¡Javier Aguirre se asoma al precipicio en la Liga con el Valencia!
Afronta el cuarto partido al frente de su nuevo equipo en posiciones de descenso, ante un rival directo y sin haber logrado todavía una victoria. Necesita ganar sí o sí

Javier Aguirre afronta su cuarto partido al frente del Valencia. El técnico mexicano manifestó en rueda de prensa que no considera el partido ante el Elche , lejos de casa, como una final, pero la realidad es otra. El entrenador se asoma al precipicio por las circunstancias que vive con su nuevo equipo.
El balance del entrenador desde que aterrizó en Valencia no es nada bueno, con dos empates y una derrota. Ahora mismo el equipo es penúltimo y, además, se enfrenta al que en estos momentos es un rival directo, como es el Elche, que tiene cuatro puntos más que el conjunto che. Por eso el duelo cobra todavía más relevancia. Aguirre sabe que llegó para revertir una situación delicada y hasta el momento no ha sido posible.
Este partido se presenta fundamental por muchas razones. La primera porque necesita los tres puntos con urgencia. La segunda, una cuestión anímica, ya que la plantilla necesita un refuerzo mental para jugar sin tanta presión. La tercera, la afición, que necesita lo antes posible ver a su equipo saliendo del pozo después de varios años realmente agónicos.
Y el Real Madrid en el horizonte
Un mal resultado dejaría a Aguirre en una situación muy delicada, y más en un equipo como el Valencia donde la paciencia no es precisamente su mejor virtud. Una victoria, sin embargo, puede cambiar la dinámica y ver el futuro con otros ojos. Y más cuando el último partido de Liga antes del parón de las selecciones va a ser en Mestalla ante el Real Madrid .
Aguirre es consciente de lo que se juega ante el Elche. No será una final, pero se le parece mucho. Es consciente de que ni siquiera importa el juego, sino ganar. No tiene otra si quiere afianzarse en un proyecto que ya sabía complicado cuando llegó. De momento lleva dos puntos de nueve posibles con dos partidos jugados en casa. Ante el Elche un tropiezo supondría asomarse irremediablemente al precipicio. Su futuro empezaría a estar cuestionado.






