El Real Madrid nos tapa la boca con su gran triunfo en Barcelona
La firma de Carlos González

El Real Madrid ganó de manera inesperada en Barcelona. Siendo sinceros, pocos, muy pocos, apostaban por el equipo de Mourinho antes del partido. Yo tampoco. Incluso entre muchos aficionados madridistas lo que existía era un enorme pesimismo. Nos ha tapado la boca a muchos al menos en esta ocasión. Y eso es lo grande del fútbol.
Ahora hay que analizar qué sucedió para que un equipo como el Real Madrid, que venía de generar muchas dudas fuera capaz de vencer a otro que, salvo el día del PSG, se había mostrado como una apisonadora. Y además venció con justicia, mostrándose superior al Barcelona en muchas facetas del juego. Es un triunfo indiscutible . Es, sin duda, el mejor partido del Real Madrid en lo que va de temporada, tanto en lo táctico como en lo físico y en lo anímico. Fue capaz de reponerse tras el empate del Barcelona.
La calidad del Real Madrid es incuestionable . Tiene futbolistas de talla mundial. Lo diferente con otros partidos de esta temporada fue el compromiso de los jugadores. Ver a Mbappé en el minuto 90 corriendo hacia atrás para intentar recuperar la posición es algo poco habitual. Cucurella siempre tuvo la ayuda de Diomande para frenar a Lamine, Bellingham corrió esta vez con sentido y Bernardo Silva fue decisivo en la salida de balón. Mucho sacrificio por parte de todos para anular a un Barcelona que se vio superado casi los noventa minutos. Se jugó a lo que quiso Mourinho, pero gracias a que el Madrid funcionó como un equipo casi por primera vez en la temporada.
Es una gran victoria, pero para mí no significa que el Real Madrid haya solucionado todos sus problemas . Ahora debe seguir en la misma línea y no regresar al pasado. Es decir, debe ser un equipo siempre y no sólo cuando están con el agua al cuello. Han demostrado que son capaces de ganar al Barcelona en su terreno de juego cuando llegaban como víctimas propiciatorias, pero si ante el Racing de Santander no hay compromiso, entonces volverán a las andadas. Esto no puede ser cosa de un día si quieren aspirar a la Liga o a la Champions y el primero que lo sabe es Mourinho.






