Muere una promesa tailandesa del golf alcanzada por un rayo
Una tormenta eléctrica sorprendió a la joven mientras competía en un torneo

Aeyavarin 'Aeya' Pradubyart, golfista tailandesa de 15 años, falleció el lunes a consecuencia de haber sido alcanzada por un rayo el domingo mientras disputaba un torneo juvenil en la provincia de Chachoengsao, al sureste de Bangkok, según informó el periódico local Nation.
El incidente ocurrió alrededor de las 4 de la tarde, mientras Aeyavarin jugaba el hoyo 11 en un campo de golf del condado de Bang Nam Priao. Aeyavarin y su caddie, Saithan, de 31 años, fueron alcanzados por un rayo durante una tormenta eléctrica
La golfista fue reanimada en un primer momento, pero su estado empeoró durante la noche. La madre de la golfista, que se encontraba en el club, explicó que una hora antes ya se escucharon los primeros truenos, pero los organizadores no quisieron suspender el juego. El padre, trabajado en Myanmar, llegó justo a tiempo para darle el último adiós.
La abuela materna de la joven, Aphorn, incidió en que los organizadores permitieron que los golfistas continuaran jugando, a pesar de dos rayos previos, como si quisiesen acabar la competición a toda costa. Según el familiar, la joven sufrió quemaduras en el lado derecho de la cabeza, el cuerpo, los brazos y las piernas. Su sombrero también quedó devastado Asimismo, recalcó que el traslado al hospital se retrasó considerablemente porque el campo de golf no disponía de ambulancia.
Aeyavarin era una golfista de nivel provincial que había ganado torneos locales. Sus actuaciones le habían valido la selección como reserva del equipo provincial de golf de Chon Buri.
Entre los golfistas profesionales los dos episodios más conocidos sucedieron en 1975, cuando Lee Trevino, Jerry Heard, Tony Jacklin y Bobby Nichols fueron alcanzados en el mismo torneo, el Western Open, cuando un rayo cayó en un lago y se propagó hacia donde estaban ellos, y Retief Goosen, que en 1984, sufrió la descarga de un rayo cuando jugaba un torneo juvenil. Le desintegró toda la ropa y quedó tocado de un oído para siempre.


