Ir al contenido
jomperrAgregador de noticias
← México · Fútbol

Jesús Owono, la otra cara de la desgracia tras la muerte de De Miguel

El portero del Andorra que protagonizó el choque que acabó con la vida del jugador del Tenerife, se encuentra profundamente afectado por lo sucedido. Podría enfrentarse a una importante sanción deportiva e, incluso, a posibles consecuencias penales

Juan Ignacio García-Ochoa747 palabras

La muerte de Jesús de Miguel ha dejado una tragedia difícil de asumir en el fútbol español. El dolor de su familia, sus compañeros y todo el entorno del Tenerife y el fútbol madrileño es inmenso. Pero lo sucedido en el Heliodoro Rodríguez López tiene también otra cara, la de Jesús Owono , el portero del Andorra, de Guinea Ecuatorial, internacional, que protagonizó el choque que terminó costándole la vida al delantero. Un futbolista que salió de su portería para disputar un balón y que ahora tendrá que convivir con las consecuencias de una acción que acabó de la peor manera posible.

El portero del Andorra se encuentra profundamente afectado por lo sucedido , "en absoluto shock" , según las informaciones conocidas desde el lunes por la tarde. Su intención, tal y como contó el diario Sport , era ponerse en contacto de manera privada con la familia de Jesús de Miguel para trasladarle sus disculpas, aunque el fallecimiento del delantero ha agravado todavía más una situación que ya era especialmente delicada.

Owono sufre una oleada de insultos en las redes sociales, lo que le ha obligado a desactivar los comentarios de sus cuentas. Algunos aficionados llegaron a llamarle "asesino" después de la acción que provocó la expulsión del portero y que terminó con el futbolista del Tenerife desplomado sobre el césped.

Ahora, la responsabilidad deportiva y una eventual responsabilidad penal deberán analizarse conforme a sus propias reglas, al margen de la conmoción que ha provocado el fallecimiento.

En el terreno estrictamente deportivo, el portero del Andorra se expone a una sanción importante. El Código Disciplinario de la Federación Española de Fútbol contempla diferentes castigos en función de la gravedad de las acciones y de las consecuencias que provocan.

El artículo 102 establece una suspensión de entre cuatro y doce partidos para aquellos futbolistas que se produzcan de manera violenta con un adversario durante el juego y ocasionen consecuencias dañosas o lesiones consideradas graves. Este precepto podría servir de referencia para estudiar la acción de Owono, aunque será el órgano disciplinario el encargado de determinar si concurren los requisitos para aplicarlo.

Por tanto, una sanción de ocho, diez o doce encuentros encuentros, por ejemplo, estaría dentro de la horquilla prevista en ese artículo, pero no existe una cifra automática por el fallecimiento de un jugador. La decisión dependerá de la valoración de la jugada y de las circunstancias que se tengan en cuenta, aunque se entiende que será el máximo castigo.

¿Puede existir un delito de homicidio imprudente?

Más allá del castigo deportivo, la muerte de Jesús de Miguel plantea una cuestión jurídica y si una acción producida durante un partido de fútbol puede llegar a tener consecuencias penales.

La respuesta es que sí, aunque no de manera automática. El hecho de que una muerte se produzca en el transcurso de una competición deportiva no excluye por completo la intervención de la justicia penal. Sin embargo, para que exista un delito no basta con acreditar que una acción provocó un fallecimiento. También sería necesario demostrar que el comportamiento del futbolista constituyó u na imprudencia penalmente relevante.

El artículo 142 del Código Penal español distingue entre el homicidio por imprudencia grave y el homicidio por imprudencia menos grave . En el primero de los casos, la legislación establece penas de prisión de uno a cuatro años. En el segundo, contempla una multa de tres a dieciocho meses.

Estas penas constituyen el marco legal general, pero no significan que Owono vaya a ser acusado ni condenado por alguno de estos delitos. Para que pudiera prosperar una eventual acusación, sería necesario estudiar si el portero vulneró de manera suficientemente grave el deber de cuidado exigible en una acción deportiva, si el resultado era objetivamente previsible y evitable y si existe la relación causal y jurídica necesaria entre su comportamiento y el fallecimiento.

La posible sanción federativa y una eventual investigación judicial pertenecen a ámbitos distintos. La federación deberá valorar la conducta del guardameta conforme a su Código Disciplinario, mientras que cualquier posible responsabilidad penal tendría que determinarse mediante los procedimientos correspondientes.

El propio reglamento federativo contempla la independencia entre la responsabilidad deportiva y la penal, así como la posibilidad de trasladar al Ministerio Fiscal aquellos hechos que pudieran presentar indicios de delito.

Mientras se resuelven estas cuestiones, Owono afronta una situación personal especialmente difícil. El portero salió de su área para intentar intervenir en una jugada de ataque del Tenerife y terminó participando en un choque que tuvo consecuencias irreversibles.

Owono se va del campo tras el choque con De Miguel. LAPRESSE

Ver fuente original de la noticiaContenido patrocinado

Más de México · Fútbol

Secciones

Todas las categorías