Récord de caídas en un año: “Pedí perdón al equipo en cada una”
Cormac Buchanan llegó a las 35 y tiene su explicación: novato, más carreras que nunca...

Si algo tiene el deporte es superación , la capacidad para caerse y levantarse . En MotoGP , un piloto lo ha tenido que hacer muchas veces esta temporada: Cormac Buchanan . Este neozelandés de Moto3 se ha ido al suelo hasta en 35 ocasiones en 2025 . Ha batido el récord de más caídas en un año, que tenían Sam Lowes , con 31 en 2017 en MotoGP, y Stefano Manzi , con las mismas en 2018, en Moto2.
De hecho, otro competidor de la misma parrilla, David Almansa , igualmente llegó a las 31 en 2025.
Buchanan es uno de tantos chavales que se vinieron a España persiguiendo el sueño de triunfar con las motos , su pasión y con lo que crecieron en sus países. El oceánico vive en Catalunya, en la provincia de Barcelona, a 15 minutos del circuito de Montmeló.
Pero sólo tiene 19 años y empezó tarde en la competición. Creció en el JuniorGP y tuvo su oportunidad de saltar al Mundial esta campaña con el BOÉ Denssi . La ha cerrado con un noveno lugar como mejor posición en una carrera, en Sachsenring.
En Portimao, ya se convirtió en el competidor que más accidentes había tenido, posiblemente, en la historia. No hay registros de las 76 ediciones del certamen, pero sí desde 1999 y con la de Valencia alcanzó esas 35. Tiene su lógica, pues ha sido la edición con más grandes premios (22) .
“Sí, lo sabía, me lo dijo el equipo ”, responde cuando MARCA le pregunta sobre si conocía el dato. El joven de Invercagill da su explicación a tanto infortunio. “Al final, vine de la nada para llegar aquí y la única manera de poder tener éxito es por mí mismo. De acuerdo, algunas veces fueron caídas estúpidas, pero las veces que me caí fueron porque estaba intentando hacerlo lo mejor posible . Ese es el tema. Hay pilotos que se caen más que otros y yo soy uno de esos. Al final, nadie quiere caerse, pero si yo me caigo es porque estoy intentando algo, estoy apretando hasta el límite para lograr el mejor resultado posible para quedarme aquí. Muchas de las veces que me caí, recogí la moto y seguí rodando; sólo unas pocas veces fueron caídas fuertes y no pude levantarla. Incluso en Brno, levanté la moto y seguí. Por supuesto, uno de mis objetivos para el futuro es mejorar esto, porque es muy peligroso, lo sé. Al final, es parte del deporte. Estoy de acuerdo con que tal cantidad, no, pero no vienen por algo malo, sino porque intento dar lo mejor”, comenta.
El participante, como todo piloto, o como cualquier persona que va en moto, sabe que volverá a perder el equilibrio, asume que es parte del proceso de aprendizaje. “Estoy seguro de que s egún vaya avanzando mi carrera, vayan a menos . Seguro que tendré más caídas en el futuro, pero irán a menos. Es porque intento dar lo mejor de mí, lograr el mejor resultado posible, no sólo por mí, también por mi familia y el equipo. Todos se juegan mucho. Al final, nos lo tomamos con algo de humor, porque son muchas, pero si tienes una caída y no tiene consecuencias, pues te centras en la siguiente sesión y ya está ”, exponía.
Buscando el límite, como Marc Márquez
De hecho, es algo que ocurre hasta con los más grandes. Marc Márquez llegó a tener 29 caídas en 2023 o 27 en 2017, cuando fue campeón de MotoGP. Es la manera en la que el ilerdense comprueba hasta dónde puede llegar en un ángulo. Buchanan también sigue ese ‘método’. “Si me vuelvo como Marc Márquez, estaré contento, ¿eh?. A veces, sí. Por ejemplo, en Japón, había una curva en la que no estaba frenando muy tarde y me dije: ‘Voy a frenar lo más tarde posible, que no sea posible frenar más tarde’. Encontré el límite y el resto del fin de semana fue una de mis mejores curvas . Así que también tiene que ver con experimentar y probar distintas cosas. Ayuda saber dónde está el límite. Las que me frustran más son las que son errores, las innecesarias. Por suerte, no tuve muchas de esas, pero la mayoría fueron por forzar demasiado. Como piloto, ésas las puedes aceptar, como Marc Márquez ”, afirma.
Lógicamente, los accidentes tienen consecuencias físicas y materiales, pues se requiere una reparación. Cormac ha sentido el respaldo de su escuadra. “ Pedí perdón al equipo después de cada una . Lo bueno para mí es que tengo un equipo que lo entiende . Entienden que soy un novato, también entienden mi mentalidad , digamos, de que si tengo una caída es porque estoy probando algo. No están contentos con las que he tenido por cometer errores tontos y yo, tampoco. Hubo alguna de esas, pero, como la de Japón, no estaban contentos con la caída, pero sí con que intentara algo. Con mi equipo, gano y pierdo con ellos, somos una familia . Tengo suerte de tener un equipo que lo entienda, es especial y lo más importante. No quiero poner excusas, pero sólo llevo seis años corriendo , tengo mucho que aprender”, dice. Ahora, toca levantarse para él, una vez más. Y lo hará.



