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Félix Rosenqvist, ganador de la Indy 500: "Reconozco que no podría repetir esa última vuelta... aunque lo intentara"

El piloto sueco, que fue padre por primera vez hace 20 días, charla con MARCA nada más lograr el mayor hito de su carrera, tras una vuelta final que quedará para el recuerdo

Enrique Naranjo979 palabras

El mes de mayo de 2026 será inolvidable para el sueco Félix Rosenqvist . El día 4 nació su primera hija, Stella . 20 días después, aquello de que los niños vienen "con un pan debajo del brazo" se cumplió casi al pie de la letra. Y ese 'plus' que ha traído su bebé es nada menos que un triunfo en las 500 Millas de Indianápolis.

Es sólo su segunda victoria en IndyCar ... pero qué victoria. Y además, merecida. Porque salvo en el Fast 6 , la sesión definitiva que decidía la pole, siempre había estado entre los más veloces . Y en carrera obtuvo el premio a una estrategia algo más ambiciosa y a su valor en la última vuelta, en la que rodó al filo del desastre en paralelo con su compañero de equipo... hasta

El flamante ganador de la Indy 500 atiende a MARCA aún con el mono empapado en leche y ya luciendo el anillo que le acredita como ganador de la mejor carrera del mundo . Un Félix Rosenqvist al que la vida le ha cambiado en un mes... en dos ocasiones.

Pregunta: No puedo imaginar ahora mismo a nadie en el planeta más feliz ni más afortunado que usted con lo que ha vivido este mes...

Félix Rosenqvist: ¡Es totalmente cierto! He sido muy afortunado con todo lo que me ha pasado en las últimas tres semanas. Convertirme en padre por primera vez y poder haber vivido el nacimiento de mi hija en el hospital… eso sigue siendo lo mejor que me ha pasado. Luego, volver a competir ha sido como cambiar de chip constantemente: ser padre por la noche y piloto durante el día. Ha sido así durante todo este mes de mayo. Pero es increíble, de verdad. Poder volver a Indianápolis desde casa y ganar esto siendo padre… creo que eso es lo más especial de todo. Así que, sí, probablemente ahora mismo soy el hombre más feliz del mundo.

P:: En España tenemos una expresión que dice que los niños vienen 'con un pan debajo del brazo'. El regalo que le ha traído Stella es precioso.. .

F. R.: Sí, totalmente. Desde el primer momento sentimos que ella iba a ser mi amuleto de la suerte. Mi mujer no está aquí, pero hacíamos bromas con ello: “Ahora seguro que voy a ganar la carrera porque ella no está aquí”. Y al final pasó. Ya tendremos tiempo de celebrarlo tranquilamente en casa, por supuesto.

Siento que mi hija recién nacida me guió hacia el triunfo"

P.: Dentro de cinco o seis años tendrá que explicarle a su hija cómo fue este momento. ¿Cómo lo hará?

F. R.: He pensado en eso, sí. Algún día tendremos que contarle lo que pasó. Creo que con el tiempo todos entenderemos mejor la magnitud de todo esto. Y será bonito para ella saber que formó parte de ello. Honestamente, siento que ella me guió hacia el triunfo. Es un comienzo increíble para nuestra familia.

P.: Es su primera Indy 500 y la ha ganado de una manera muy especial. ¿Al comienzo de esa última vuelta pensaba realmente que podría conseguirlo?

F. R.: Cuando me dijeron que iba a ser una sola vuelta final, porque yo pensaba que tendríamos un reinicio de dos vueltas, pensé: “Joder, ahora estamos en una situación complicada”. Pero saliendo tercero también tienes una gran oportunidad. Los dos coches de delante suelen romperse el aire entre ellos y el tercero muchas veces tiene ventaja. Pensé que simplemente necesitaba que ese momento estuviera de mi lado. La parte exterior era mi única opción. No había mucho espacio por dentro, y de alguna manera funcionó. Estuve rueda con rueda con mi compañero Marcus [Armstrong] durante media vuelta... y salió perfecto. Pero reconozco que no podría repetirlo, aunque lo intentara.

P.: ¿Te diste cuenta de que habías ganado? Porque fueron apenas dos o tres metros…

F. R.: Fueron como 30 centímetros o algo así. Y además fue la llegada más apretada de la historia.... pero la verdad es que más o menos lo sabía. Cuando crucé la meta vi que quizá estaba ligeramente por delante, siempre fui consciente. Y casi mejor así… porque si lo intuyes, pero tienes que preguntarle al equipo y te dicen que no, te llevas un gran chasco.

El equipo me dijo que íbamos a hacer ese cambio de estrategia

P.: La estrategia fue una de las claves. Esa última parada, alrededor de la vuelta 130. ¿Era el plan original o improvisaron sobre la marcha?

F. R.: No he revisado todavía todo lo que pasó, pero el equipo me dijo que íbamos a hacer ese cambio de estrategia. Me sorprendió un poco, pero sé que ellos tienen una visión mucho mejor de la carrera en ese momento. Había tres estrategias distintas en juego y estoy seguro de que tenían una buena razón para escoger esa. Después de esa parada todo funcionó perfectamente y fuimos el coche más fuerte de la parrilla. Creo que teníamos la carrera bajo control hasta las dos últimas amarillas. Ese sí fue un momento complicado porque si la carrera hubiese permanecido en verde, creo que la habríamos ganado igualmente. Luego pensé que tenía que intentarlo por fuera en la última vuelta, aunque normalmente aquí esa línea no funciona y suele costarte la carrera...

P.: La última: ¿qué me dice de Álex Palou? Está dominando el campeonato. ¿Cree que mantendrá este nivel mucho tiempo? ¿O piensa que podrán batirle?

F. R.: Álex es increíblemente fuerte. No tiene prácticamente días malos, y esa es su gran fortaleza. Hemos conseguido batirle en algunas sesiones y en algunos momentos de ciertas carreras, pero siempre está ahí. Creo que, al menos por lo que a mí respecta, nos estamos acercando. Pero todos tenemos que encontrar algo más para batirle.

P:: Muchas gracias. Disfrute el momento...

F. R: (En castellan) Muchas gracias.

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