22 coches de época, un trofeo de Venini y un baúl exclusivo: así es el regreso de Louis Vuitton al motor
La Maison francesa presenta la Dolomites Classic Run 2026, un rali de cuatro días entre Venecia y Monza para el que ha fabricado un baúl a medida en sus talleres de Asnières, con el mismo sello artesanal que emplea en los trofeos del Mundial de la FIFA, el Balón de Oro y el Gran Premio de Mónaco

L ouis Vuitton vuelve al universo del motor por todo lo alto. La Maison presenta la Dolomites Classic Run 2026 , un rali de coches clásicos que recorre Venecia, los Dolomitas y Monza entre el 1 y el 4 de septiembre, con 22 vehículos de época procedentes de algunas de las colecciones privadas más importantes del mundo.
Para la ocasión, la firma ha fabricado en sus talleres de Asnières-sur-Seine un baúl exclusivo , siguiendo la misma tradición artesanal con la que la Maison viste desde 1988 los trofeos de las grandes citas deportivas: el Mundial de la FIFA, el Balón de Oro o el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1.
El trofeo de esta edición, obra de la diseñadora Sabine Marcelis y realizado por la casa de vidrio artístico Venini , se presentó en el Palazzo Ducale de Venecia, dentro del baúl con lona Monogram y la icónica "V" de "Victory" y "Vuitton".
El rally arrancó en Villa Pisani, la finca del siglo XVIII conocida como "la reina de las villas venecianas" , que abrió sus puertas al público por primera vez tras la restauración de su edificio y de sus jardines, en la que Louis Vuitton colaboró con la Venetian Heritage Foundation. Muy cerca de allí, en Fiesso d'Artico, la Maison mantiene desde 2009 un taller de calzado donde cada par de zapatos pasa por cerca de 200 procesos artesanales.
Desde Venecia, la caravana ha ido enlazando escenarios como Possagno —con la visita al Museo Canova, dedicado al escultor neoclásico Antonio Canova— y el valle de Cortina , donde los pilotos presenciaron la Enrosadira, el fenómeno que tiñe de rosa, naranja y púrpura las paredes rocosas de los Dolomitas al atardecer. La última etapa, este 3 de septiembre, lleva a la caravana hasta el destino final: Monza, el templo histórico del motorsport italiano.



