Zach Johnson se lleva el Portugal Invitational y Jiménez es quinto
El bicampeón de Majors gana en Vilamoura y el malagueño firma otro brillante domingo

E l Portugal Invitational, el del desembarco europeo del Champions Tour, el circuito para mayores de 50 años que impulsa el PGA Tour, encontró como ganador a un clásico de este curso: Zach Johnson. El ganador del Masters de Augusta de 2007 y el Open Británico de 2015, la que fue su última victoria del gran circuito, levantó la carabela en el Els Club de Vilamoura, delante de la plana mayor de la liga estadounidense. Segundo fue Stewart Cink, el que manda en la Schwab Cup, la clasificación general del año. Tercero fue el irlandés Padraig Harrington, el que completa el podio en esa lista.
Johnson, un golfista que adora el ambiente de este circuito, "de todos en los que he tomado parte en mi vida, es el que más me gusta", llegó desde atrás para coronarse. Salió con un golpe de desventaja con los dos mencionados y Rory Sabbatini, flojo en un domingo donde apretó la canícula aliviada por un viento molesto para el juego, y los sobrepasó en la primera maniobra.
Tres birdies en los tres primeros hoyos lo colocaron en cabeza y ya no soltó el liderato en todo el día. Con los 50 recién cumplidos es de los golfistas que goza de la ventaja de la inercia de llegar de nuevas a la liga de veteranos. Tiene el toque con los wedges y el putt que le hizo ser un súperclase a pesar de su menor pegada durante más de una década. No cometió un solo bogey en todo el domingo. Remató con un birdie en el 18 una vuelta de 65 golpes para inutilizar la carga de Cink final. En el cambio al Champions Tour, desde febrero, ha ganado cuatro torneos, el que más junto a éste. (Resultados)
"Fue el inicio soñado", expresó el campeón, que destacó sobre todo el segundo golpe en el hoyo 7 (par 4) con una madera, que la dejó a apenas un metro para conseguir el cuarto birdie del día. "La verdad es que asombroso todo lo que me está pasando este año", recalcó un jugador, que hace un par de semanas en el John Deere Classic, del PGA Tour, fue noveno. Se fundió en un abrazo con Cink. "Es uno de mis mejores amigos. Y nos habíamos dicho que por qué no acababamos 1-2 para paliar que hace 20 años en una Copa del Mundo aquí quedamos los penúltimos".
Miguel Ángel Jiménez, mientras, acabó quinto, su mejor resultado del año. "Fue un día más complicado por el viento, pero he vuelto a jugar muy sólido", dijo el malagueño para resumir la tarjeta de 67 golpes. De nuevo, se fraguó en los pares 3, los más difíciles del campo, a los que sacó, como el sábado tres birdies. "Y en el 4 he estado a punto de hacer un hoyo en uno", añadió con orgullo. Al que no rebañó nada fue al cuarto de los tramos cortos, el hoyo 8. "Hice un bogey porque me equivoqué de palo e hice una sacada de bunker pobre. Pero esto es el golf".
Ese fallo frenó su momento cumbre, después de haber enlazado cuatro birdies consecutivos entre el 3 y el 6. En los segundos nueve, la aparición del viento del Atlántico, complicó aún más el campo.
Jiménez, ya 62 años, compensa la pegada de gente como Cink, de 53, con hierros afiladísimos y drivers que llegan a más distancia que cuando aún no era senior. Conserva la elasticidad en el swing, que trabaja cada día en el gimnasio. El domingo, a las 8.00, no faltó a esa cita en la segunda planta del Victoria Golf Hotel de Vilamoura. "Yo veo que estoy pegando bien a la pelota todo el año. Es verdad que el putt estaba un poco frío y ahora con el verano se ha calentado y juego más libre", apuntó.



