Alonso se pasa al rojo y amarillo para su casco más especial
El asturiano homenajea a Adrián Campos, uno de sus grandes padres deportivos, en el Gran Premio de Italia

Fernando Alonso muda de piel. El asturiano siempre luce con orgullo en su casco el azul y amarillo de su tierra, el Principado de Asturias, y lo acompaña con el rojo de la bandera de España . Pero en el Gran Premio de Italia habrá que adaptarse al nuevo color que el 14 montará en el AMR26 de Aston Martin . Ganará total protagonismo el rojigualda y será un homenaje a Adrián Campos , una de las figuras claves en la longeva carrera del bicampeón.
El asturiano aprovechó la cita de Monza, un lugar al que lleva viniendo a correr desde su debut en el curso 1999 de la Euro Open by Nissan , para homenajear a Campos y su legado. El que fue piloto durante dos cursos en la clase reina con Minardi, después jefe de equipo y mánager del ovetense y construyó un equipo que a día de hoy domina con mano de hierro en la Fórmula 2 y es una escalera para el talento. El propio Alonso fue un caso, también pasaron otros como Álex Palou y le tocará el turno a Nikola Tsolov, actual líder de la segunda categoría.
" Adrián fue el primero que descubrió el talento de Fernando , convirtiéndose en su primer mánager para guiarle dentro de las categorías de monoplazas. Ahora su icónico casco vuelve a Monza, con su familia compartiendo el momento", comentó el mensaje oficial del equipo Aston Martin. Alonso homenajea así a la persona que le acompañó hasta su estallido en Renault y que sigue siendo recordada por su trabajo, legado y emoción tras su triste fallecimiento en enero de 2021.
El casco contará con colores fácilmente reconocibles. El rojo y amarillo dominan, el blanco ocupa la parte trasera y aparecen los patrocinadores habituales de Alonso en lugar de los que montaba Campos en aquel Minardi patrocinado por Lois . Ese era un coche que representaba aquella Fórmula 1 de apasionados más que profesionales y apenas pudo completar un par de carreras en España y San Marino en sus dos temporadas dentro de la categoría reina.
Curiosamente, Alonso tomó su legado y se convirtió en piloto titular de la escudería italiana. El resto, como se suele decir, es historia, pero allí el asturiano empezó a brillar y cerró una etapa en la que los talentos nacionales despuntaban con el modestísimo equipo transalpino. El de Oviedo fue el cuarto y último en competir en sus filas tras Campos, que abrió el camino, Luis Pérez-Sala y Marc Gené.





