el 14 después de un gran segundo tiro desde 160 metros, que quedó a dos metros del hoyo. David Puig, otra de las referencias, tiró 66.
Y entre los ilustres estuvieron Sergio García y Miguel Ángel Jiménez. Sergio tuvo casa en esta estación durante muchos años, hasta que se trasladó a Austin. Empezó fallón y llegó a ir tres sobre par en una mañana torcida. Pero se entonó para arreglarlo todo y firmar el par (70). Miguel Ángel Jiménez, ganador de este torneo en 2010, entregó una tarjeta de 75 golpes (+5) a los 62 años. Su mérito es que juega por trigésimo sexta vez el torneo. La primera data de 1989 y sólo se perdió el de 2015. "Solo miren a su alrededor. Es un paraíso en las montañas", dice el golfista que suma 725 torneos jugados en el European Tour.


