Todo lo que debes saber para seguir la Indy 500 (y entender por qué es tan diferente a la Fórmula 1)
Rebufos, estrategia, muros a 370 km/h, paradas decisivas y el factor Palou: todo lo que necesitas saber antes de verla.

Coches rozando los 370 km/h , 33 pilotos peleando rueda con rueda durante 500 millas , adelantamientos constantes , estrategias imposibles y un muro esperando el más mínimo error . Eso es la Indy 500 , una carrera tan espectacular como difícil de entender a simple vista… y que este domingo puede coronar -de nuevo- a Álex Palou .
Porque en Indianápolis no basta con ir rápido . Hay que sobrevivir al tráfico , dominar los rebufos , acertar con las paradas y entender cuándo atacar… o cuándo esconderse . Una carrera interesantísima... pero que hay que entender. Y para ello te vamos a dar las claves principales que, por cierto, son muy diferentes a lo que estamos acostumbrados en la Fórmula 1 .
33 pilotos... y todos pueden ganar
A diferencia de la F1, donde más de la mitad de parrilla sale directamente sin opciones de ganar, en las 500 Millas todos pueden tener opciones (ha habido ganadores hasta saliendo desde la posición 28 de 33).
Porque los accidentes eliminan a favoritos y las estrategias de combustible pueden encumbrar a los que más arriesgan. Como el caso de la edición 100, en 2016, donde Alexander Rossi ganó en su debut... llegando a meta, literalmente, sin gasolina .
Otros ejemplos de finales locos los encontramos en 2011, con JR Hildebrand estrellándose de forma insólita en la última curva y entregando la victoria a Dan Wheldon o el famoso Spin and Win , en el que Danny Sullivan ganó en 1985 después de hacer un trompo a falta de 80 vueltas.
200 vueltas: todas cuentan pero la clave está al final
Las 500 Millas de Indianápolis se componen de 200 vueltas a más de 340 km/h... de promedio . Aunque son muchas, todas pueden tener su importancia.
Normalmente los que se juegan el triunfo en la carrera se decide en las últimas 20 ... pero depende de cómo cada uno llegue a ese punto tendrá más o menos opciones. El que tenga ruedas más frescas tiene ventaja, el que tenga más combustible (y, por tanto, no tenga que ahorrar para llegar al final) también... pero también puede ganar el que tenga menos gasolina si las banderas amarillas le favorecen.
Banderas amarillas (caution): la gran clave
En las 500 Millas de Indianápolis cada vez que se ondea la bandera amarilla la prueba se agrupa (no se puede adelantar, por supuesto). También llamadas Caution , son fases en la que se requiere que los coches bajen la velocidad por alguna circunstancia de carrera y, por tanto, se junten. Lo más habitual es que se saquen por un accidente , pero también porque haya restos de coches en la pista o por la lluvia (en cuyo caso lo siguiente será la bandera roja ya que en los óvalos no se puede rodar con pista mojada).
Cuando sale una amarilla los pits se cierran inicialmente para completar el reagrupamiento (por lo que no se puede entrar a repostar salvo que el coche se vaya a quedar sin gasolina , aunque en este caso sólo se permite echar una pequeña cantidad de combustible para no quedarse parado, y después hay que parar de nuevo para cambiar ruedas). Después se abren... y todos (o la mayoría) entran a cambiar.
Normalmente, los favoritos eligen una secuencia lógica de repostajes (cada 33 vueltas , aproximadamente), pero se puede cambiar para buscar estrategias diferentes de cara al final de la carrera. La jugada más habitual dentro de las arriesgadas es adelantar la secuencia de paradas y esperar que, con la tensión final, las banderas amarillas permitan a un coche que ha parado antes ganar llegar líder al final y poder alargar el último stint gracias al tiempo que esté la carrera neutralizada (donde se consume menos).
5 paradas en boxes (mínimo)... con repostajes
Las paradas en boxes son tan importantes (o más) que lo que ocurre sobre la pista. Al menos cinco veces se pasa por los pits para cambiar neumáticos... y repostar (aunque pueden ser más si hay muchas amarillas). Porque en la Indy 500 (como en el resto de carreras de la IndyCar) se sigue repostando.
Es un momento crítico , sobre todo si -como sucede a menudo- se hace bajo bandera amarilla, con todos los coches entrando a la vez . Porque el espacio en el pit road es mínimo para los monoplazas y los mecánicos de cada equipo. De hecho, los coches han de salir muy cruzados para no golpear a nadie (tampoco el utillaje) porque si lo hacen hay penalización .
Si echamos la vista atrás, dos de las mejores opciones de victoria de Álex Palou se perdieron en los pits . En 2022, justo cuando estaba a pocos metros de entrar, se cerraron los pits por una inoportuna bandera amarilla que -por apenas un par de segundos- hizo que su parada solo pudiera ser de emergencia. En 2023, en el caos de la salida de una de las paradas, fue golpeado por Rinus VeeKay .
El tráfico, enemigo o aliado
El tráfico es un factor decisivo en las 500 Millas. Primero, porque cuanto más atrás ruede un monoplaza más expuesto está a las turbulencia y más difícil tiene progresar en la carrera.
Pero también suele ser decisivo en el final . El coche que rueda en cabeza tiene la desventaja lógica de no tener rebufo (supone, asímismo, más consumo de gasolina)... y otra adicional de dárselo al de detrás . Por eso son pocos los pilotos que quieren llegar en primera posición a las tres últimas vueltas de carrera.
A no ser que haya doblados por delante (como le pasó a Palou el año pasado). Porque en ese caso el tráfico es un aliado del líder , ya que le da rebufo y mete más aire sucio a sus perseguidores. Y todo porque en la Indy 500, a diferencia de la Fórmula 1, los doblados no tienen obligación de facilitar el adelantamiento a los de cabeza.
El evento deportivo más grande del mundo
Y todo esto sucede en apenas unas horas y en uno de los recintos deportivos más impresionantes del planeta: el Indianápolis Motor Speedway . Un óvalo de 2,5 millas de cuerda tan inmenso que en su interior acoge otro circuito -en el que también compite la IndyCar-, cuatro hoyos de un campo de golf (sí, como lo oyes), cuatro aparcamientos, el museo... aparte de las instalaciones propias de una pista de carreras.
Para hacerse una mejor idea de su inmensidad hay que decir que tardarímos 50 minutos en recorrerlo paseando . O que en su interior se podrían acomodar la Ciudad del Vaticano , el Taj Mahal , los estadios Rose Bowl y Yankee , la Casa Blanca , la Isla donde se encuentra la Estatua de la Libertad, el hipódromo donde se disputa el Derby de Kentucky , el Coliseo romano... y aún sobraría espacio.
Este año, por segunda vez consecutiva, se han vendido todas las entradas de tribuna (nada menos que 250.000 asientos). .. a lo que se sumarán aproximadamanente otras 100.000 personas en las tribunas naturales del infield (donde también se celebra un concierto multitudinario durante la carrera). Esto le convierte en el evento deportivo de un día más grande del planeta . De hecho, equivale a que uno de cada 1.000 estadounidenses estarían presentes en el IMS .
Quizá ahora ya se entiende mejor por qué en Estados Unidos definen a las 500 Millas de Indianápolis como "el mayor espectáculo del automovilismo" ...



