Javier Aguirre ya sabe que le espera en el Valencia... o un lujo o una tortura
La firma de Carlos González

Primer partido en casa de Javier Aguirre y el técnico ya sabe que el banquillo del Valencia no es un camino de rosas y sí se puede convertir en una auténtica tortura si las cosas no funcionan como él espera.Y eso con alguien de sangre caliente como el preparador mexicano siempre es una dificultad más.
El primer contacto con su afición ha sido bueno. Mestalla apoyó a su equipo que no pudo pasar del empate, pero Javier ya sufre las primeras consecuencias de no ganar en su estreno ante los suyos. Las críticas en la prensa no se han hecho esperar por unos medios que esperan mucho más del equipo en cuanto a fútbol y resultados . Y eso se percibió en la rueda de prensa posterior al partido, donde ya se respiró algo de tensión.
Pero Aguirre ya se ha encontrado con más contratiempos. El primero, que los aficionados abuchearon e insultaron a Hugo Duro, su delantero titular, desde antes incluso de que empezara el partido. Fue una situación terrible para el jugador.... y para su entrenador. De hecho Aguirre le sustituyó y en la grada estuvieron conformes con el cambio, pero no con el jugador que entró. Entre tantos nervios, eso provocó que Aguirre discutiera con un aficionado que le pedía que metiera más delanteros en el campo, a lo que Javier, enfadado, le dijo que no tenía.
La grada le pedía la presencia de un joven canterano, Aimar, pero Aguirre no le ve preparado para jugar estos partidos. Hubo tensión entre ese aficionado y Javier, pero eso es lo que le espera de un estadio en el que la gente es tremendamente exigente. El técnico mexicano, con mucha experiencia, va a tener que aprender a lidiar con una afición que ha empezado ayudándole, pero que en poco tiempo es capaz de devorárselo, como ha pasado ya con multitud de entrenadores. Y es que el banquillo del Valencia puede ser un placer , un lujo... o una tortura. Y Aguirre ya lo sufre.





