Con el 'Caso Julián Álvarez', el que pierde es el fútbol
La opinión de Fabián Torres

El mal asesoramiento por parte de su entorno más cercano, el capricho de cambiar de club o los cantos de sirena que habrán fluido por los oídos de Julián Álvarez no hacen más que producir un daño muy grande al fútbol . A ese deporte que sostienen los aficionados, que son quienes mantienen el «circo» del dinero consumiendo todos sus productos.
Por este espectáculo por el que se paga tanto diner o, especialmente en España —donde ver un partido ya casi es un lujo por los excesivos precios de los abonos—, n o tener en condiciones adecuadas a una de sus estrellas mediáticas es un bajón. Y no solo para los hinchas del Atlético de Madrid, sino para todos aquellos amantes del balompié que cada mes pasan por caja para dejar su dinero en las distintas plataformas.
No estoy de acuerdo en absoluto con la postura que tomó el jugador durante el Mundial. Sí coincido en que una persona puede estar insatisfecha en su puesto laboral, pero esas no eran las formas correctas de dar a conocer su posición. Ni las maneras, ni el momento, ni el día fueron los adecuados.
Dicho esto, cuando se arregle el 'problema' (ya quisiéramos las personas 'terrenales' tener este tipo de dilemas), habrán transcurrido varias jornadas de las ligas europeas. Durante todo ese tiempo estaremos sin poder ver en condiciones aceptables, físicas o mentales , a un futbolista por el que el Atlético de Madrid ha pagado cerca de 80 millones de euros al Manchester City.
La postura inflexible del club puede servir como referencia para futuros casos similares al protagonizado por Julián Álvarez . Esta situación deja una interesante reflexión para los próximos escenarios en los que los jugadores quieran determinar su futuro deportivo sin contar con el aval de sus instituciones.






