Carlos Garach: el ilusionante regreso militar de una estrella que tocó fondo en París 2024
Vuelve a la senda de las victorias en los II Juegos del Agua de Melilla 2026

A veces hay que bajar a las profundidades para poder tomar impulso . Y es que la vida de nuestro protagonista ha sido una auténtica montaña rusa en los últimos cuatro años. Carlos Garach era la gran estrella del fondo acuático nacional en la última parte del anterior ciclo olímpico. Dominaba con puño de hierro los rankings y los títulos de 800 y 1.500 libre , y encontró una atractiva ventana: las aguas abiertas en los Juegos Olímpicos de París 2024. De aquel momento hasta hoy han pasado muchas cosas que vamos a contar, pero lo importante es que es una de las estrellas, de nivel internacional, de los II Juegos del Agua Melilla 2026 auspiciados por ADESP. Y así lo ha demostrado, logrando la victoria en la primera prueba de los Juegos que han comenzado este domingo en la Ciudad Autónoma.
Carlos Garach Benito (Granada, 2004) llegó a París 2024 con una enorme presión sobre sus hombros. Aunque era muy joven, todos esperaban mucho de él, demasiado. Y es que, si nos vamos dos años atrás, Garach se proclamaba doble campeón del mundo junior en piscina en 800 y 1.500 metros libre en Lima (Perú).
Después, su dominio en los distintos Campeonatos de España en piscina fue abrumador , coqueteando siempre con los récords de España del mismísimo Marcos Rivera allá por 2009, en la era del poliuretano . A los 17 años sus marcas ya causaban sensación en la natación absoluta. Tan poderoso se sentía que batió en 2023 el tope nacional de 1.500 y ya nadie dudaba que parecía un claro candidato a hacer algo especial en París.
El espigado nadador del CN Churriana hizo una apuesta brutal: llegar a París 2024 como doble olímpico: natación en piscina y aguas abiertas en el río Sena. Sus puestos entre corcheras fueron discretos -no pasó de las eliminatorias en 800, 1.500 y 4x200 libre- pero lo peor vino en el río. Aguas revueltas, con polémica previa por su salubridad, y un Carlos Garach que pasó el mayor infierno deportivo de su vida. Tanto es así que se retiró sin acabar la prueba en una imagen absolutamente descorazonadora. Estaba desencajado.
Aquel golpe fue muy duro para él y precisó de constante ayuda psicológica en los meses siguientes. Empezó la temporada siguiente como un autómata, porque la natación había perdido el sentido para él. Definitivamente, su carrera deportiva había tocado fondo. El 31 de marzo de 2025, Carlos Garach anunciaba en sus redes sociales una auténtica ‘bomba’ para la natación española: “He decidido dejar por un tiempo la natación de forma profesional, no sé cuánto durará, pero estoy seguro que volveré . Es una decisión que llevo varios meses pensando. No ha sido una decisión fácil, pero creo que ahora mismo es la correcta”.
Ninguno de sus seguidores sabía qué camino iba a tomar, solo su familia y sus más allegados, pero él ya jugaba con las cartas marcadas: “Hoy empiezo un nuevo capítulo en mi vida, centrándome en los míos y en mi sueño desde pequeño. En unos meses iniciaré mi carrera militar alejado de las piscinas”. Y aquel proyecto ha sido una realidad en estos dos años al acogerse al convenio del COE y el Ministerio de Defensa por el cual los deportistas de alto nivel, como es el caso de Garach, tendrían facilidades desde 2025 para ingresar en alguno de los tres Ejércitos a través de la convocatoria anual de tropa y marinería con el fin de desarrollar una carrera profesional en paralelo a su trayectoria en la alta competición.
En mayo de 2025, Garach ingresó en el Ejército de Tierra y realizó un curso de especialización como técnico en Transmisiones. La natación estaba aparcada, pero ya a finales del pasado año mostró sus intenciones de probarse de nuevo y compatibilizar el agua con su carrera castrense. En este 2026 regresó con la selección nacional a la Copa del Mundo de Ibiza . Allí, en Santa Eulalia, vimos a un Garach que apuntaba de nuevo condiciones de volver a ser un grande, pero sobre todo vimos una persona positiva, risueña , con ganas de ser feliz en el agua y fuera de ella.
Nos reconoció, dos años después porque el dolor estaba ahí, qu e “salí quemado de París, cansado. Frustrado” , recuerda Carlos. “En parte, los Juegos fueron responsables de la decisión que tomé luego y en parte no, porque teníamos unos objetivos y unas expectativas que no se cumplieron. No fueron la razón principal de la decisión, pero sí el punto de partida”.
Sobre su carrera militar ha afirmado que “todo el mundo cree que el Ejército solo está para la guerra, pero ni mucho menos. Está para la defensa de los intereses de España, para ayuda humanitaria, para protección y seguridad de las ciudades . He aprendido lo importantes que son las Fuerzas Armadas para el país y el compromiso que tenemos”.
Atención, todos firme: un militar ha logrado la victoria en los II Juegos del Agua Melilla 2026, pero con su otro uniforme, el bañador de competición ¡Qué bueno que volviste, Carlos!



