Harald de Noruega: el rey que fue más veces olímpico
Tres participaciones de 1964 a 1972 y un diploma olímpico

Cuando Pierre de Coubertin recuperó los J uegos Olímpicos , a finales del siglo XIX, tenía claro que necesitaba la alianza de las clases dirigentes europeas. Una cosa era que la alta burguesía y la aristocracia consideran el 'sport' como signo de progreso y/o distinción social, y otra que empleasen su importante influencia en pro del movimiento . También se aseguró el apoyo, o al menos la neutralidad de la Iglesia Católica mediante el propio Papa León XIII, pero esa es otra historia.
El hecho es que sobre todo en aquellos tiempos se inició una relación entre aristocracia y olimpismo que llega a la actualidad. Al margen de labores organizativas y promocionales, hoy siguen encontrándose miembros de casas reales entre los participantes olímpicos. Y en los primeros tiempos del movimiento olímpico, cuando el concepto del amateurismo limitaba en gran medida el acceso a ciertos deportes a las 'clases privilegiadas', esa participación era relativamente amplia: la aristocracia se beneficiaba del prestigio olímpico, y el movimiento olímpico del prestigio que esta le daba. Y hoy, con el fallecimiento de Harald de Noruega despedimos al monarca reinante que más veces ha sido olímpico.
Son cerca de 40 los miembros de casas reales que han tomado parte en los Juegos Olímpicos. De Europa, en principio, pero también países como Tailandia, Brunei, los Emiratos Árabes, India o Nigeria -Repúblicas, pero cuyo ordenamiento reconoce a las aristocracias locales- y, también, de países desaparecidos o que ya no tienen a la monarquía como forma de gobierno.
La casa real noruega debutó en los Juegos Olímpicos en Amsterdam 1928 en la persona del príncipe Olav, luego Olav V, que participó en la Clase 6 metros a bordo del 'Norma' y se proclamó campeón olímpico junto a Erik y Johan Anker y Haakon Bryhn.
Su hijo Harald no alcanzó tal éxito pero fue tres veces competidor olímpico: En Tokio 64, en México 1968 y Munich 1972, en la prueba de yates 5,5 metros que entonces se disputaba. Del primer año se llevó un diploma olímpico correspondiente a un octavo lugar y, además, fue el abanderado noruego las ceremonias de apertura y clausura. Fue coronado rey en 1991 y tres años después declaro, en su calidad de Jefe del Estado, inaugurados los Juegos Olímpicos de Lillehammer 1994 y, en 2016, Los Juegos Olímpicos de Invierno de la Juventud igualmente en Lillehammer.
En esos Juegos de Munich 1972 , que disputaron las pruebas de vela en aguas de Kiel , coincidió con el entonces Príncipe de España Juan Carlos de Borbón, aunque no compitieron en la misma clase. Ambos han mantuvieron la pasión por la navegación después de su periodo olímpico e incluso tras ser Jefes de Estado. En 1987 Harald se proclamó campeón mundial de 5,5 y en 2005, ya rey, campeón de Europa. El rey Juan Carlos -lo de 'emérito' es un título apócrifo- sigue aún participando en regatas.
El príncipe Bhanubandh Birabongse de Tailandia f ue cuatro veces olímpico, también en vela, de 1956 a 1972, pero no llegó a reinar. El Príncipe Alberto de Mónaco, ahora Jefe del Estado, fue cinco veces olímpico en bobsleigh de 1988 a 2002 pero, como sabemos, Mónaco es un principado y no un reino como Noruega. El incombustible Hubertus de Hohenloe participó en cinco Juegos de Invierno de 1984 a 2014, pero su casa real corresponde al reino de Wurtemberg, hoy existente sólo en los libros de historia y, en fin, el indio Karni Singh , cinco veces olímpico en tiro de 1960 a 1980, era maharajá del reino indio de Bikaner, pero su reino era parte de la India unificada. Es a Harald a quien le corresponde la primacía entre los monarcas olímpicos. Descanse en paz.


