Un récord de España sideral no vale un podio en el 4x100
Luca Hoek, César Castro, Miguel Pérez Godoy y Sergio de Celis son cuartos con 3:11.90

España se volvió a quedar a las puertas de medalla en los Campeonatos de Europa de París. El 4x100 libre masculino formado por Luca Hoek, César Castro, Miguel Pérez Godoy y Sergio de Celis batieron el récord de España por más de un segundo (3:11.90 frente al 3:13.19 anterior) no bastó. Tampoco batir por una centésima a la potente Gran Bretaña. Hungría, con un rotundo Kristof Milak, que una hora antes había ganado el oro en los 100 mariposa, Rusia y Croacia se repartieron las medallas.
España varió la estrategia de la mañana. De Celis, el nadador que le quitó momentáneamente el récord de España a Hoek el año pasado, había lanzado el relevo, pero esta vez fue el que cerró. Ha estado lesionado en un hombro durante una parte de la temporada y eso ha cortado algo su progresión en 2026, pero el mallorquín sigue siendo un velocista magnífico.
Desde el cuadro de mando español se decidió colocar a Hoek el primero. Eso daba ciertas garantías de que tomaría la cabeza desde el principio. Hoek es más rápido que el ruso Girev y el croata Hribar y eso iba a crear un climax desconocido para los otros nadadores y para la natación española en general.
El fenómeno de Sant Pere de Ribes volvió a nadar por cuarta vez en los 47 segundos (47.47). Hace un año largo España jaleaba que sus velocistas bajasen de 49 segundos y Luca ya está pensando en los 46 y pico. Los Europeos le han consagrado como una figura indiscutible. Ahora falta que las sensaciones se transformen en metales.
Tocó la pared Hoek y entró en acción Castro. El nadador extremeño también nadó más rápido que en la matinal (48.21) en una enorme prestación. Los británicos con el interminable Duncan Scott, doble campeón olímpico de 4x200 en Tokio y París, había alcanzado la cabeza, pero César apenas tocó 15 centésimas detrás.
Se tiró Pérez Godoy, el compañero de entrenamiento que pica a Hoek en Barcelona. Hizo un primer largo (22.64) maravilloso y España era de nuevo oro en el volteo de 250. Aunque notó algo ese esfuerzo en la vuelta, se llegó al último relevo con cuatro escuadras separadas por ocho centésimas: mandaba Gran Bretaña. A una centésima Hungría; a 7, Rusia.
En la batalla final, De Celis estuvo fabuloso. Ni un pero a su actuación. El problema es que se encontró frente a tres misiles: Milak (46.29), Kornev (46.32), el quinto hombre más rápido de la historia; y el croata Dragoja, un chico que se entrena en Alabama y que se marcó el mejor 100 de su vida (47.11). Gloria sin medallas para este equipo que se situó en el séptimo lugar del ránking continental de todos los tiempos. Y en el duodécimo del mundo. Ocho récords de España han caído en estos campeonatos. El medallero, eso sí, sigue huérfano.



