La Copa del Mundo de Enganches, la gran novedad deportiva de Mutua Madrid Horse Week
El evento hípico de referencia en España celebra su próxima edición del 26 al 29 de noviembre en los pabellones 4 y 6 de IFEMA Madrid

Madrid vuelve a atraer el foco principal de la hípica internacional con el regreso de Mutua Madrid Horse Week, que celebra su próxima edición del 26 al 29 de noviembre de 2026 en los pabellones 4 y 6 de IFEMA Madrid. Tras el parón del pasado año, el mayor evento hípico multidisciplinar de nuestro país regresa con fuerza renovada y una importante novedad en su programa deportivo.
Celebrado por primera vez en 2012 y consolidado como una de las citas ecuestres más relevantes del calendario internacional, el evento, que afronta esta nueva etapa bajo el nombre Mutua Madrid Horse Week, ha incorporado una tercera Copa del Mundo FEI. A las ya tradicionales Copa del Mundo de Salto –Longines FEI Jumping World Cup–, y Copa del Mundo de Doma Clásica –FEI Dressage World Cup– se suma este año la Copa del Mundo de Enganches –FEI Driving World Cup– , lo que sitúa a MMHW en la élite de los certámenes hípicos globales, con los mejores jinetes, amazonas y cocheros del ranking mundial en su pista principal. Las pruebas de enganche cerrarán las sesiones de noche del jueves, que se extenderá de 17:30 a 22:30 horas, y del viernes, de 18:45 a 00:00 horas.
La vuelta a Madrid del enganche promete convertir esta competición en uno de los momentos más aclamados y llenos de adrenalina de esta edición, gracias a la presencia en la pista central del evento de los mejores cocheros del momento, como el australiano Boyd Exell (siete veces campeón del mundo), el belga Dries Degrieck y el neerlandés Koos de Ronde, números uno, dos y tres del ranking FEI, junto a la espectacular cochera alemana Anna Sandman (nº5) y el joven campeón neerlandés Brad Chardon (nº11). Además, también competirá en esta ronda de la FEI Driving World Cup una de las grandes figuras españolas de esta disciplina, el cordobés Antonio Pérez de Pedrajas, lo que garantiza un show vibrante para todos los aficionados y el público familiar de MMHW.
Le aconsejo a todo el mundo que acuda a verlo, porque el espectáculo merece la pena. Es tan emocionante como el salto, ya que cuentan los derribos y cuenta el tiempo
Para el cochero andaluz, dado que el enganche no tiene en España tanta tradición como en Centroeuropa, celebrar una prueba de la Copa del Mundo en MMHW 26 es una oportunidad clave para fomentar la afición y la práctica local. “Le aconsejo a todo el mundo que acuda a verlo, porque el espectáculo merece la pena. Es tan emocionante como el salto, ya que cuentan los derribos y cuenta el tiempo”, explica Pérez de Pedrajas. La celebración en Madrid de la Copa del Mundo de Enganche supone, en su opinión, además de un motivo de orgullo, una ocasión excepcional para dar a conocer esta disciplina en nuestro país.
Enganche: adrenalina, destreza y tradición
Los habituales de MMHW y los aficionados a la hípica en general están perfectamente familiarizados con el salto y la doma, aunque quizá no tanto con el enganche, una de las disciplinas ecuestres más espectaculares, dinámicas y de mayor tradición histórica del panorama internacional. Consiste en la conducción de un carruaje tirado por cuatro caballos -en su modalidad reina de pista cubierta (indoor)-, guiados por un único cochero asistido por sus grooms o ayudantes.
En las pruebas de MMHW, los cocheros deberán hacer frente a pistas combinadas, en las que tienen que completar un recorrido técnico a contrarreloj con obstáculos maratón (zonas fijas y estrechas) con puertas delimitadas por conos que llevan pequeñas bolas en su parte superior. Cada derribo o roce con los conos supone una penalización de tiempo, lo que exige una coordinación perfecta entre el cochero y la fuerza de su tronco (o enganche) de cuatro caballos. Para ello, no sólo se requiere la maestría del guiador, sino el equilibrio y contrapeso constante de los grooms en la parte trasera del coche, lo que permite mantener la estabilidad en los giros más cerrados y explosivos.
Pérez de Pedrajas aclara que la disciplina de enganche es un trabajo en equipo: “La figura del groom es clave; aparte de que pueden ir orientando al cochero y hablando con él, son los que hacen el contrapeso. Los giros se realizan a gran velocidad y la inercia puede hacer que vuelque el coche. Los grooms se sitúan uno delante y otro detrás; concretamente, el de delante es el que orienta al cochero con el recorrido, explicándole por dónde hay que ir si se pierde”, concluye el cordobés.



