Marc Márquez: "Valiente, ganas y entrega... eso no me lo podrá achacar nadie"
Feliz con su vuelta, pero pide paciencia

Marc Márquez estaba más que satisfecho con su regreso a la acción en MotoGP. Hasta se metió en el 'top 10' en la Práctica del Gran Premio de Italia, en Mugello. Narró sus sensaciones y destacó que no piensa en otra cosa que no sea recuperar ese brazo.
“El día ha ido muy bien, porque he tenido cero hormigueo en la mano derecha. No he tenido la sensación que tenía del nervio, que era el objetivo de la operación; era lo que más me preocupaba del día de hoy. También diré que esperaba encontrarme mejor en la moto en el primer libre y me he encontrado peor de lo que intuía. Es verdad que cuando un nervio, como ahora, trabaja mejor, hay agujetas nuevas, molestias nuevas, hay posiciones diferentes, que ahora, poco a poco, tengo que ir adaptándome. Será un proceso en el que, sobre todo, necesito mucha paciencia. Sin el casco lo he aprendido; con el casco ya me cuesta un poco más a veces, pero necesito paciencia y si es como esta mañana, que me veo el 15, pues el 15, pero sabía que había que arriesgar en la Práctica, como he hecho a una vuelta para al menos, mañana, aunque vaya mal, y me levante mal, salir el 12 y al menos estás a mitad de parrilla y puedes hacer una carrera con un ritmo decente”.
“El objetivo a partir de ahora es ir reconstruyendo un brazo, que del codo al hombro hay siete operaciones, lo has abierto siete veces, hay que cogerlo con pinzas muchas veces. Ahora, lo más importante es que neuralmente me siento bien, que era molesto, sobre todo, por el hormigueo y porque no se activaban bien los músculos que tocaba y ahora, paciencia y ver dónde está realmente el límite muscularmente de este brazo, que no sabemos. Si tú le preguntas a cualquier doctor o a cualquier persona que haya sufrido con los nervios, no te saben decir un ‘timing’ (tiempo) cerrado, no es como un hueso, que tarda tantos días y está soldado. Tengo que ir viendo, pero, sobre todo, tener esa precaución, que me lo repito a mí mismo, porque cuando estás en pista cuesta estar pensando en qué puedes hacer y en qué no”.
Satisfecho con acudir a Mugello
“Cuando tomo la decisión de venir es porque clínicamente no hay ninguna contradicción y porque me veía capacitado de pilotar una moto, no al máximo nivel, pero, a veces, aunque tu cien por cien sea un 60 o un 70, es llegar a ese 70. Intentar dar vueltas con la moto es como realmente te pones más en forma. Evidentemente, el cuerpo da síntomas de que estoy compensando con la mano izquierda, porque hay más molestias en la izquierda de lo normal, pero esto también forma parte de ir en moto, de estar aquí, dar vueltas y no perder el ritmo. Cuando tú pierdes tres o cuatro carreras, pierdes ritmo de carrera y donde luego te cuesta mucho más”.
Sin réplica posible fuera de MotoGP
“Lo que se vive en una MotoGP... nadie a encontrado, o al menos yo personalmente, una moto o un gesto o una preparación física que la pueda replicar. Y todos lo decimos. Muchas veces, acabas el invierno que te sientes fuerte, llegas a Malasia y te sientes destrozado. Tocará insistir en estas próximas carreras y, a partir de ahí, a ver dónde podemos llegar en el siguiente mes”.
Firmaba estar así tras Le Mans
“Sí, evidentemente. Siempre se quiere más y siempre quiero sentirme mejor. Hemos podido estar ya en Mugello, que no era fácil. Cuando hay una operación sólo de hombro, es más complicado y más sacar un clavo, que tienen que entrar hasta dentro, pero lo más importante es que mentalmente estoy predispuesto a afrontar este proceso de intentar recuperar. Luego veremos si lo conseguimos o no, pero mentalmente voy a poner todas mis fuerzas para intentar pilotar lo más parecido a lo que pilotaba antes”.
Valentía, ante todo. “En toda mi carrera deportiva, la valentía... hasta el final. Valiente, ganas y entrega... eso no me lo podrá achacar nadie. Luego, veremos dónde podemos llegar”.



