No se puede 'matar' ya a Rafa Márquez... pregúntenle a De la Fuente
La firma de Carlos González

Todos coincidimos en que Rafa Márquez no ha tenido un buen inicio al frente de la selección mexicana . Dos empates y una derrota es un pésimo bagaje que ha sembrado muchas dudas tanto en la prensa como en los aficionados. Sin embargo, yo soy de los que piensa que no se le puede condenar ya, que un proyecto necesita tiempo y confianza. Tres malos resultados no pueden condicionar el futuro de un seleccionador.
Hay muchos, muchísimos ejemplos de entrenadores a los que se quería matar metafóricamente nada más empezar un proyecto y que después, con tiempo y tranquilidad, han conseguido grandes cosas . Uno muy claro es el de Luis de la Fuente con España. Llegaba con un perfil bajo, entrenador de las categorías inferiores y, tras perder su segundo partido al frente de la absoluta ante Escocia, las críticas se volvieron feroces contra la Federación Española por su decisión.
Invito a que tiren de la hemeroteca y lean lo que se decía de De la Fuente en esos inicios suyos con España. Le acusaban de falta de experiencia , de no tener carisma, de poca mano izquierda con los futbolistas, de falta de conocimientos tácticos . Y ahora, con el tiempo, esos mismos que le criticaban andan escondidos. De la Fuente ya se puede considerar el mejor seleccionador de la historia del fútbol español, quizá igualado con Del Bosque. Ha ganado una Nations League, pero, sobre todo, una Eurocopa y un Mundial.
Lógicamente no pretendo decir que Rafa Márquez va a emular a De la Fuente, pero sí pedir cordura y tranquilidad. El proyecto acaba de nacer y no se puede cuestionar a ningún entrenador por sólo tres partidos. Márquez, que es un técnico joven y preparado, necesita tiempo también para rectificar sus posibles errores, pero también apoyo. De lo contrario, ¿quién va a querer estar en el banquillo de México? Necesita estabilidad y respaldo. Claro que se pueden cuestionar sus decisiones y el juego de la selección, pero una cosa es la crítica y otra crucificar a alguien que casi no ha tenido tiempo para plasmar sus ideas. Denle tiempo o ser seleccionador mexicano se convertirá en un calvario para cualquiera que llegue ahí.






