Iván Martínez es sexto y Alba Vázquez es la gran opción ahora
Arbidel González, al lado de Leòn Marchand, pasa a la final de los 200 mariposa

Iván Martínez Sota, el nadador de Aldenueva de Ebro, se codeó con la elite continental en la final de los 50 espalda en la piscina de St Denis en París. El joven de 21 años, nadando en una bombonera, que apoyaba a Ndoye Brouard, acabó sexto con 24.49, a nueve centésimas del récord de España que había puesto el jueves.
Iván batió a un súperclase como el italiano Thomas Ceccon, campeón olímpico de 100 metros en París 2024, en una prueba en la que el checo Knedla (24.11) sorprendió a los rusos Kolesnikov (24.12) y Samusenko (24.14), que completaron el podio.
El nadador que se entrena en Madrid con Ron Greenwood, pero que pertenece al CN Barcelona, reaccionó como un muelle (0.52) y batalló sin descanso en una prueba en la que le perdió el miedo a tanto gigante que tenía a su lado.
Arbidel y el avión Marchand
Mientras, Arbidel González nadó una graduación en los 200 mariposa. En la calle de al lado tenía a Leòn Marchand , que puso la piscina en ebullición cuando fue anunciado. Dos más a su derecha se tiró Hubert Kos, mejor espaldista que mariposista, pero rotundo. Pegado a Isak Fernández, el otro español que buscaba billete para la final.
González por la mañana había desafiado a la megaestrella, que a medio gas, había finalizado por detrás de él. No siempre se gana a Usain Bolt. Ya en la realidad, el galo nadó una carrera (1:53.95) y el resto otra. De menos a más, que así es su forma de nadar como recalca Carlos Peralta, ex plusmarquista y ahora director del antidopaje español, el asturiano que se entrena en el CAR de Madrid terminó cuarto (1:55.23), a una décima de Kos. En la segunda tanda, sólo le superó Alberto Razzetti y pasó con el quinto mejor tiempo. Fernández (1:55.99) se quedó como primer reserva.
También en la final de 200 estilos del sábado Alba Vázquez. La compañera de entrenamientos de Arbidel. Consiguió meterse con el segundo mejor tiempo de todas las finalistas (2:10.87) al acabar detrás de la británica Abbie Wood (2:09.99). Sufrió en la mariposa, pasó séptima, y en la espalda, donde perdía más de dos segundos y entregó los mejores parciales de su carrera en braza (36.93) y libre (30.94). "Nadé como si fuera el último 200 de la temporada, porque podía serlo, pero salió. Tengo que mejorar el viraje de la mariposa a la espalda en la final", contó a los medios de la federación.
La onubense, que fue plata en los 400 estilos de piscina corta en invierno en Polonia, está en disposición de completar la colección en verano. Su marca es la séptima nacional de todos los tiempos. Rompió la barrera de los 2.11, algo que hasta ahora sólo había hecho Mireia Belmonte cinco veces y una Emma Carrasco.



