Acosta y su obsesión por el rojo: así se gestó su fichaje por Ducati
No quiso oír ofertas de otras fábricas, pese al interés que le trasladaron algunas como Honda. No se planteó ir al equipo de Rossi ni ningún satélite. Cree que sólo puede ganar junto a Marc Márquez... aunque pierda

Es el fichaje que puede cambiar el devenir de MotoGP en los próximos años, es la pieza que todos querían y que sólo uno podía lograr: Pedro Acosta, a Ducati, a su equipo oficial . Casi nada. Sigue sonando fuerte a pesar de que ya sea oficial y de que se cerrara hace meses.
Pero, ¿cómo se gestó todo? Lo primero que hay que decir es que el interés de la casa de Borgo Panigale viene de lejos . “Ese piloto está muy bien, pero el que nos gusta es Acosta, ése es el bueno”, decía un dirigente de los boloñeses cuando el de Mazarrón acababa de ganar el título de Moto3 y daba sus primeros pasos en Moto2. En realidad, gustaba a todos, pero no todos se movieron. Los italianos ya preguntaron por su contrato y si estaba obligado a subir a MotoGP con KTM , cosa que acabó ocurriendo por el respeto del murciano a la marca que apostó por él cuando no tenía sitio para entrar en el Mundial.
Pero el Tiburón siempre tuvo, también, una obsesión por el rojo . Mientras él ganaba en las categorías pequeñas, veía quién marcaba la pauta entre los mayores, quién era la referencia. Eso le generó curiosidad y ganas de trabajar con ellos.
Por eso, cuando Acosta decidió a finales de 2025 que no iba a seguir con los austriacos, sólo tuvo una idea en mente: irse a Ducati . Mucho se ha hablado de ofertas mareantes de Honda , pero, según ha podido saber MARCA, hubo interés, pero no llegó a plasmarse en términos económicos o deportivos. El bicampeón tenía entre ceja y ceja ser ‘rosso’ y es lo que trasladó a su representación. Le daba igual el dinero y si HRC u otros ponían más dinero, cosa previsible dado que renovar a Marc Márquez requería un esfuerzo monetario para los de Bolonia.
Igualmente se habló de que Pedro acabara en el equipo de Valentino Rossi, el VR46 , con material de fábrica de Ducati. Tampoco se planteó seriamente en la cabeza de Acosta. El conjunto de El Doctor quería esta llegada, pero él sólo miraba al cuadro oficial.
Ganar o ganar con Marc Márquez al lado
En cuanto a compartir box con el mayor de los Márquez , otros se habrían asustado o habrían buscado otro destino para evitarlo. En el caso de Acosta es al contrario. El murciano entendió, y se ha concienciado ya, que todos ganan con esta unión de los dos españoles en el Ducati Lenovo. Considera que si pierde, será lo normal, pues se está midiendo al mejor de la historia para muchos, o a uno de los mejores para los que no lo vean así. Le atrae ver cómo trabaja el de Cervera, qué hace diferente y aprender todo lo que pueda. En 2026, Pedro ha dado muchos pasos a nivel de paciencia ; ya no se altera tanto con fallos mecánicos, errores en el box o la inferioridad mecánica de la KTM. Por eso, el ‘37’ cree que hasta perdiendo ganará , que todo le hará más fuerte y tiene la edad (22) como gran valor, pues, lógicamente, además, necesitará un periodo de tiempo de adaptación a la Desmosedici -Marc estuvo un curso ‘formándose’ en el Gresini-.
Ayudar en la evolución de la 850cc
Ducati también se lo trasladó así en las discretas negociaciones por respeto a Pecco Bagnaia , pues para que llegara Acosta debía salir el que es, a día de hoy, el piloto más laureado en la historia de los transalpinos. Calma, acoplarse bien y trabajo en equipo para ayudar en el desarrollo de la nueva 850cc , pues los de Borgo Panigale quieren seguir dominando en MotoGP y saben que la evolución de esa moto será la clave de 2027.
“Mi abuela dice que el rojo me sienta fenomenal”, bromeaba Pedro al llegar a Brno con una camiseta roja. Es lo que su enorme ambición siempre ha querido y por fin ha logrado para hacer historia en MotoGP.



