Ángel Ayora: "Este año me veo con un extra de ambición para conseguir la tarjeta del PGA"
El marbellí, noveno el año pasado en el Open de España, es uno de los jóvenes de moda en el DP World Tour y está en el radar del equipo de la Ryder Cup

Ángel Ayora (Málaga, 22 años) es uno de los jugadores jóvenes de mayor proyección en Europa y la prueba es que Luke Donald lo convocó hace unas semanas para una concentración del equipo de la Ryder Cup. El marbellí sigue acumulando experiencia y, tras ser noveno el año pasado en el Open de España, regresa esta edición para intentar mejorar aquel resultado y si es posible lograr su primer triunfo en el DP World Tour.
Pregunta. ¿Qué tal se encuentra? ¿Motivado con el abierto nacional?
Respuesta. Pues la verdad es que estoy bien, estoy con ganas de jugar, ya no solamente esta semana, seguir jugando el resto de torneos. La semana pasada estuve en casa con mi familia, entrenando, poniendo todo el juego un poco en orden y me apetece mucho el Open de España, pero también seguir la temporada y acabarla lo más arriba posible.
P. El año pasado fue noveno en este torneo. ¿Es más ambicioso de cara a esta semana o prefiere ser cauto?
R. Obviamente voy con ganas de que sea mejor que el año pasado. Al final en el golf nunca sabes, ¿no? Estoy jugando mejor que justo a estas alturas el año pasado, así que, ¿por qué no mejorarlo? Te diría que quiero soñar, que quiero verme levantando el trofeo el domingo, estar arriba peleando por la victoria, pero lo que sí es seguro es que lo voy a luchar desde el primer golpe del jueves.
P. Ahora es décimo noveno del ranking anual del circuito (Race to Dubai), es una buena posición que demuestra cierta consistencia, ¿pero dónde aspira a llegar?
R. Sí, objetivamente es una posición buena, la verdad. No me quejaría, pero sí que es un poco agridulce porque creo que podría estar bastante más arriba. Podría haber tenido bastantes mejores resultados, sobre todo en los Majors, donde mi juego me tendría que haber permitido pasar el corte. Por circunstancias, por ciertos hoyos, no fue así. Pero en cualquier caso, lo quiero usar como motivación, no tanto como autocrítica porque no haya logrado tal resultado. Prefiero analizar el porqué para hacerlo lo mejor posible en lo que venga.
P. ¿Qué diría que aprendió en esos dos Majors de este año? Al fin y al cabo allí compite contra los mejores y en escenarios de mayor presión y quizás el ejemplo a seguir sea el de Aaron Rai.
R. Casi siempre suelen ganar jugadores que actualmente son los mejores del mundo, pero a veces sí que te puedes llevar alguna sorpresa, como por ejemplo Aron Rai [en el PGA Championship], que es verdad que venía jugando muy bien, pero no era de los favoritos, o Ryan Fox que tampoco era de los favoritos [para el British Open]. Jugando esos torneos te das cuenta de lo completo que tiene que ser tu juego. No vale que sobrevivas con tu fuerte. Tienes que hacer todo muy bien, estar siempre pendiente de cada área del juego. Y mentalmente es muy duro porque quieres que pasen cosas buenas, quieres ganar, quieres hacer birdies, pero las condiciones de esos torneos a veces no lo permiten y tienes que ir luchando contra eso, ser muy paciente. Tienes que luchar y pensar que las cosas van a salir bien y seguir intentándolo. Siempre hay que estar aprendiendo de todas estas cosas.
Jugando un Major te das cuenta de lo completo que tiene que ser tu juego. No vale que sobrevivas con tu fuerte
P. ¿Ha madurado mentalmente mucho en estos Major?
R. Sin duda he salido de esas semanas con una medalla más de experiencia, que sirve para el futuro.
P. Tiene al alcance aún la tarjeta del PGA Tour para el año que viene. ¿Sigue siendo su gran objetivo?
R. Absolutamente. Sigue siendo el objetivo al igual que el año pasado. Es verdad que como la temporada pasada me quedé cerca de conseguirlo, este año quizás me veo un poco más capaz de lograrlo. El año pasado lo quería hacer bien, pero iba con cautela porque tenía menos experiencia. Este año me veo con ese extra de ambición de querer conseguirlo.
P. ¿Qué es lo que más disfruta de su vida como golfista?
R. Puede ser como contradictorio, porque disfruto mucho de viajar y visitar sitios nuevos, pero a la vez no me gusta el estar siempre fuera. Me gustaría pasar más tiempo en casa con mi familia, con mi pareja y con mis amigos, pero son gajes del oficio. También hay algo que me gusta mucho que es visitar campos nuevos de golf, probar nuevas hierbas y estilos de juegos diferentes a los que te tienes que adaptar.
P. ¿Qué campo le ha impresionado más?
R. Las características que más me sorprenden de los campos son obviamente el cuidado de la hierba y por otra parte el diseño. DLF Golf es un campo en la India que jugamos en abril y me parece increíble. Cualquier jugador que conozco que no lo ha jugado, le digo que tiene que ir alguna vez en tu vida si tiene la posibilidad. Es verdad que es un campo muy duro, que sales del torneo extenuado pensando que te quieres ir ya de allí, pero te lo pasas bien si vas con la mentalidad de disfrutar de su dureza y aceptas el reto. Te lo pasas bien, pero te das cuenta de lo difícil que puede llegar a ser un campo de golf.
P. ¿Qué consejo le han dado últimamente que le haya gustado?
R. Me llamó mucho la atención que hace un par de días un señor que estaba en el putting green donde yo estaba entrenando, me saludó y me dijo, ¿qué tal estás? Me sorprendió porque normalmente no te preguntan sobre ti, sino cómo estás jugando. Y luego me dijo que disfrutara mucho de lo que hago jugando al golf, que aprenda. Me dijo que me divirtiera jugando al golf y yo le respondí: ‘estás en lo cierto’. A veces es muy difícil tener eso en mente mientras estás en el campo y no te salen las cosas, pero hay que recordárselo y jugar con esa mentalidad.
P. ¿Qué tal fue la concentración con el equipo de la Ryder en Adare Manor hace unas semanas?
R. Fue increíble. Luke Donald me mandó un mensaje y me decía que me quería llamar justo después del torneo en Suiza y me dieron la noticia de si quería ir a esa concentración del equipo. Obviamente fue un sí rotundo y la experiencia fue increíble. Había escuchado maravillas del campo y estaban en lo cierto. De condiciones estaba impoluto, perfecto para ser un día normal, por así decirlo. Y el hotel y la casa club eran increíbles, un sitio único y mágico. Desde luego que esa Ryder, aparte del propio espectáculo deportivo, va a ser un espectáculo para los aficionados y para la televisión. ¿El hotel? Es muy difícil de superar.
Esta generación [de jugadores jóvenes españoles] te da un extra de motivación para hacerlo bien
P. Forma parte de una generación de jóvenes jugadores españoles espectacular que garantiza el relevo generacional.
R. Al aficionado esto le permite ilusionarse e incluso ir con el jugador que más le guste. Y para el propio golf español es buenísimo que haya tantos jugadores disponibles para ganar cualquier torneo de golf y me parece muy bonito. En mi caso, yo lo uso como motivación. Obviamente hay muchos jugadores a los que quieres ganar y tu objetivo es destacar, pero esta generación te da un extra de motivación para hacerlo bien.
P. ¿Cómo hace para desconectar durante el torneo o después de un torneo?
R. En semana de torneo no solemos tener mucho tiempo libre, así que es difícil desconectar. Al final llegas cansado a la habitación porque acabas tarde o tienes que entrenar para el día siguiente. Lo único que quieres es ducharte y estar relajado del campo de golf y del ambiente del torneo. Pero en casa soy alguien sencillo y me gusta mucho dar paseos, hacer cualquier otro tipo de deporte, estar con mi familia, amigos, y la verdad que te diría que yo desconecto practicando otros deportes.
P. ¿Qué tal el trabajo con Juan Carlos Ferrero, le trasmite justo lo que necesita?
R. Estoy muy contento de tenerlo ahí. Es una persona muy sabia y encima sabe mucho de golf. Yo a él lo admiro mucho, ya no sólo por lo que hace por mí, sino también por todo lo que ha hecho en su carrera y por cómo ha ayudado a Carlitos [Alcaraz], que es de mi edad. Es de esas personas a las que escuchas y te impactan, en cierto modo impone y como te lo dice él, tomas nota. Valoro mucho todo lo que me dice y todo lo que hace por mí, así que vamos, yo vamos súper agradecido.


