Marc Márquez da el primer paso
Empieza a recortar a Bezzecchi después de ganar el Sprint de Hungría

“Un pequeño paso para el hombre y un gran paso para la humanidad” . Pues más o menos la icónica frase de Neil Armstrong al pisar la Luna en 1969 se podría aplicar a Marc Márquez y al Mundial de MotoGP con su victoria en el Sprint de Hungría . Parece poco, porque es ‘sólo’ una carrera corta y de esas ya había ganado dos, pero es algo grande, porque es su primer triunfo después de su doble operación en el pie y hombro derechos y supone la constatación de que su físico le empieza a responder.
En Ducati lo sabían y el propio Davide Tardozzi, el jefe de equipo, lo celebró con la efusividad que corresponde. Como el sentido abrazo que le dio Gigi Dall’Igna . Ya con la pole habían recuperado la sonrisa, pues sabían lo vital que es esa posición en el estrecho circuito húngaro.
Sin embargo, todos, empezando por el nueve veces campeón del mundo, son cautos. Necesita vencer un domingo , algo que aún no ha conseguido el de Cervera. De hecho, no ha sido capaz ni de subir al cajón tras una carrera larga. Y como él suele decir, antes de correr hay que andar. Por eso la importancia de este primer paso. Con el segundo, la posible victoria en Balaton Marc , como bautizaron en 2025 a la instalación centro-europea, ya sí empezarían a temblar más de uno.
El de Cervera pudo hasta gestionar su energía en las vueltas finales después de volar tras una salida perfecta y controlar a Acosta. “El viernes estaba en modo Eco ; en el Sprint, en modo Supersport y el domingo necesito estar en modo Sport ”, soltaba casi en tono de broma.
Porque el leridano estaba risueño después de colgarse la medalla y hasta recordó un comentario jocoso de Ále x, que, por cierto le hizo una vídeo llamada desde Madrid, a pie de podio. “Con la adrenalina, es difícil sentir cómo vas, cada vez vas más rígido y juegas menos con el lado derecho del cuerpo. Mi hermano Álex bromeaba conmigo en Mugello, y también un poco aquí, diciendo que cuando me canso empiezo a pilotar un poco como Norick Abe ”, soltó refiriéndose al legendario piloto de 500cc de los años noventa.
Claro que poniéndose serio, el ‘93’ ya sí avisaba al resto que en las curvas a izquierdas ya vuelve a ser el de antaño , con lo que puede marcar la diferencia y endosar tiempo. Se ve en Balaton en el primer y último sectores. “Puedo compensar las curvas a derechas con las de izquierdas. Ya soy el más rápido de Ducati en ellas y eso, en este circuito, me hace la vida más fácil”, exponía.
Gracias a su victoria, el ‘ducatista’ ya ha bajado de la barrera de los 100 puntos de desventaja con Bezzecchi; concretamente, de 102 a 97 . Quizá es pronto para mirar al Mundial, pero todos recuerdan su impresionante 2025 y sus siete plenos seguidos, por ejemplo.
Bezzecchi sufre, pero suma
De momento, ‘Bez’ resistió y fue tercero gracias a una fenomenal arrancada en la que pasó del sexto al tercero, lugar que contuvo gracias, en parte, a una ‘colada’ de Aldeguer . “Mi salida no fue nada mala, pero en este circuito siempre me falta algo ”, señalaba Marco que, eso sí, amplió su renta con el segundo de la general, un Jorge Martín que también tuvo varias pasadas de frenada y apenas pudo terminar sexto.
El dúo de Aprilia, más Raúl Fernández o el propio Fermín se ven capacitados para subirse al cajón en la carrera larga. Todos ven un paso por delante a Marc y a Acosta. Entre otras cosas porque adelantar en el trazado húngaro es harto complicado. “Es todo muy aburrido”, decía Joan Mir . “Es como disparar con una pistola de juguete”, soltaba Pecco Bagnaia respecto a la pista que menos le gusta de todo el campeonato.
Claro que a los que los va bien en ella no se quejan. “ Yo sí me divertí ”, decía Marc, que ya no sólo habla de trabajo “puro y duro” de recuperación, como sí hacía en la prueba italiana de la Toscana. Por algo se empieza antes de coger carrerilla y entonces sí que puede ser divertido... para el Mundial de MotoGP.



